Segundo del día!!!! Muchas gracias por leer y comentar :)
LeonardEstoy atrapado.La oscuridad me rodea como una bestia hambrienta, apretando mis pulmones, enredándose en mi piel como cadenas invisibles. No sé dónde estoy. No sé qué es real.Puedo oír susurros.Mi propio lobo gruñe dentro de mí, pero su voz es débil comparada con el rugido del vacío que intenta consumirlo todo.No sé cuánto tiempo llevo así. No sé si estoy despierto o atrapado en una pesadilla.Y entonces…—¡Leonard! —La voz de una mujer corta la negrura como un rayo.Me quedo inmóvil. Esa voz… No puede ser real.—¡Despierta, m*****a sea! ¡Tienes que salir de esto!Mis latidos golpean con fuerza dentro de mi pecho. No sé si es una alucinación, pero algo en ella es diferente. Algo en esa voz es… cálido.Intento moverme, pero la bestia dentro de mí se revuelve con furia, y la sombra me envuelve con más fuerza. No puedo… no puedo…Y entonces siento el impacto.Un bofetón ardiente estalla en mi rostro y el mundo entero se sacude.Abro los ojos.No sé cómo, pero estoy de pie, en m
Evelyn La habitación está en penumbras, pero la luz de la luna se filtra por la ventana, proyectando sombras alargadas en las paredes. Mis dedos tiemblan cuando toco mi cuello, sintiendo la piel caliente donde la marca de Leonard ahora está impresa en mí. No quiero creerlo. No puedo creerlo. Pero ahí está. Leonard me ha marcado. Y eso significa…. signfica que a ojos del mundo soy suya. Le pertenezco de la forma más cruda y primitiva de todas y lo peor es que yo ni siquiera pude opinar al respecto. Estoy forzada a estar con el alfa que un día me odia y al otro me salva. Mi respiración es irregular, mi corazón late desbocado en mi pecho. El pánico se mezcla con algo aún más perturbador: un deseo crudo, ardiente, que amenaza con devorarme desde adentro. Lo miro con el miedo y la rabia acumulados en mi pecho. —¡¿Qué has hecho?!— escupo, con la voz cargada de furia. Leonard me observa con una calma que me irrita aún más. Sus ojos oscuros, indescifrables, no muestran ni una pizca
EvelynLeonard está en el umbral, su mirada oscura y penetrante clavada en mí. Pero hay algo distinto en él.Su postura es tensa, sus puños apretados.Sin embargo, yo no puedo conscentrarme en eso, no. En lo único que puedo pensar es en el calor que me recorre entera.El calor es insoportable.Es como si mi piel estuviera en llamas, como si algo dentro de mí despertara y exigiera ser liberado. Mi respiración es errática, mis manos tiemblan y mi cuerpo entero late con una necesidad que no entiendo del todo.No es normal. Nada de esto lo es.Intento moverme, encontrar una posición en la que el ardor en mi vientre no sea tan intenso, pero cada movimiento solo parece empeorar la sensación. Un jadeo se escapa de mis labios y aprieto los ojos con fuerza, negándome a pensar en la única persona que sé que puede aliviar este tormento.Persona que sé que ahora mismo debe estar sintiendo lo mismo que yo mientras me mira:Leonard.Pero es imposible ignorarlo.Lo siento en cada fibra de mi cuerpo,
LeonardEl aroma en la habitación es una m*****a emboscada.No es solo su olor. Es su deseo, su desesperación, su lucha por contener algo que no entiende. Y me está volviendo loco.Mi lobo ruge dentro de mí, empujando contra mis barreras con una ferocidad que apenas puedo contener. Quiere reclamarla, marcarla de nuevo, tomarla hasta que no haya duda de a quién pertenece.Pero no lo haré.No de esa manera.Ella no está lista. Tal vez ni yo mismo lo estoy. Pero verla así, sufriendo por algo que yo le hice, es insoportable.Evelyn está recostada en la cama con la espalda contra la pared, con el cuerpo tenso, los ojos llenos de pánico y rabia. Quiere rechazarme, lo veo en cada músculo de su cuerpo, pero también sé que me necesita.Cuando finalmente acepta, un jadeo tembloroso escapa de sus labios, y sé que es mi perdición.Me acerco lentamente, dándole la oportunidad de detenerme. Pero no lo hace.—Entonces acuéstate, Evelyn. Voy a hacer que el dolor se vaya… al menos por unas horas..—mu
Evelyn Desde el instante en que Leonardo salió de la habitación no he podido borrar su imagen de mi mente. La forma en que me tocó, los lugares en que lo hizo… Siento que me pongo colorada y el cuerpo entero se me calienta. Nunca nadie me había tocado, antes de él ni siquiera había compartido un beso, en la manada de Ragnar estaba prohibido incluso mirarme. Pero esto, lo que él me hizo sentir, y no me refiero únicamente a la parte física, sino a todo. A la manera en que mi interior despertó, como todo se activó para conectarse con él. Un gemido entre deseo y frustración dale de mis labios y me pongo en pie para ir directo a la ducha. El agua helada cae sobre mi piel, pero el ardor sigue ahí. Aprieto los dientes y me paso las manos por la cara, esperando que la sensación desaparezca. No es normal, no puede serlo. Nadie debería sentir algo tan abrumador, como si cada fibra de su ser estuviera reclamando por alguien más. Por él. El pensamiento me hace gruñir. "No lo necesito",
LeonardEl silencio en la biblioteca es espeso, solo interrumpido por la respiración agitada de Evelyn. Su mirada está fija en mí, desafiante, pero no necesito ver más allá de su expresión para saber que su mundo acaba de sacudirse.Y me gusta.Me gusta verla así, atrapada en el borde entre la negación y la aceptación. Porque una parte de ella quiere rechazar todo lo que está descubriendo, pero la otra… la otra está pidiendo respuestas desesperadamente.Doy un paso hacia ella, dejándome llevar por el instinto, por ese vínculo invisible que nos une, por la energía que crepita entre nosotros como un incendio incontrolable.—Cuéntamelo todo —exige, su voz firme, pero temblorosa en los bordes.Es adorable. Cree que puede exigirme respuestas como si tuviera el control.Sonrío con calma, aunque por dentro el deseo y el poder burbujean en mi interior como lava hirviendo.—¿Y qué me darás a cambio, pequeña loba?Ella parpadea, como si mi pregunta le hubiera tomado por sorpresa.Su cuerpo se po
EvelynNo se si la interrupción de Clara me hace sentir aliviada o frustrada, pues ahora mismo todo lo que tiene que ver con el alfa se ha vuelto una montaña rusa de emociones contradictorias que no se como demonios manejar.Lo que me ha dicho…. Amada diosa lo que me ha hecho, la forma en que me mira, es como si no pudiera pensar en nada más.Sin embargo, hago mi mejor esfuerzo por concentrarme en el presente, en lo que está pasando, pues sé que Clara debe estar imaginando el peor de los escenarios ahora mismo.No es un secreto que no confía en Leonard, que piensa que es igual a Ragnar, pero yo sé la verdad.Sé que aunque no es una mansa paloma, no es Ragnar y que de alguna manera no me lastimaría, o al menos eso quiero creer.Leonard sigue a mi lado, su presencia envolvente, dominando cada espacio a su alrededor. La biblioteca entera parece contener la respiración cuando la figura de Clara se materializa en el umbral de la puerta. Su expresión es serena, sus manos juntas frente a su
LeonardEl estruendo retumba en las paredes de la mansión como un rugido de guerra. Sé lo que significa, yo mismo me encargué de poner ese sonido como una advertencia para la manada de que algo mao estaba pasando.Corro por los pasillos hasta que llego a la entrada de la mansión, todos los empleados corren de un lugar a otro, mientras que los guardias les gritan que aseguren el lugar.Mis instintos están más alertas que nunca. Algo no está bien.Empujo la puerta principal y salgo de la mansión con pasos firmes, mis oídos captando cada sonido, cada movimiento. El eco de las pisadas apresuradas resuena a lo largo de la ciudad junto a las ordenes de los guardias.De inmediato, distingo a Alex corriendo hacia mí con una expresión severa.Antes de que pueda abrir la boca para pedirle un reporte de lo que está pasando, él se me adelante.—Han vuelto los cazadores —dice sin aliento.Suelto un gruñido profundo, sintiendo cómo mi lobo se agita dentro de mí. Pensaba que se trataría de Ragnar, qu