P.O.V Dante Sé que mi madre está tramando algo; también mi hermano Aarón lo sabe. Sé muy bien que no es nada bueno. La otra vez escuché cómo hablaba por teléfono y le decía que era por su venganza. Que sacrificó todo, hasta su propia sangre, para obtener la ayuda que a fuerza era de ella. Hoy es la fiesta de beneficencia; sé que mi madre irá; la veo arreglándose. Mi papá y mi hermano Aarón deciden irse unos días a Polonia por negocios. Pero creo que mi padre quiere alejar a mi hermano de lo que sea que esté tramando mi madre. Aun así, él será su sucesor y no va a querer que nadie lo toque y mucho menos perderlo. Pero, lo contrario, a mí me vale muy poco lo que me pase y eso está bien. Por otra parte, cuando mi hermano tome el poder, podré irme sin darle razón a nadie. El auto se estaciona. Me saca de mis pensamientos. Enfrente de mí está la enorme mansión. Me escondo en las sombras; quiero ver todo lo que pasa alejado de todo. En eso veo a la señorita Larissa y al señor Calem ent
P.O.V Calem Siento cómo cae agua completamente fría en mi cuerpo. Eso hace que me despierte de inmediato. Me limpio el agua de la cara y veo a mi abuelo con un balde vacío. —Veo que todavía te tengo que mandar por el buen camino. —¿A qué se está refiriendo? —¿Qué dices, abuelo? —Lo veo completamente confundido. —No seas idiota, ¿cómo se te ocurrió traer a la estúpida de tu exnovia aquí a la casa y más meterte con ella? —Todo lo que me dice mi abuelo me confunde. Pero veo que estoy completamente desnudo. Aun así, no recuerdo haber tenido nada de nada y menos con Larissa; cuando ella toma la iniciativa y está arriba de mí, siempre hace que me duelan los costados y hace que me roce. —Abuelo, ¿estás seguro de que no estás alucinando? —le pregunté a mi abuelo. —No me faltes al respeto, Julia, me avisó todo lo que ocurrió aquí en la casa y me dijo que tú trajiste a esa mujer aquí y que Larissa los vio a los dos desnudos en la cama. —En cuanto escucho eso, me levanto de un salto de la
P.O.V BurakNo sé por qué tenemos que hacer esto. Y menos porque lo tengo que hacer yo. Sí, yo no quiero problemas con los Dunne. Debo de decir que al principio sí miraba a Larissa con otras intenciones. Pero yo sé que Calem la ama; ella puede tener todo con él y, en cambio, yo no tengo nada que darle.Veo cómo todos se alistan. Clara acaba de informarles que hizo su parte del plan. Pero no salió muy bien porque Larissa le disparó. Y ahora veo a Mateo completamente lleno de odio. Si antes su obsesión era tenerla, ahora es matarla.—¡Tenemos que irnos ya! Al que no esté listo, lo mataré. Porque nuestro objetivo ya está en la mira, solo me digo que quiero que la atrapen, pero el que se atreva a tocarle un pelo, ¡lo castraré! —Escuchamos los insultos de Mateo. Todos salimos y veo a ese hombre nuevo que no conozco. Creo que se llama Marcus, pero no sé qué papel es el que tiene aquí.—Sí, lo que escucharon, yo también quiero a Larissa viva —exclama la señora Martha, que me da ganas de mata
P.O.V Mateo. —Mierda. ¿Cómo es posible que se escapara? —Veo a mis hombres que me informan que no pudieron agarrar a Larissa. —¿Ves? Te lo dije, que tus hombres no valían para nada. —Escuchó los reclamos de la madre de Dante. —Cállate, ahorita, lo que menos necesito son tus reclamos, como si tú tuvieras grandes planes —expreso molesto a esa mujer. —Pues de perdido, mis hombres son fieles a mí, y no como tus hombres, Burak, y el otro, Marcus —dice esa mujer de nuevo. —Estoy de acuerdo con Mateo, debe de callarse. —Escucho la voz del padre de Marcus. —Pues si, es lo único que puede decir, ya que su hijo lo traicionó. —Esa mujer no se cansa de decir todas esas cosas. Veo que el hombre le da la espalda. —Ah. —Volteó a ver a la señora Martha. Observo que el hombre le acaba de dar una cachetada a la señora Martha—. Eres un hijo de puta. Cuídate porque te mataré. —Contrólense los dos. A quienes debemos matar son a los Dunne y a los Accardi, no a nosotros mismos —los regañó a los dos.
P.O.V Calem Después de ver cómo Larissa peleaba con esos hombres, me causó mucha excitación. Ver su hermoso cuerpo moverse de esa manera me causó algo inesperado. Fue algo completamente distinto. Y ahora aquí la tengo sentada frente a mí. Veo esos lindos labios que tanto me encantan. No me contengo más y la beso. Me acomodo arriba de ella. Siento cómo me golpea en la espalda. Sé que está molesta, pero yo no hice nada. Clara paleó todo esto para que ella se enojara conmigo. Tomo su mano y la pongo en mi parte para que ella sienta qué es lo que estoy sintiendo en estos momentos. De repente siento cómo ella me lo aprieta con la mano algo fuerte, haciendo que me separe de ella. —Hey, eso duele. —Hago una mueca de dolor. —Eso te mereces por ser un mujeriego. —Me lo restriega en la cara. —Yo no hice nada, Larissa. —Me separé de ella, pero ella no suelta mi parte. —No te creo, pero ¿sabes? Me dan ganas de cortarte esto para que veas que conmigo no se juega. —La miro atentamente a los
P.O.V Bernard Tengo los papeles en la mano. Acabo de leer lo que dice. Sin duda alguna, tengo muchos sentimientos encontrados. El primero es el dolor al recordar a mi hija, el segundo es enojo por ese hombre que se la llevó y el último es una pizca de felicidad porque tendré una parte de mi hija. Pero también estoy molesto con Calem, cómo fue que se metió con su prima, pero en parte lo entiendo porque él no lo sabía. Pero estoy seguro de que el padre de mi nieta sí lo sabía y estoy seguro de cuál era su intención. He ido a buscar para darle la noticia, pero me ha informado Julia que Calem no salió en toda la noche de su despacho y que Larissa sigue durmiendo. Necesito hablar con Larissa; ella debe de saber que a mi nieto lo drogaron. Si es necesario, le enseñaré las grabaciones. Porque sé que Calem la ama demasiado y sé que en estos momentos está tomando. P.O.V Larissa Abro mis ojos y con mi mano busco a Calem en la cama, pero no lo encuentro y me levanto de inmediato. En eso mi
—¿Pero crees que sea posible lo que dices? —Escucho cómo esos hombres hablan y yo, la única mujer, escuchando. —Te lo aseguro, que sí es posible. —Pues yo sigo sin entender. Pero todo esto me molesta; siento que soy invisible porque nadie me hace caso. —Hey, ¿me pueden explicar qué hacen ustedes aquí? —Veo a Burak y a Marcus. —Hola, Bela —me saluda Marcus. —Creo que ese hola ya llegó tarde —le respondo algo molesta. —Lo siento, mi Lari, pero ellos están aquí para ayudarnos. —Ahora sí, no comprendo ni un poco. —Pero tú, Burak, que no estabas con Clara… —Lo veo atentamente. —Sí, estaba con ellos, pero detrás de Clara está su padre Mateo; él es la mente maestra de todo esto, pero después de enterarme de algo decidí rebelarme contra ellos. —¿Por qué tanto misterio? —Y tú, Marcus, ¿qué tienes que hacer a todo esto? Por lo que recuerdo, tú tenías a tu hija. ¿Dónde está? —Lo veo atentamente. —Claro, mi hija está en camino. Aquí tu esposo nos permitió quedarnos aquí para estar a salv
P.O.V Fátima Voy en el auto con una hermosa niña, Evolet. Ella está profundamente dormida. Mientras yo veo por la ventana y comienzo a recordar todo lo que me ha pasado. Pensar en cómo creí en un hombre que hasta ahora lo único bueno que hizo fue ayudarme a procrear a Burak. Porque de eso a más no me ayuda a nada. He aguantado tanto maltrato de Mateo, solo por el simple hecho de que Burak es su hermano. Él piensa que soy tonta, pero sé que él es tonto con él por la razón del poder. Pero ahora veo que el error más grande que cometí fue ocultarle a mi hijo todo lo que él tenía derecho a saber. Por otra parte, después de escuchar que Mateo dijo que le haría daño a Anabela, no pude seguir ocultándolo más. Pero lo que más me ayudó fue cuando ese hombre entró a la casa de Mateo en medio de la noche y me dijo que venía a ayudarme, que venía por parte de un amigo de mi hijo. Y si ahora sé que Mateo debe de estar buscándome… Mis pensamientos son interrumpidos al ver la entrada de la enor