Ella apretó el teléfono en su mano mientras caminaba por la habitación con nerviosismo y al tercer tono la voz de su madre respondió.—¿Quién? —el gruñido de irritación de la hembra casi la hizo reír si no supiera que aquel enojo lo había causado su desaparición.—Mamá, hola.—¿Devanie, mi amor? ¿Estás bien ahora?Deva no entendía la pregunta.Ella no le había preguntado dónde estaba o la había asaltado a preguntas.—Sí mamá, estoy bien. Yo... estoy en el Bosque oscuro —soltó con rapidez antes de tragar saliva.Por un momento no pudo escuchar absolutamente nada al otro lado de la bocina.—¿Mamá, me escuchaste?—No. Creo que no te oí bien mi amor, repítemelo.Pero al escuchar el temblor en su voz Devanie supo que sí la había oído pero quería confirmar que no se hubiera vuelto loca.Devanie suspiró antes de volverlo a decir.—Estoy en el Bosque oscuro y antes de que enloquezcas es por voluntad propia, nadie me está obligando a estar aquí."Por lo menos ahora."No era que antes estuviera
Devanie se sintió temblorosa entre los brazos de Amarok sintiendo las palabras que le había dicho.Él estaba dispuesta a dejarla ir incluso aunque eso los destruyera a los dos solo porque ella estuviera a salvo.La certeza de eso la golpeó profundamente en su corazón y tuvo que respirar profundamente para no llorar en ese momento frente a todos a su alrededor.—No quiero que ninguno de los dos vuelta a pelear otra vez —les dijo cuando se apartó del abrazo de su macho.Kian deslizó la mirada por la herida del cuello de su hija pero esta había desaparecido afortunadamente.—Devanie...—Tenemos que hablar papá. Todos —añadió mirando a Amarok como si buscara algo en sus ojos que pudiera negarse a hacerlo.Ella no tenía idea de que por tenerla haría lo que fuera. Sin embargo, la molestia contra el padre de su hembra no desaparecía.—Le daré una habitación a mi padre y ropa para que pueda vestirse y hablar con él —avisó con seriedad Devanie y el pecho del macho se apretó.Ella estaba actuan
Desde que había escuchado a Devanie declarar que iba a quedarse con él, su lobo había deseado tomarla y hacerla suya un montón de veces y completar el vínculo.Había tenido que ir a terminar de entrenar a sus lobos, pero incluso después del entrenamiento y la ducha fría, su habitación no había bajado ni una sola vez.Inhaló bruscamente cuando al entrar en la cocina vio a su hembra apoyando sus antebrazos sobre la encimera mientras hablaba distraidamente con Kathryn.Amarok en lo único que podía concentrarse era en su trasero redonde y jodidamente caliente.—Kathryn, largo.La aludida abrió los ojos aturdida y Devanie gimió sorprendida dándose la vuelta para verlo antes de fruncir el ceño.—¿Amarok, qué...?La rubia le pasó por un lado saliendo de la cocina pero antes de que cerrara la puerta le dijo:—Que nadie entre aquí.Ella se quedó conmocionada pero terminó asintiendo con la cabeza cerrando finalmente la puerta.Amarok no se perdió del sonrojo dulce que cubrió las mejillas de su h
—¿Todos estos años estuviste espiándome en el mundo humano? —susurró Devanie aturdida mientras levantaba se cabeza para mirarlo a los ojos.Estaban acostados sobre la cama y más de la mitad de su cuerpo estaba sobre el de Amarok.Sus ojos verdes se clavaron en su rostro.Él no parecía preocupado de lo que pensara ella.La mano de Devanie se posicionó sobre su pecho desnudo mientras fruncía el ceño recordando cuántas veces se había sentido observada en el pasado.—Yo no. Enviaba a mis hombres. Quería asegurarme de que estuvieras a salvo.Amarok estiró una de sus manos tomando un mechón de su pelo largo y rojizo.Jugó con la hebra de cabello sintiendo la mirada fija de Devanie sobre él.—Tú... ¿Por qué...?—¿Por qué no fui por ti desde el principio?La tensión sexual que había entre los dos estaba electrizante a su alrededor. Incluso cuando ya la había tomado tantas veces él no podía tener suficiente de ella.Aún no podía crees que su compañera lo deseara a él.—Sí, ¿Por qué no lo hicis
Devanie no podía creer lo que escuchaba.La palabra "celo" se repitió en su cabeza como una especie de eco que la puso a temblar.Amarok no se perdió de la reacción perpleja de su compañera.—Seguramente era la primera vez que entrabas en celo, por eso no lo notaste.Ella balbuceó aturdida pero ahora que él lo decía se daba cuenta de que tenía la razón.Por eso se había sentido tan atraída por él al punto de que no habían pasado demasiado tiempo el uno sin el otro. La necesidad por tocarlo o estar cerca de él, todo tenía sentido.En otro momento quizás hubieran podido controlarse pero no durante el calor del celo.El deseo irrefrenable los había golpeado dejándolo con la necesidad de más.Pero ella solo se sentía ahora más atraída por su macho. Más aún cuando la noche anterior había aparecido sobre su cuello la marca de compañeros aunque todavía no se habían acoplado.—No pude controlarme esta vez, belleza. Y ahora estoy seguro de que nunca podré hacerlo cuando se trate de tocarte —añ
—¿Qué estás haciendo, Deva? El Alfa Amarok se puede enfurecer si ve como has cambiado todo en la habitación y además trajiste un espejo aquí —murmuró Kathryn al lado de su sobrina.—A mí me parece maravilloso —murmuró Bethany entrando a la habitación mirando todo.Como todos los días, Amarok salía a entrenar a sus hombres dándoles distintas rutas de vigilancia.Resulta que Amarok había dejado pasar al Bosque oscuro deliberadamente a su padre.Después de que mi padre lo atacara y él volviera del Oeste, Amarok había comenzado a darles a sus hombres rutas de vigilancia.No solo por su padre o cualquier posible ataque de los cuatro reinos que ella sabía no se daría, sino también porque Amarok había terminado de contarle que su cobarde tío después de crear un caos había escapado con los machos que lo habían ayudado.Entonces cuando Kian había aparecido para llevarse a Devanie otra vez junto con Nathan, los había dejado pasar.Le gustara o no Kian era el padre de Devanie y por ella debería
Devanie se despertó con un profundo dolor de cabeza pero al abrir los ojos recordó todo lo que había pasado antes de que se "durmiera". Miró a su alrededor notando que estaba en un lugar oscuro y su corazón comenzó a latir de manera acelerada.—¿Dónde estoy?Caminó por el lugar hasta la puerta pero esta no podía abrirse.—¡Sáquenme de aquí!Comenzó a golpear con fuerza la puerta buscando abollarla y abrirla pero no había conseguido nada.Su furia estaba subiendo de nivel al igual que la ansiedad.Era muy fuerte pero la maldita puerta parecía estar forjada de un material extraño.Finalmente Devanie se apartó de la puerta dando un vistazo por el lugar buscando algo con lo que escaparse, alguna pista.Fue entonces cuando la puerta se abrió mostrando a un macho que ya había visto hace años.Un sudor frío la recorrió y dió un paso atrás completamente tensa mientras el sujeto ladeaba una sonrisa maliciosa y salvaje, sus ojos la recorrieron con lascivia asquerosa.Devanie apretó la mandíbula
Amarok entró a la habitación dándose cuenta lo que Devanie había hecho para él. Su corazón se apretó en un puño sintiendo como la ira se clavaba en su corazón de manera rabiosa y la incertidumbre se hizo mucho peor.—¡¿Dónde está esa hembra?! —rugió haciendo estremecer a más de uno a su alrededor notando las notas mortales en su garganta.—Hijo, la tienen cautiva. Ella le mintió a Devanie y le dijo que estaba esperando un cachorro tuyo. Devanie le creyó y salió corriendo al bosque pero no la alcanzamos. Pareciera que hubiera desaparecido pero esa mujer debe saber algo.—¿Dónde está ella?Enseguida Amarok fue guiado hasta donde estaba su ex amante. Desde que había encontrado a su compañera hacía quince años atrás no había tocado a otra, incluso aunque su impulso no fuera sexual hasta hace unos días. No quería traicionarla y nunca lo haría.Quería matarla por hacerle daño a su mujer y provocar todo ese caos. Él no lastimaba a mujeres pero le faltaba un poco para hacerlo. Estaba perdiend