Su mirada miel se clavó en la mía, logrando que una oleada de calor recorriendo mi cuerpo, lo mire indiferente y con cierto fastidio por interrumpir el baile tan especial con mi padre, ahora me daba cuenta que su mirada no era parecida a aquella que transmitía ternura, era completamente diferente.Admito que me sorprendió verlo de pie y con más color en su piel hace unas horas que lo vi por última vez, entonces sonaba lógica la conclusión que Liah sacó cuando no dejaba de hablar en el desfile.Una rara estrategia de marketing.O acaso ha sido un milagro. Sea lo que sea, no impidió que me sintera molesta por su presencia, sin embargo, lo que más me sorprendió fue verlo acompañado de Ashley Lewis, quien seguía manteniendo la sonrisita en su rostro, la misma que le vi cuando llegó a nuestra mesa después de quedarse por más tiempo en el desfile, entonces comprendí porque su semblante había cambiado.Se quedó en el desfile para hablar con Ethan sobre los proyectos que teníamos en mente, a
No tenía nada bueno de qué hablar, aún no le daba luz verde para la colaboración con Rossi y tampoco creo qué se la dé algún día.Estaba por negarme ante su petición, pero mi padre se apresuró a hablar, causando mi indignación. —Los dejaré solos, Ayla, no tardes, aún hay mucho por hacer.—Me dió un apretón en la mano antes de irse de la mesa sin esperar que dijera una sola palabra, porque sabía que me iba a negar. Sé muy bien porque lo hacía, a pesar de que no le agradaba ni un poco Ethan, nunca estuvo de acuerdo con que le ocultará la existencia de Louis, tenía la esperanza de que sé lo contará algún día y esta aprovechando esta oportunidad para que se lo haga saber.—Sea breve, Sr. Hotchner.—Dije esfumando la idea de mencionar a Louis, al menos no en esta ocasión. —Quiero disculparme por el altercado en el bar de Lucas, me he enterado de cómo fueron las cosas y Emily está siendo castigada.—Dijo con su intensa mirada en mi rostro y enarqué una ceja por el tema que estaba sacando.—
Terminé de saludar e intercambiar algunas palabras con los representantes de las marcas de la noche, algunos eran más amables que otros, pero no fue impedimento para esfumar la sonrisa de mi rostro.Mis tobillos comenzaban a doler y junto a Justin, decidimos volver a la mesa después de felicitar a Melody por su colección Primavera-Verano, su empresa es la más calificada para la colaboración, después de Hotchner Collection.Estando a unos metros de la mesa de Rossi, un golpe leve en mi pierna me hizo detener el paso y me di media vuelta para reclamarle a quien sea que lo hizo, baje la mirada hacia la persona en silla de ruedas, encontrándome de nuevo con sus ojos miel, pero algo andaba mal, este no era el hombre con él que hable hace aproximadamente una hora y media.Este hombre era con el que me topé en la entrada con su madre y el que vi al otro lado de la pasarela, lo supe por el brillo en sus ojos, por la ternura en su mirada que logró erizar mi piel, no había rastros de ese Ethan
La sorpresa de todos los presentes era más que evidente, incluso Justin, quien resultaba ajeno a todo y a todos, quedó atónito con la noticia que estaba dando Ethan en el escenario. Si el salón hubiese estado en completo silencio, se hubiera escuchado el jadeo colectivo. Los ojos miel con verde del tal Eliot, se cruzaron con los míos y un escalofrío recorrió mi cuerpo. Me aferré al brazo de Gabriel recuperando la fuerza que amenazaba con abandonar mi cuerpo y no entendía porqué. Las preguntas comenzaron a rondar por mi cabeza sin apartar mi vista de aquel hombre en silla de ruedas, y mientras más pensaba, más se estremecía. ¿Por qué nunca supe de su existencia?¿Por qué lo ocultaron hasta este momento que acaba de despertar?¿Qué fue eso tan grave que le ocurrió para terminar de esa manera?¿Por qué ese desconocido me defendió de aquella manera de su propia hermana? Y lo más desconcertante Si estuvo en coma por trece años, ¿Cómo es que se sabe mi nombre y mi verdadero apellido?
Abrí mis ojos exaltada, cuando dos miradas color miel aparecieron en mis sueños.Lo que me faltaba, soñar con los gemelos Hotchner Aún faltaba una hora para el desayuno al que mi padre me invitó para hablar de lo que quedó pendiente y para su sermón al darse cuenta del trato que recibí de Ellen.No quise perder más tiempo y me levanté a arreglarme y prepararle el desayuno a Louis, esta vez no estaba Gabriel por ningún lado para sorprenderme con el destino listo, sin embargo, Lulú rondaba por la cocina preparando el desayuno para todos, excepto para mí y para mí padre.Mi corazón se encogió al recordar el desplante de anoche, no era justo para él, eso lo sé, pero el imprevisto de último momento era más importante, y luego de hablar con Eliot y asegurarme que guardaría el secreto, mi padre prefirió que todos volviéramos a casa, estuve totalmente de acuerdo, no podía soportar un segundo más con aquella familia en el mismo lugar. Finalmente Gabriel pospuso la cita para está noche. —Buen
El asiento que estuvo vacío desde que mi padre y Justin se marcharon de la cafetería, fue ocupado por Spencer, quién llegó unos minutos después de pedirle por mensaje de texto que viniera.Necesitaba soltar lo que rondaba por mi cabeza desde que Justin me dio la información de Eliot. Me sentía inquieta desde entonces, tanto que apenas presté atención a la pequeña reunión donde analizamos la excelente propuesta de HC, que superaba por mucho a las demás propuestas, y ni hablar de las indicaciones de mi padre para el día de la presentación de su heredera.Me sumergí tanto en mis pensamientos, que hasta había olvidado que el periodista "camuflajeado", seguía afuera fotografiando cada movimiento de mi parte, miré disimuladamente al auto que no se movía del otro lado de la calle, es obvio que buscaba imágenes que se volverían tendencia.—Siento haber tardado.—Dijo Spencer al quitarse las gafas oscuras.—¿Estás bien? —Sí, bueno, no del todo, ¿Desayunaste? ¿Quieres algo de tomar?— Pregunté t
Guarde silencio por unos segundosy mi ceño se frunció casi en automático, miré a Spencer, quién ya me estaba mirando con curiosidad. La conversación con Spencer llegó a mi cabeza y un escalofrío recorrió mi cuerpo.—¿Cómo ha conseguido mi número?—Pregunté después de un largo silencio dónde solo se escuchaba mi respiración.—Es lo de menos. Llamó para invitarla a almorzar, quisiera conversar con usted.—Pude notar que aún se le dificultaba hablar con claridad, sin embargo podía entender a la perfección.Medité por un momento si era buena idea aceptar su invitación, y aunque tengo muchas dudas que tengo que aclarar, no teníamos nada de qué hablar más que de mi identidad, pero él me dio su palabra que no diría absolutamente nada a nadie.Después de sospechar que me equivoqué de Ethan hace trece años, prefería mantenerme aún más alejada.—No creo que sea posible, tengo muchas cosas por hacer. Tal vez acepté su invitación en otra oportunidad Sr.Hotchner. —Cuando mencioné su apellido, Spenc
No soportaba ni un segundo la presencia de Ethan y mucho menos en la que fue nuestra casa.No esperé respuesta alguna de Eliot y retomé mi camino hacía la salida donde me esperaba la camioneta con Spencer adentro, quien se ofreció a quedarse por si surgía alguna irregularidad y esta era una.Pase de Ethan, ignorándolo como si no estuviera a unos cuantos metrosy bajé las escaleras a paso rápido, justo en el momento que llegué al último escalón escuché pasos detrás de mí y me detuve antes de chocar con el cuerpo de Ethan que se atravesó en mi camino.—Ayla, hablemos por favor.—Lo miré con el ceño fruncido, sin una pizca de gracia en mi rostro.Era increíble lo idéntico que es a su gemelo, pensaría que estaba hablando con Eliot de no ser por el color de sus ojos son distintos.—Sr.Hotchner, no tengo mucho tiempo, mi asistente ya recibió su propuesta y lo vamos a discutir en un junta directiva, el día de mañana estaremos anunciando a la marca elegida para la colaboración, si no hay nada m