89

El sonido de los pasos que se acercaban se convirtió en una amenaza constante mientras Iván y Samuel se agachaban en la oscuridad de la bodega. La habitación, a pesar de ser pequeña, ofrecía una cobertura momentánea, pero la presión de los segundos que pasaban era insoportable. Iván, con su mirada fija en la puerta que acababan de cerrar, se preparó para lo que venía. Podía escuchar el eco de las voces en el pasillo, y sabía que el tiempo estaba en su contra. Montalvo ya había comenzado a desplegar a sus hombres en el edificio, y no quedaba mucho tiempo antes de que descubrieran que la hermana de Elisa había desaparecido.

- Necesitamos movernos rápido. - Samuel susurró, su voz apenas audible en la quietud. Sabía que la situación era crítica, pero mantener la calma era esencial.

Iván asintió, sin desviar la vista de la puerta. Cada sonido fuera del cuarto aumentaba la tensión que sentía en el pecho. Podía oír a los guardias hablar entre ellos, sus voces graves llenando el espacio como
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP