A lo largo del día, los dos permanecieron en el balcón disfrutando del amor que habían ocultado durante todos estos años debido un un tonto malentendido, pero que también les permitió conocerse más de lo que anticipaban, consiguiendo que este se consolidará cada día más a pesar de que ninguno de los dos lo viera, convirtiendolo en un amor puro, sincero e inquebrantable.- Espera… entonces, ¿por qué hiciste creer a los demás que Santiago y tú eran pareja? - Pregunta con curiosidad. - - Bueno… Eso es porque Santiago pertenece a una de las familias más influyentes de este país, por no decir que es la número 1; en esas familias los matrimonios siempre han sido por conveniencia, unión de familia igual a un gran poder. Y en ese tiempo su madre quería organizar un compromiso con una joven que ella consideraba era la mejor para ser su esposa, pero a él le gustaba alguien más, pero esa persona estaba en la misma condición, por lo tanto él inventó esa excusa para que su madre desistiera aleja
Al terminar de alistarse e irse a la cama, Alexa ingresa a la habitación de Natalia para despedirse. - ¿Podemos hablar? - Pregunta mientras se acerca y le ayuda a Natalia a acomodar su almohada. - Recuerda que no debes acostarte con el cabello mojado. - Me hablas como si fueras mi madre. - Le responde mientras sonríe. - - Más bien como una hermana mayor. - ¿Ya te vas? - pregunta con un poco de tristeza. -- Así es. Alguien me espera afuera. - Le dice mientras coloca una pequeña caja en sus manos. - Esto es un pequeño regalo, espero que todo salga bien y puedas ser feliz. - Gracias, te extrañaré. Por favor, cuando puedas llamáme o buscame, creo que este será mi hogar a partir de ahora. - A pesar de las mentirás y verdades ocultas, Alexa se había convertido en alguien importante en su vida, ya que a pesar de todo ella había aprendido a quererla como una hermana, y eso no cambiaría. - Ah, por cierto… Elías es muy guapo. - Natalia sonríe ante el comentario de Alexa. - Y se
Natalia disfrutaba de su tiempo en soledad en la mansión, principalmente debido a que la mayoría de los trabajadores estarían de descanso ese día, por lo que esta era su ocasión para andar de manera libre sin miedo a ser descubierta. A pesar de que extrañaba a Elías y ansiaba compartir este instante con él, también apreciaba la soledad. Tras almorzar, opta por ir al jardín para respirar un poco de aire fresco, apreciando la delicada brisa que acaricia su rostro y los brillantes rayos del sol que bañan su piel.. Opta por seguir su paseo, decide acercarse a la piscina. En su mente surge el recuerdo de cuando cayó en ella y que probablemente, si no fuera por Elías, se hubiera ahogado. Experimenta un escalofrío que le recorre la espalda al recordar ese sentimiento de ahogamiento. "Creo que necesito aprender a nadar", sus pensamientos son interrumpidos por un suave sonido, lo que la hace permanecer concentrada. Al no percibir o oír más, se gira con su bastón en mano, ya que todavía no d
Elías ingresa a la habitación de Natalia y, como es habitual en su comportamiento, al no encontrarla asume que está en el baño. Por ende, se dirige al balcón y se acomoda para esperar a que esta salga.. A los pocos minutos, oye que se abre la puerta y se gira para verla envuelta en una toalla y con el cabello mojado. Sin embargo, algo que capta más su atención, especialmente al recordar las palabras que ella había dicho previamente, ella había dicho que cuando intentó mirar, lo que lo llevó a deducir que sus suposiciones eran correctas, Natalia podía ver. Pero lo que más le intrigaba era entender desde cuándo y por qué se lo había ocultado.- Entonces mis suposiciones eran ciertas. - Elías entra a la habitación quedando frente a Natalia quién lleva una mano a su pecho por el susto. - ¿Desde cuándo?- E-Elías, puedo explicarlo… - Natalia sintió su cuerpo estremecerse al ser descubierta de esa manera y más aún porque ella quería que fuera una sorpresa, pero le dolió aún más ver la d
Vanessa se encontraba llena de furia, no podía creer que Elías estuviese con esa mujer, eso no lo permitiría, esta era su oportunidad para conseguir al hombre que anhelaba y no la iba a desaprovechar por una tipa tan insignificante como esa.Sin embargo, lo que más le indigna es que Elías haya permitido que esa mujer hiciera lo que quiso con ella, no más recordarlo, su molestia se intensifica. - Vengo a traerle la comida a mi querido jefe. - Responde con altanería mientras observa los platos que están en la pequeña mesa. - Sus alimentos deben ser sanos y nutritivos, no llenos de grasa y poco tolerables para… - ¿Es eso cierto? - Natalia toma el envase que Vanessa tenía en sus manos y lo destapa, al ver la comida sonríe con malicia. - Entonces, a ti te sentarán mejor. Vanessa gritó con fuerza al sentir el calor de la comida sobre su pecho, no podía creer que esa mujer frente a ella pudiera hacerle eso. Sin embargo, lo más doloroso fue ver cómo Elías sonreía con maldad por lo que ac
Para Bianca, ser descubierta de esa forma no era algo agradable, por lo que debía tratar de mostrar ser alguien a quien solo le importa el bienestar y la seguridad de su hermana, debía conservar la serenidad y la confianza que siempre la ha distinguido frente a los demás.- Comprendo si este mal entendido le pueda generar una mala percepción de mí, pero realmente estoy muy preocupada por su comportamiento. - Bianca trata de acercarse a Natalia y tomar sus manos pero está no lo permite. - Fue muy duro para nosotros que te hayas alejado cuando más nos necesitabas, pero al verte ahora completamente sana, es un alivio para mí. Todos aquellos que la rodeaban creían que Natalia sólo era una hermana ingrata que no valoraba la preocupación y el aprecio de su hermana. - Por favor vuelve a casa, mamá te extraña mucho. - Natalia rueda los ojos ante las palabras de Bianca, pero si quería una actuación, ella se la daría. - - ¿Cómo podría volver? Mi madre y tú me dieron la espalda cuando más
En una mansión de lujo, la familia Covalec le comunicaba a su hija que desde ese día ya no continuará viviendo en ese lugar, sino que deberá trasladarse a la casa de su futuro prometido, donde debe demostrar su valor y que merece ser parte de esa familia. Algo que la tenía completamente indignada, porque ella no quería ser tratada como si fuera una mercancía que era entregada al mejor postor. - ¡No pueden hacerme esto! - Le dice a sus padres mientras sus lágrimas recorren sus mejillas. - Dijeron que podría elegir por mi misma con quién casarme. - Eso fue antes de que nos dejarás en vergüenza. - En el rostro de su padre se podía ver reflejada la decepción. - Te dimos libertad, pudiste hacer lo que quisiste, elegiste tus propios estudios, tuviste el privilegio que tus hermanos no tenían. ¿Pero qué nos diste a cambio? - La mirada de sus hermanos lo expresaba todo, mostraba decepción por ella, por sus actos. Ya no la veían ni la consideraban la Princesa del hogar, pero todo eso hab
En la oficina de Elías, este se encuentra mirando fijamente al hombre frente a él, quién no ha cesado de reclamar por ser un mal amigo y por nunca considerarlo en absoluto.- ¿Cómo es posible que haya sucedido todo eso en una semana en la cual me ausento y yo no me entero de nada? ¿No crees que es demasiada ingratitud de tu parte?- No seas tan dramático, lo que sucedió es algo que puedo manejar por mí mismo. - Le responde Elías sin darle mucha importancia. - - Si es así, ¿por qué no has hecho nada aún? - Pregunta con impaciencia. - - Porque te estaba esperando, además, quería que bajarán la guardia, al pensar que caímos en su señuelo. - Probablemente pensaron que ibamos a creer que Natalia había caído por sí misma a la piscina por estar ciega. - Le confirma Santiago. - - Así es, pero no contaron con que ella ya veía. - Le dice mientras deja caer su cabeza sobre el espaldar de la silla. - Bien, ¿cuándo comenzamos? - Pregunta con ansiedad. - - Ya mismo. Elías y Santiago