P.O.V Calem Los días pasaron rápido y tenía que llegar este día; tengo muchos sentimientos encontrados, estoy feliz, pero a la vez también estoy muy enojado y triste. Feliz porque por fin volveré a ver a mi Clara, espero, y que ella pueda entender esto. Pero estoy enojado y triste porque hoy viajaré con toda la familia Antonov a Escocia.Vamos mi abuelo y yo en el auto hacia la casa de los Antonov. Llegamos a la casa y estamos en la sala esperando a que todos estén listos; veo todas las maletas. Está Larissa sentada en la sala con nosotros; voy a ir a molestarla. Me levanto y me siento a su lado.—¿Tienes más familia de la que no me contarás todavía? —Veo que me mira.—¿A qué te refieres? —La volteo a ver y vuelvo a mirar al frente.—¿Cómo que a qué? Pues mira, llevan maletas como si fuera a una expedición por todo el mundo. —Mira, cómo pone su cara de molesta.—Pues para que lo sepas, todas estas maletas son solo mías; las de mi familia las bajarán en un momento —me responde molest
P.O.V LarissaLlegamos a Escocia y debo de admitir que es muy hermoso este lugar. La casa también es hermosa, pero el enorme jardín es hermoso; todo el césped verde es lindo. Me acerco a la puerta, pero volteo hacia atrás y veo cómo Calem habla con su abuelo y se marcha en el auto. Sigo mi camino; no me importa a dónde vaya.La casa es muy hermosa por dentro; tiene unas lindas escaleras que te llevan al segundo piso. Un lindo piso de madera, un candelabro hermoso.—Vengan, les mostraré sus habitaciones —nos dice el señor Bernard. Todos lo seguimos. A cada integrante de mi familia le muestra sus cuartos. Por último quedé yo; veo que abre una puerta enorme y blanca. —Esta es tu habitación; espero que sea de tu agrado.Entro a la habitación que es muy hermosa; tiene muchas partes que son algo rústicas, pero se ven muy hermosas.—Gracias —le agradezco con una sonrisa al señor Dunne.—Bien, te dejaré para que descanses; te veo en la cena —menciona y veo cómo se va cerrando la puerta.Llego
P.O.V Calem Estoy en la puerta del departamento de mi hermosa Clara. Pero no sé si tocar; por mi mente corre que estoy a tan solo unas cuantas horas de casarme. Por fin me decido a tocar. Rápidamente, ella me abre. —Amor, estás aquí —me saluda y me da un beso y un abrazo—. Pasa. Entro al departamento, me siento en el sillón y ella se sienta a un lado de mí. —Mi Clara, tengo que pedirte algo. —Le digo que no le va a gustar. —Pídeme lo que quieras —me responde contenta. —Por favor, ve a la boda, te necesito —le ruego. —¡Qué! Estás loco, no quiero ver cómo te vas a casar con otra mujer que no soy yo —menciona molesta. —Por favor, te necesito y además así ella verá que no la amo y que te amo a ti —la intento convencer esperando que ella acepte. —No, y por favor, vete —me corre molesta. —Mi Clara, por favor —le vuelvo a rogar, pero me jala y me saca del departamento. Me voy totalmente desanimado. No sé cómo le voy a hacer para la boda si no está ella conmigo. Llego a la casa y ve
P.O.V LarissaEstoy muy ansiosa; hoy llega mi prima Kira, la extraño demasiado. Por fin podré platicar con alguien, porque Calem siempre se va en la mañana y no regresa hasta la noche. Sé que se va por una mujer. Pero se me tiene que preocupar tanto, ¿o sí? No lo sé.—Será mejor que salga al jardín; aquí solo me la paso pensando en cosas que no quiero pensar. —Salgo de mi habitación, toco la puerta del cuarto de mis hermanos, pero no hay nadie. Comienzo a bajar las escaleras, llego a la sala. Escucho voces, comienzo a acercarme hacia donde provienen las voces.Llego a una puerta escondida en el fondo de un corredor, me acerco más a la puerta y escucho las voces de Burak y Calem.—¿Estás seguro de que no te interesa, Larissa? —Por lo que escucho, esa voz es de Burak.—¿Por qué debería de interesarme, si sabes bien que me están obligando a casarme? —Eso no es nuevo por parte de Calem, sus indirectas han estado más que obvias.—Entonces, si alguien se acercara a ella, te molestaría. —Esa
P.O.V Larissa Hoy es la maldita boda; mi prima Kira, mi madre y mi tía están aquí conmigo ayudándome a arreglarme. Veo mi reflejo en el espejo, miro cómo mi madre me está maquillando. —Hija, sonríe, sé que no te quieres casar, pero por lo menos sonríe —me dice mi madre y pongo una sonrisa fingida. —Te verás muy hermosa —añade mi tía Laura, que me está arreglando el cabello. Yo no les respondo, pero veo a mi prima Kira y ella me conoce bastante bien para sospechar que no estoy feliz ni satisfecha con esto. Cuando me terminan de arreglar el cabello y de maquillarme, me doy la vuelta para ver el vestido. Está puesto sobre un maniquí, es de manga larga con una falda amplia recubierta de encaje con patrones de flores; no tiene escote como ese anciano dijo y es de cuello alto que también lo recubre el encaje. Admito que es hermoso, pero nada más. Mi madre y mi tía toman el vestido, se acercan a mí y comienzan a ponérmelo. Cuando tengo el vestido puesto, ellas se van para terminar de
P.O.V Calem Tuvo que llegar este día; ver a esta mujer que no amo contrayendo nupcias conmigo me hace sentir muy mal. También recordar que solo se la pasa molestándome; primero entra a mi habitación, me dice Drácula y después me busca en el único lugar donde me siento seguro. Comprendo que solo lo hace para molestarme. También desde que le dije a mi Clara que por favor asistiera a la boda, no quiere verme. Eso me hace sentirme aún peor. Porque necesito de ella, de su cuerpo. Las ganas me carcomen. Bueno, casi este día está por terminar; veo a Larissa hablando con su prima. Veo cómo Burak se acerca a mí. —¿Por qué esa cara tan larga, hermano? —En ocasiones pienso que Burak no tiene cerebro. —Como que por qué. ¿No ves que me acabo de casar con una mujer que no amo? —le recuerdo molesto. —Bueno, entonces espero que mi regalo cause alegría —me dice y veo que apunta hacia un lado y veo a mi linda Clara. Rápidamente, me acerco a ella; se ve tan hermosa con ese vestido y además despier
Los primeros rayos de luz de la mañana entran por la ventana; despierto de inmediato y noto a Larissa dormida a mi lado. Veo que todavía trae puesto el vestido. Me levanto de la cama y ella despierta también.Veo que está muy bien; pensé que le dolería la cabeza después de los tragos de anoche, pero por lo que veo está muy bien. Ahora dudo si es que estaba tomada, pero no me interesa saberlo.—Buenos días y disculpa por despertarte —le saludo y me pongo frente a ella—. Dormiste con el vestido.—Sí, no pude quitármelo y no tenía ropa para ponerme —me cuenta y veo que se levanta de la cama. Me acerqué a ella para ayudarle a quitar el vestido. —¿Qué haces?—Hey, no voy a hacer nada, solo quiero ayudarte a quitarte el vestido —le digo y tomo los cordones del vestido.—¿Y qué me voy a poner? —Esta mujer siempre me dice todo estando molesta.—Aquí tengo ropa; te pones una de mis camisas —propongo y le desato por completo los cordones—. En el tercer cajón del ropero están mis camisas y, ni t
Después de darme una ducha, salí mucho mejor; la erección que tenía desapareció. Pero de verdad me sorprende demasiado, casi nunca me pasa eso y con Larissa me pasó. ¿Por qué me traicionas, cuerpo?Me visto de nuevo con ropa cómoda, salgo de la habitación y llego a la cocina. Veo a Larissa sentada en una de las sillas de la mesa. Le están sirviendo apenas la comida; llego y me pongo al lado de ella.—¿Qué desea de desayunar, señor Dunne? —me dice mi sirvienta, sonriéndome.—Sírveme lo mismo que le acabas de servir a… Mi esposa —digo rápidamente, pero me causa mucho trabajo decirlo—, pero si no lo hago, parecerá sospechoso y los chismes de los empleados son los que pueden ser peligrosos, y más si se enteran de que Larissa y yo no hemos consumado el matrimonio.—¿Por qué dices eso? Ahora compruebo que eres cada vez más idiota —susurró para que los sirvientes no escuchen.—Deberías de agradecerme —agrego, algo molesto, que no se da cuenta de que le estoy ayudando.—Agradecerte, ¿por qué?