Estimadas lectoras y lectores ¿Quien será Sergio Carrasco? ¿Acaso será el hombre que venga a cambiar los sentimientos de Eva? ¿Sera acaso que el la podrá librar de Alejandro? o simplemente será una mano amiga que este con ella, solo el tiempo nos lo dirá.
Luego de aquel inesperado encuentro, Eva caminó hacia la habitación de Sara. La chica se encontraba dormida, por lo que lentamente entró y tomó asiento en el sofá de la habitación.Por un largo rato observó a su amiga recordando el tiempo que compartieron en Boston. Sara lucia muy diferente a la chica llena de energía que era cuando estaban en la universidad.Sara había sido el ancla que había hecho que Eva dejara de flotar a la deriva, era obvio que Sara y Eva venían de circunstancias diferentes, aunque Eva no debía preocuparse por el dinero, ya que su familia le daba una cierta cantidad mensual y su hermano le depositaba también, no era tan cercana a ellos.En cambio, Sara no tenía mucho, pero cada vez que hablaba de su familia, se le iluminaban los ojos y de repente se le inundaban de lágrimas. Su situación era precaria, pero había ganado una beca para estudiar en Boston. “La chica del pueblo salió del pueblo” era la frase que siempre le decía a Eva cada vez que la incitaba a vivir
Luego de que Eva descendiera del auto, Sergio coloco su brazo para conducirla dentro del restaurante, el hombre se notaba que era conocido en el lugar, aunque todas las miradas se enfocaban en la chica, para quienes conocían a Sergio Carrasco, sabían que la chica era posiblemente una más en su larga lista de conquistas.Eva desconocía la fama de aquel casanova, lo que, si sabía, era que entre ella y él, había una extraña familiaridad.- ¡Señor Carrasco! ¡Bienvenido! ¡Adelante!Eva lo miró, levantó una ceja y dijo:- ¡Eres muy popular!- ¡Qué te digo! Tengo mis encantos… - Dijo Sergio sonriendo encantadoramente.- Seguramente, aunque yo no los veo… - Dijo Eva con ironía.Sergio hizo los ojos chiquitos y dijo:- Podría cortejarte y ahí es donde descubrirías que soy un encanto.- ¿Perdón? - Dijo Eva sorprendida.- ¡Olvídalo! – Dijo Sergio mientras jalaba la silla para que Eva se sentara.- Mmm…- Anda… Escoge lo que te apetece, desayuna y comer… - Dijo Sergio, señalando con la mirada la c
Luego de una amena comida, Sergio se ofreció a llevar a Eva a casa, él aún desconocía la relación entre la chica y Alejandro, pero, sus preguntas fueron respondidas tan pronto como cruzó el portón de la casa de los Monroy.Eva Díaz no era nada más y nada menos que la hija expulsada de la familia Monroy, ella no había mencionado el apellido y él obviamente no lo había preguntado.Sergio creía que solo se trataba de una chica más en el camino, sin embargo, ahora entendía por qué Alejandro conocía a la chica.- Bien, querida Eva, has llegado a casa, sana y salva…- ¡Gracias! Me la pasé bien…- Aún me debes un café…- ¡Oh! Sí, será en otra ocasión…- Bien, esperaré ese café o esperaré que el destino nos ponga en el camino.Eva sonrió, sabía que era muy probable que lo segundo ocurriera antes de lo primero, ya que ahora tenía varios pendientes en mente como para pensar en otra cosa.Sergio se inclinó y besó tiernamente la mejilla de Eva, justo en el preciso momento en que Alejandro y Demian
Rápidamente, llegó el momento de cenar, Eva no había salido de su habitación, no cuando sabía que Alejandro aún estaba en casa. Ella aún mantenía la esperanza de que el hombre se fuera antes de la cena, desconocía que tanto Demian como Martina lo habían invitado a pasar ese momento juntos, incluso Melissa se les había unido.- Eva… Hija, es hora de cenar. – Se escuchó a lo lejos la voz suave de Martina.Eva se levantó de la cama, caminó hacia su baño y notó que el enrojecimiento había pasado. Sus ojos ya no lucían tan inflamados por el llanto.Si alguien le hubiera dicho que, un hombre como Alejandro vendría y robaría su primer beso, desde hace varios años ya lo hubiera dado, soltó un suspiro, enjugo su rostro y se dispuso a bajar a cenar.Un golpe en la puerta la puso en modo de alerta.- Eva… Lamento haberme comportado como un idiota en la tarde, de verdad espero que me disculpes, tal vez después de cenar podamos platicar… Sí, muñeca, vamos a cenar, Melissa y Alejandro esperan a que
Por unos instantes, Eva se perdió en aquel beso, un recuerdo borroso le llegó, aunque rápidamente se disipó. Esta vez, no había sido un castigo, era algo diferente, la sensación era diferente y, a pesar de no saber besar, sintió algo extraño.Luego su mente reaccionó, fue ahí donde, con toda la fuerza que pudo, abofeteó a Alejandro.- ¿Qué demonios te pasa? ¿Qué quieres de mí? ¡Déjame en paz! ¡Demonios! ¡Sal de mi maldita habitación! - Dijo Eva al ser soltada por Alejandro.Martina se había retirado segundos antes, sintiendo una gran emoción, la escena presenciada le dejaba claro algo, su hija, no tenía otras intenciones con Demian y de eso podría estar tranquila.Lo que ella desconocía por completo era que las acciones de Alejandro estaban rompiendo por completo el corazón de su hija.Volviendo a la habitación de Eva, Alejandro sobaba su mejilla, se sorprendía de la fuerza que podría tener alguien tan pequeña, para él.Sin encontrar las palabras correctas para expresar lo que quería,
--- Poco más de 6 años atrás ---Tal como cada verano, Demian, Alejandro y amigos iban de vacaciones a Cancún. En ocasiones los padres de Demian le permitían llevar a su hermana, en este caso, esta había sido la ocasión.Demian había llevado compañía y la inocente Eva no lo sabía, Carolina, era una chica que trabajaba en las oficinas del Grupo Monroy. El joven gustaba de aquella chica, por lo que queriendo pasar un tiempo con ella, la llevó. En aquel entonces, Eva apenas pasaba de los 17 años, y el amor que sentía por Demian crecía a pasos agigantados.Para aquella salida, se quedarían, tal como cada año, en casa de los padres de Alejandro Mendoza, por lo que al llegar, el grupo de 10 o 12 personas se acomodó en sus respectivas habitaciones. Eva perdió de vista a Demian, pero no le preocupó, ella tenía y quería que estar lista, ella debía prepararse para lucir radiante.En esta ocasión no llevaría un traje de baño de jovencita, en esta ocasión había elegido algo más revelador. Eva que
Alejandro, al ver la escena, solo pudo volver a tomar a Eva en brazos y llevarla cargando a su casa. La chica que era su cita para estas vacaciones terminó molesta y se terminó marchando.- ¡Oye…! Tu novia se enojó… Anda, ve con ella… yo estoy bien… - Dijo Eva evidentemente tratando de parecer consciente.- Eva, número uno, no es mi novia, solo es una chica con la que salgo, número dos, ¿Cómo demonios crees que te voy a dejar aquí sola?, número tres, tu hermano no te puede ver así…- Él está muy ocupado, así que, poco le importo yo, solo quiero seguir tomando, vamos a sentarnos un rato… ¡Anda! ¡Ven! – Dijo Eva tratando de bajarse.- Si te bajo, dejarás de retorcerte así… -Dijo Alejandro un poco nervioso.- Sí, únicamente quiero sentarme a ver el atardecer y el anochecer, te prometo que después de eso me voy a dormir. – Dijo Eva bajando de sus brazos.- Está bien… Sentémonos aquí, veamos el atardecer y luego a dormir… - Dijo Alejandro, sentándose a su lado.- Bien… - Dijo Eva tomando má
- Definitivamente, no te estoy entendiendo… En poco tiempo tendré 18 años y tú me dices que no, ¿seré una adulta?- ¡Exactamente!- Entonces, ¿cuándo lo seré?- Te dije que tal vez cuando tengas 23 o 25 años, algo por el estilo, ya tendrás más experiencia. Ya habrás vivido más cosas y habrás terminado tus estudios para enfocarte en tu carrera, ¿por qué no? En el amor…- ¡Ay, aja! ¿Acaso me vas a esperar tanto tiempo? - Dijo Eva en tono burlón.- Podría, sí… Claro que podría…- ¿Mmm? ¿Pero si a mí me gusta alguien más?- Bueno… Si es un hombre que te conviene, no te diría nada, pero si es alguien que definitivamente no, te prometo que lo alejaré de ti…- ¿Mmm? No lo sé, como que todo suena muy bien, pero como que algo no cuadra…- Oye, deja de seguir tomando esa cosa…- ¿Qué? ¿Mezcal?- Sí… Ya no tomes más, si no mañana vas a amanecer con una gran cruda existencia y física…- Existencia, no creo, porque tú me estás cuidando, física, definitivamente sí, pero ya me hice a la idea desde ha