Los estilistas terminaron de peinarme y maquillarme, al ver mi reflejo en el espejo me sentí realmente satisfecha con el resultado.Las ondas castañas de mi cabello, reposaban inmovilizadas sobre mi hombro izquierdo, dejando a la vista mi oreja derecha adornada por mi arete de zafiro y diamantes que mi madre me obsequió. El sencillo maquillaje resaltaba los rasgos de mi rostro, mis largas pestañas lucían aún más largas y mis labios tenían un tono rojizo, todo estaba perfectamente equilibrado, sin caer en lo extravagante. No pude quedar más contenta con el trabajo de los estilistas, captaron muy bien lo que quería y lo hicieron en tiempo récord. Liah y mi madre no dejaban de halagarme por lo bien que había quedado y les devolví el halago antes de ir en búsqueda de Justin para que repase las actividades de esta noche a sólo minutos de marcharnos.Aunque ya sabía lo que tenía que hacer, no estaba demás repasar las veces que crea necesario toda la información en mi tableta.Mi padre me
Durante el desfile de apertura, me dediqué a admirar cada diseño que pasaba frente a mis ojos. Me había obligado a mi misma, a dejar de lado a la familia Hotchner y todo lo relacionado a ellos, para concentrarme en lo verdaderamente importante, por lo tanto, no volví a ver ningún integrante de la familia.Con mi madre opinaba sobre algunos diseños llamativos, lo bien que lucían las modelos y la calidad de las telas, sin duda había mucho potencial en la pasarela.Mi padre lucía serio y hubiese pensando que era su expresión en estos tipos de eventos, de no ser porque antes de comenzar el desfile me dijo: en la casa hablamos.No pregunté ni dije una palabra al respecto, pues sabía que era referente al desagradable encuentro con Ellen y su hijo, desde entonces, no ha ocultado el disgusto en su rostro por como fui tratada por mi exsuegra y no es para menos, ya veía venir el sermón, me lo tenía merecido por soportarla por años sin hacer nada para defenderme. Tonta.—Ok, no quiero distraert
Gabriel tomó asiento dejando el tema inconcluso, cuando los invitados comenzaron a llegar, sin embargo, no podía dejar de pensar en sus palabras. Lo único que podía hacer para "cerrar" aquel ciclo, es hablando con Ethan, pero no tenía nada de que hablar con él que no fuera sobre Louis, y sinceramente moría de miedo.Ashley llegó a la mesa, diez minutos después de haber abandonado el salón de eventos, fruncí mi ceño al ver su casi inexistente sonrisa, después de estar toda la noche con cara de pocos amigos. Preferí no darle importancia a la Sra. Lewis y escuche atenta el discurso de bienvenida y los agradecimientos de los anfitriones del evento, dándole paso al brindis. Con una sonrisa de oreja a oreja, choqué mi copa con todos y cada uno del equipo de Rossi.Disfruté del dulce sabor a frutado del espumoso champagne, antes de que mi asistente apareciera en mi campo de visión. —Sra. Ayla, es el momento adecuado para saludar a los representantes de las marcas interesadas en colaborar
Su mirada miel se clavó en la mía, logrando que una oleada de calor recorriendo mi cuerpo, lo mire indiferente y con cierto fastidio por interrumpir el baile tan especial con mi padre, ahora me daba cuenta que su mirada no era parecida a aquella que transmitía ternura, era completamente diferente.Admito que me sorprendió verlo de pie y con más color en su piel hace unas horas que lo vi por última vez, entonces sonaba lógica la conclusión que Liah sacó cuando no dejaba de hablar en el desfile.Una rara estrategia de marketing.O acaso ha sido un milagro. Sea lo que sea, no impidió que me sintera molesta por su presencia, sin embargo, lo que más me sorprendió fue verlo acompañado de Ashley Lewis, quien seguía manteniendo la sonrisita en su rostro, la misma que le vi cuando llegó a nuestra mesa después de quedarse por más tiempo en el desfile, entonces comprendí porque su semblante había cambiado.Se quedó en el desfile para hablar con Ethan sobre los proyectos que teníamos en mente, a
No tenía nada bueno de qué hablar, aún no le daba luz verde para la colaboración con Rossi y tampoco creo qué se la dé algún día.Estaba por negarme ante su petición, pero mi padre se apresuró a hablar, causando mi indignación. —Los dejaré solos, Ayla, no tardes, aún hay mucho por hacer.—Me dió un apretón en la mano antes de irse de la mesa sin esperar que dijera una sola palabra, porque sabía que me iba a negar. Sé muy bien porque lo hacía, a pesar de que no le agradaba ni un poco Ethan, nunca estuvo de acuerdo con que le ocultará la existencia de Louis, tenía la esperanza de que sé lo contará algún día y esta aprovechando esta oportunidad para que se lo haga saber.—Sea breve, Sr. Hotchner.—Dije esfumando la idea de mencionar a Louis, al menos no en esta ocasión. —Quiero disculparme por el altercado en el bar de Lucas, me he enterado de cómo fueron las cosas y Emily está siendo castigada.—Dijo con su intensa mirada en mi rostro y enarqué una ceja por el tema que estaba sacando.—
Terminé de saludar e intercambiar algunas palabras con los representantes de las marcas de la noche, algunos eran más amables que otros, pero no fue impedimento para esfumar la sonrisa de mi rostro.Mis tobillos comenzaban a doler y junto a Justin, decidimos volver a la mesa después de felicitar a Melody por su colección Primavera-Verano, su empresa es la más calificada para la colaboración, después de Hotchner Collection.Estando a unos metros de la mesa de Rossi, un golpe leve en mi pierna me hizo detener el paso y me di media vuelta para reclamarle a quien sea que lo hizo, baje la mirada hacia la persona en silla de ruedas, encontrándome de nuevo con sus ojos miel, pero algo andaba mal, este no era el hombre con él que hable hace aproximadamente una hora y media.Este hombre era con el que me topé en la entrada con su madre y el que vi al otro lado de la pasarela, lo supe por el brillo en sus ojos, por la ternura en su mirada que logró erizar mi piel, no había rastros de ese Ethan
La sorpresa de todos los presentes era más que evidente, incluso Justin, quien resultaba ajeno a todo y a todos, quedó atónito con la noticia que estaba dando Ethan en el escenario. Si el salón hubiese estado en completo silencio, se hubiera escuchado el jadeo colectivo. Los ojos miel con verde del tal Eliot, se cruzaron con los míos y un escalofrío recorrió mi cuerpo. Me aferré al brazo de Gabriel recuperando la fuerza que amenazaba con abandonar mi cuerpo y no entendía porqué. Las preguntas comenzaron a rondar por mi cabeza sin apartar mi vista de aquel hombre en silla de ruedas, y mientras más pensaba, más se estremecía. ¿Por qué nunca supe de su existencia?¿Por qué lo ocultaron hasta este momento que acaba de despertar?¿Qué fue eso tan grave que le ocurrió para terminar de esa manera?¿Por qué ese desconocido me defendió de aquella manera de su propia hermana? Y lo más desconcertante Si estuvo en coma por trece años, ¿Cómo es que se sabe mi nombre y mi verdadero apellido?
Abrí mis ojos exaltada, cuando dos miradas color miel aparecieron en mis sueños.Lo que me faltaba, soñar con los gemelos Hotchner Aún faltaba una hora para el desayuno al que mi padre me invitó para hablar de lo que quedó pendiente y para su sermón al darse cuenta del trato que recibí de Ellen.No quise perder más tiempo y me levanté a arreglarme y prepararle el desayuno a Louis, esta vez no estaba Gabriel por ningún lado para sorprenderme con el destino listo, sin embargo, Lulú rondaba por la cocina preparando el desayuno para todos, excepto para mí y para mí padre.Mi corazón se encogió al recordar el desplante de anoche, no era justo para él, eso lo sé, pero el imprevisto de último momento era más importante, y luego de hablar con Eliot y asegurarme que guardaría el secreto, mi padre prefirió que todos volviéramos a casa, estuve totalmente de acuerdo, no podía soportar un segundo más con aquella familia en el mismo lugar. Finalmente Gabriel pospuso la cita para está noche. —Buen