Capítulo 24

Tan pronto como llegaron al hospital, Mikel volvió a tomar la mano de Alexa, pero esta vez ella se soltó.

—Dime, ¿qué sucede? ¿Qué hacemos aquí? Y no vuelvas a tomar mi mano; ya sabes cómo se molestó ayer Antón.

—Está bien, lo siento, pero tu mamá te está esperando en la habitación 143.

—¿Mi mamá? ¿De dónde le conoces?

—Solo entra.

Ella caminó tras el doctor y subieron hasta la habitación de su padre.

—Doctor, usted me está diciendo que mi esposo no podrá caminar y que tampoco nos recuerda.

—El movimiento de las piernas es por el coma; los músculos están entumecidos. Una vez que reciba las terapias, recuperará la movilidad. En cuanto a los recuerdos, usted y toda su familia deberían ayudarle.

—¿Esas terapias son caras?

—Sí, pero existe una fundación donde le pueden ayudar. Pero no todo es color de rosa; necesita hacer grandes filas para poder obtener la ayuda.

Segundos después, Raquel salió sin ánimos. El dinero siempre había sido un problema en su familia, ni cómo pedir ayuda al espo
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP