Alexander Su belleza era hipnotizante, reflejada en las aguas serenas del río, su pequeña figura iluminada por la suave luz de la luna, como si la luna misma estuviera tratando de atraparla en su abrazo plateado.Pero ella era mía; ni la luna ni nadie podía alejarla de mí. Me acerqué sigilosamente, observando cada uno de sus detalles. Sé que puede percibir mi presencia, pero no se gira para buscarme. Cuando estuve a unos centímetros de ella, la abracé por la espalda, apoyando mi cabeza en su hombro. Cerré los ojos e inhalé profundamente, tratando de absorber en esos breves instantes todo el aroma que emanaba de su ser.-Hola, alfa.- Dijo con una sonrisa que iluminaba su rostro.-Hola, preciosa. ¿Cómo estuvo tu día?- Pregunté, sumergiendo más mi nariz en su cuerpo, disfrutando de su fragancia.Ella comenzó a contarme sobre su día. Una enorme sonrisa se dibujaba en su rostro mientras hablaba y agitaba sus brazos. Tenía el talento de moverlos delicadamente, como si danzaran al ritmo d
Emma Estaba sola en la habitación, rodeada de silencio. Me había despedido de los demás con la excusa de que estaba cansada, pero la realidad es que estaba muy preocupada. Mis pensamientos me atormentaban y mis nervios estaban a mil. 'Bendecida por la diosa'. Susurré para mí misma.¿Ese mensaje será del brujo que Ariel mencionó la última vez? ¿Se refiere a mí? Mi mente se llenó de dudas y temores. Gema y Miller estaban convencidos de que sí, pero yo no estaba tan segura. ¿Qué podría querer de mí ese brujo?¿Qué pasa si la manada cree que se refiere a mí? ¿Qué pasará conmigo entonces? Me entregarían sin dudarlo, sin importarles mi suerte. ¿Alex lo haría? Sí, lo haría. Como alfa, su deber era proteger a la manada.Una oleada de desesperación me invadió. ¿Qué demonios debía hacer? Podía defenderme, pero no contra toda una manada. ¡Maldición! ¿Alguna vez viviré en paz?La ansiedad me estaba ahogando, las preguntas me estaban mareando. Pero en medio del torbellino de emociones, una resol
Manada Blue Luna En una habitación oscura y húmeda, tres figuras se reunían en secreto, sus voces susurrantes y estaban llenas de desesperación.-Tu estupidez nos ha llevado al borde del abismo.- Dijo Logan, su voz llena de resentimiento -Y ahora me dices que la tenías cautiva. Si se enteran, será nuestro fin.--El territorio de Euge de Luna, ahora es impenetrable.- interrumpió Sebastián -Reforzaron la seguridad después de... lo que pasó. Nuestra única esperanza es ella.--No quiero terminar como Mikael.- Rogó Samuel, su voz temblorosa -Hermano, ayúdanos.--No hay nada que pueda hacer.- Dijo, luego miró a su padre y continuó: -Mikael no les brindó información útil, tenemos que demostrar que nosotros sí lo somos.- La voz de Sebastian era firme.-¿Como?- Pregunto Samuel.Su padre se paró delante de él, lo tomó fuerte de los hombros, obligándolo a que lo mirara mientras le decía con desesperación: -Habla, cuéntanos todo lo que sepas de la compañera de Alexander. No omitas nada. Cuéntan
Alexander Me dirigía a la habitación de Emma, cuando la noche ya estaba cubierta con un manto de estrellas. Había estado ocupado todo el día y solo pude comunicarme con ella una sola vez, sin poder verla. Dago y yo habíamos pasado el día con los nervios a mil. Cada nueva información se convertía en una señal más del peligro en el que se encuentra Emma, y eso nos volvía locos de preocupación. Dago no paró de gruñir en todo el día, por momentos, su gruñido era tan agudo que parecía rasgar mi cerebro con sus garras. Ahora, solo podía pensar en hundir mi nariz en el cuello de Emma y perderme en su aroma. Era lo único que podía traernos calma. Anhelaba tocarla y sentirla a salvo en mis brazos.Al entrar, vi a Emma dormir plácidamente. Me di una ducha rápida y, al terminar, me acosté a su lado, con solo un boxer negro puesto. Abracé su diminuto cuerpo contra el mío y hundí mi rostro en su cuello. ¡Huele tan bien! Sentía una necesidad urgente de dejar mi marca en ella.Comienzo a besar su
Elías (Rey del Norte)Me encontraba frente a las filas de mi ejército, el viento helado del norte azotando mi rostro mientras miraba a los guerreros dispuestos a luchar por nuestra causa. Era un momento decisivo.-Hermanos y hermanas.- Comencé, mi voz firme y resonante -Nuestros antepasados nos dejaron un legado, una profecía que ha guiado nuestras vidas desde hace tiempo. Ellos hablaron de un sacrificio que traería poder inimaginable a nuestra manada. Esta noche marchamos al sur, donde está la loba bendecida por la diosa que debe ser entregada al dios oscuro.-Era excitante sentir cómo el murmullo de la multitud crecía, sus ojos llenos de fervor y expectativa.-Este sacrificio no es en vano. Al ofrecerle esta loba, el dios oscuro nos otorgará su poder absoluto. Seré el rey indiscutible de todos los lobos, y juntos elevaremos a nuestra manada a la cúspide del dominio. Imaginad un mundo donde nadie se atreva a desafiarnos, donde cada lobo sepa que pertenece a la fuerza más grande que j
EmmaDespués de desayunar con Alex me dirigí al campo de entrenamiento junto con Miller. Hoy me toca practicar arquería, dado que no podía entrenar con Gema. Últimamente, esta ocupada con el beta Marcos, quien, desde que Ariel regresó, ha ocupado gran parte de su tiempo.Con Miller nos habíamos vuelto muy cercanos. Él conocía mi don y sabía que podía hablar con su lobo, Bran. Pasábamos casi todo el día juntos, todos los días, debido a que se encargaba de mi seguridad. Aunque es un chico serio, también es muy amable y empático. A pesar de que no admite sus sentimientos por Amy, lo molesto al hacerle comentarios sobre el tema, lo que siempre provoca que se sonroje.Las cosas en la manada se volvieron tranquilas. Las chicas del río me presentaron a muchas de sus amigas con las que trabajan, y todas fueron muy amables conmigo, al igual que otros miembros de la manada. Sin embargo, aún percibo miradas recelosas, especialmente de los allegados a Briana y Samuel.Una vez que terminamos el en
AlexanderMe encontraba en la oficina, coordinando con Marcos los detalles de la defensa de la manada durante mi ausencia, mientras Iker organizaba mi partida hacia el bosque petrificado para la reunión del consejo. En tanto, esperábamos a Ariel, quien estaba en la sala de interrogatorio con Briana.-¿Qué harás si resulta que Briana está esperando a tu cachorro?- Preguntó Marcos.Iker levantó la mirada hacia mí, ansioso por escuchar mi respuesta.-No lo sé.- Respondí, soltando un suspiro profundo.De repente, unos golpes resonaron en la puerta y, al instante, Ariel irrumpió en la oficina, con el ceño fruncido.-La perra tiene los recuerdos bloqueados con magia, no logré obtener nada relevante.- Declaró, dejándose caer pesadamente en el sillón. Clavó su mirada en mí y continuó con voz firme: -No sé si dentro de ella hay un cachorro, pero estoy convencido de que hay algo más, algo oscuro que está creciendo en su interior.--¿A qué te refieres?- Pregunté intrigado.-No estoy seguro, pero
Ariel Desde mi llegada a la Manada Euge de Luna, Emma había captado mi atención. Su presencia era como un destello de luz en la oscuridad. A pesar de haber sido expuesta a la letal cantidad de acónito de Júpiter, su loba había sobrevivido, y eso era un milagro en sí mismo. Una energía sutil y vital emanaba de ella, permitiéndole sanarse lentamente y mantenerse con vida a pesar del daño recibido.Mi curiosidad por Emma creció tanto que le rogué al Alfa Jacob que me permitiera regresar a la manada Euge de Luna, con la excusa de ayudar a las brujas, y él aceptó. Sin embargo, Emma, estaba emparejada con el Alfa Alexander, lo que limitaba mis encuentros con ella. Me vi obligado a observarla desde la distancia, recopilando información fragmentada y tratando de armar el rompecabezas que era ella.Pero cuanto más intentaba descubrir sobre Emma, más misteriosa se volvía. La mayoría de los miembros de la manada parecían no conocerla, y aquellos que sí, se mostraban reacios a hablar. Era como s