S dnem rozhdeniya, moy Don:
Como cada mañana, Sofía se vistió y bajó a tomar el desayuno con el resto de las sumisas. Extrañamente, las chicas estaban todas muy animadas, comiendo el pan seco y duro con gran ánimo y comentando entre sí.

A ella no le interesó.

Se colocó el abrigo, tomó la correa de Shadow y salió a pasear al animalito como de costumbre, dando vueltas por la fortaleza sin rumbo fijo. Teniendo cuidado de no alejarse demasiado para no perderse, hacia un frío infernal y para colmo estaba comenzando a nevar.

Llevaba semanas entrenando al lobo, cuando obedecía, lo recompensaba con pequeños pedazos de carne y así había logrado que se sentara y se estuviese quieto cuando la situación lo ameritaba.

Ella no era tonta. Algo se estaba moviendo entre los Ivanov. Quizás la señora Nikola tenía razón, y Alexis estaba planeando su regreso a Moscú. Muchas de las sumisas habían comenzado a empacar las pertenencias de Yura y su familia, incluso las cosas de la señora Nikita ya estaban en orden, sin embargo, Alexi
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP