Los días fueron pasando, Luz despertó, se supo que fue Darcy Pines quien intentó matarla y ya estaba tras las rejas.
Esa parte de la historia estaba lista y zanjada para todos, menos para Alfa, que le había seguido el rastro a Joseph, por lo que sabía que Gamma, uno de sus amigos y mejores colaboradores la había traicionado.
-¿Qué esperas a exterminarlo? – le pregunta Díaz aburrido de verla pasear de un lado para otro -.
-No lo sé… tal vez que se arrepienta o que algún narc0 le dé un tiro por meterse en su territorio.
-Eso no va a pasar, porque no es él quien hace las transacciones – Díaz se pone de pie y la sostiene por los hombros -. Pero eso no es lo único que te preocupa, habla.
-Méndez me besó… - Díaz la mira con los ojos abiertos, porque creía que lo de Abbot iba en serio -, se supone que al fin iba a terminar con él – deja escapar un bufido de frustración pura -. Pero me pidió la despedida y se lanzó a besarme, sin que pu
Luego de dejar instalados a sus agentes, Alfa se va de allí con un cansancio general. Conduce hasta su departamento para una ducha y luego su cama, pero por alguna razón termina en el departamento de Dan. Mientras sube en el ascensor, apoya la cabeza en la pared y piensa que lo mejor es ir con la verdad, que lo que suceda después de eso ya serán las consecuencias con las que tendrá que lidiar. Una vez se abren las puertas, en lugar de abrir de manera forzada, busca la llave escondida bajo una piedra en la enorme maceta que está en el pasillo. La deja en el mismo lugar y luego entra, deja la pechera con las armas y su chaqueta en el perchero de la entrada, para luego irse a la habitación, que está vacía. Se recoge en cabello, se quita la ropa y se mete a la ducha, seguro que su hombre lo está pasando de lo mejor o está tratando de arreglar el mundo para su amigo. Coge una toalla, se seca y sale a la habitación otra vez, busca una playera de Dan
Como cada día, cuando Alfa llega a la nueva base, pasa directo a la sala donde Joseph está encerrado.Al abrir la puerta, el hombre de ojos azules mentirosos la mira y le sonríe.-Hoy tampoco quiero decirte nada, así que mejor date la vuelta.Pero hoy no es como los otros seis días que lleva allí. Una semana sin que Gamma, Joseph, la Rata, no haya querido decir nada y que Alfa no aplicara sus métodos de “extracción de información forzada", están llevando a murmurar a los pocos leales que le quedan.Así que cuando ella le muestra el bastón eléctrico que lleva en la mano y lo deja en la mesa, él la mira con una mezcla de incredulidad y miedo.-Tú no me harías eso… somos amigos, nos conocimos en la academia… ¡Tenemos una historia juntos!-Lo que yo sé – responde con tranquilidad, sentándos
Cuando Joseph abrió medio ojo cerca de las cuatro de la tarde del día siguiente, le dolía todo, pero no tuvo tiempo de quejarse, porque Alfa ya estaba sentada frente a él, esta vez con una manopla se acero en cada mano.-Bien, mi querido amigo, ayer me diste información incompleta sobre Darcy Pines.-No sé nada más… - un golpe certero en la mandíbula lo hace gemir de dolor y la mira con odio -. Está en una fábrica abandonada.-¿Por qué allí?-Porque es uno de mis escondites, allí estaba reuniendo armamento para mis muchachos… - sí, era mejor cantar antes que lo obligara con otro golpe de aquellos. Esa condenada mujer pegaba realmente duro -. Le dije que nadie iba allí, excepto yo de vez en cuando.-Perfecto, me vas a decir exactamente dónde, porque me temo que voy a tener que ir a arreglar tu desastre.
En cuanto Matías cumple con su tarea de abatir a la loca, se va de muy mala gana a ver al idi0ta tirado en el piso, porque entre los dos heridos es el que se supone debe ayudar, aunque con gusto lo dejaría morirse. Pero al llegar a su lado, lo ve quejarse y tratar de incorporarse.-No te muevas, imbécil – le dice con toda la amabilidad de no dispararle él también, Dan se revisa la entrada de la bala y Matías ve el chaleco blindado, que lo hace sonreír con ironía -. No podía tener tanta suerte, ¿verdad?-Ya te dije, niño… - le dice con un gesto de dolor -, esa mujer es mía, ni el mismo diablo me la va a quitar – Matías le extiende la mano para ayudarlo a pararse y Dan la acepta -.-Entonces me tocará ser peor que el diablo – aunque la amenaza de Matías le da lo mismo a Dan, por ahora siguen con esa tregua momentáne
Gracias a uno de los chicos que consiguieron meterse con los Espadas Cruzadas, pudo entrar sin mayores problemas al círculo más cercano de quién se ha quedado a la cabeza luego de que desapareciera Joseph. Trata de pasar desapercibida, para que no sospechen de ella. Aunque cambió su imagen de manera radical, no se puedo fiar de que alguno no la reconozca. Se tiñó el cabello de castaño oscuro, usa lentes de contacto grises, usa un maquillaje especial, que oscurece su piel y la ropa no es la que solía usar antes. Aquí no hay libertad, la gente que trabaja para ellos, debe quedarse en la base, solo salen para hacer las ventas o para pelear territorios. Dado que, supuestamente, Kiria, el seudónimo con el que entró, no es muy buena para hablar, la han dejado como soldado. Su trabajo es cuidar territorios, proteger a los vendedores y también cubrir en los intercambios. Si alguna vez tuvo una pesadilla, nunca fue peor que esto, pero todo sea p
Decir que Erick era un traidor, que estaba escondiendo la droga en lugar de entregarla y que por eso se había enfrentado a él, fue sencillo.Lo que no fue sencillo para Alfa, fue lidiar con el dolor de saber que estuvo ayudando a un infeliz desgraciado que la manipuló todo este tiempo.Nada de lo que ella esperaba está sucediendo y esa sensación de descontrol la mantiene alerta, con crisis de ansiedad que se calman con aquellos chocolates que Dan se las arregla para enviarle y con un plan trazado para liquidar ese asunto de una vez.El problema es que para hacerlo, debe viajar a Los Ángeles, reconocer el terreno y saber qué puede hacer para desaparecer de la faz de la tierra a Coussins.Podría haberlo hecho ya, pero su salud cada vez la limita más.La última semana ha estado con mucho sueño, con náuseas y vómitos. Ahora mismo, está sentad
Alfa se pasa los dedos de la mano libre con molestia por la frente. Lo último que esperaba es que Matías llegara allí y justo con la ridícula de su compañera.-¡Bajen las armas! – insiste el oficial Méndez y el hombre que apunta a Alfa le hace caso, pero Alfa no -. Señorita, baje el…-¿Señorita? ¿En serio me vas a decir así? – le dice ella mirándolo a los ojos, Matías le hace un gesto a su compañera para que aprese al hombre, mientras él se acerca a Alfa -. No se lo pueden llevar, ese hombre es mío, está marcado.-No, esta vez no haré lo que tú quieras – le toma una mano y la esposa, dejándola con la boca abierta -. Estás arrestada.-¿Bajo qué cargos? ¿Por ir tras un narco soplón que puede j0der una investigación contra lo último de las Es
Durante el trayecto hasta su departamento, Alfa le cuenta a Díaz todo lo que sucedió aquel día. Los labios del hombre se convierten en una línea fina y su expresión es absolutamente de querer matar a alguien. Y por supuesto sabemos a quién. -No puedo creer que ese idi0ta de Méndez se haya pasado por donde no le da la luz del sol todo tu esfuerzo para derrotar a esa gente – golpea el volante con rabia -. ¡Y todo por celos! -Lo peor de todo no es eso en este momento, porque afortunadamente me dediqué a asegurar toda la información con el fiscal, le enviaba reportes diarios… -¡¿Qué puede ser peor que eso?! -Díaz, puede ser que esté embarazada. El hombre frena de repente y Alfa agradece que no viniera un auto detrás de ellos, alcanza a poner su brazo en el tablero antes de terminar golpeándose allí. -Dime que es una broma – le dice el hombre, asustado -. -No pongas esa cara, por favor, tengo miedo… ¡Por prime