Natalia disfrutaba de su tiempo en soledad en la mansión, principalmente debido a que la mayoría de los trabajadores estarían de descanso ese día, por lo que esta era su ocasión para andar de manera libre sin miedo a ser descubierta. A pesar de que extrañaba a Elías y ansiaba compartir este instante con él, también apreciaba la soledad. Tras almorzar, opta por ir al jardín para respirar un poco de aire fresco, apreciando la delicada brisa que acaricia su rostro y los brillantes rayos del sol que bañan su piel.. Opta por seguir su paseo, decide acercarse a la piscina. En su mente surge el recuerdo de cuando cayó en ella y que probablemente, si no fuera por Elías, se hubiera ahogado. Experimenta un escalofrío que le recorre la espalda al recordar ese sentimiento de ahogamiento. "Creo que necesito aprender a nadar", sus pensamientos son interrumpidos por un suave sonido, lo que la hace permanecer concentrada. Al no percibir o oír más, se gira con su bastón en mano, ya que todavía no d
Elías ingresa a la habitación de Natalia y, como es habitual en su comportamiento, al no encontrarla asume que está en el baño. Por ende, se dirige al balcón y se acomoda para esperar a que esta salga.. A los pocos minutos, oye que se abre la puerta y se gira para verla envuelta en una toalla y con el cabello mojado. Sin embargo, algo que capta más su atención, especialmente al recordar las palabras que ella había dicho previamente, ella había dicho que cuando intentó mirar, lo que lo llevó a deducir que sus suposiciones eran correctas, Natalia podía ver. Pero lo que más le intrigaba era entender desde cuándo y por qué se lo había ocultado.- Entonces mis suposiciones eran ciertas. - Elías entra a la habitación quedando frente a Natalia quién lleva una mano a su pecho por el susto. - ¿Desde cuándo?- E-Elías, puedo explicarlo… - Natalia sintió su cuerpo estremecerse al ser descubierta de esa manera y más aún porque ella quería que fuera una sorpresa, pero le dolió aún más ver la d
Vanessa se encontraba llena de furia, no podía creer que Elías estuviese con esa mujer, eso no lo permitiría, esta era su oportunidad para conseguir al hombre que anhelaba y no la iba a desaprovechar por una tipa tan insignificante como esa.Sin embargo, lo que más le indigna es que Elías haya permitido que esa mujer hiciera lo que quiso con ella, no más recordarlo, su molestia se intensifica. - Vengo a traerle la comida a mi querido jefe. - Responde con altanería mientras observa los platos que están en la pequeña mesa. - Sus alimentos deben ser sanos y nutritivos, no llenos de grasa y poco tolerables para… - ¿Es eso cierto? - Natalia toma el envase que Vanessa tenía en sus manos y lo destapa, al ver la comida sonríe con malicia. - Entonces, a ti te sentarán mejor. Vanessa gritó con fuerza al sentir el calor de la comida sobre su pecho, no podía creer que esa mujer frente a ella pudiera hacerle eso. Sin embargo, lo más doloroso fue ver cómo Elías sonreía con maldad por lo que ac
Para Bianca, ser descubierta de esa forma no era algo agradable, por lo que debía tratar de mostrar ser alguien a quien solo le importa el bienestar y la seguridad de su hermana, debía conservar la serenidad y la confianza que siempre la ha distinguido frente a los demás.- Comprendo si este mal entendido le pueda generar una mala percepción de mí, pero realmente estoy muy preocupada por su comportamiento. - Bianca trata de acercarse a Natalia y tomar sus manos pero está no lo permite. - Fue muy duro para nosotros que te hayas alejado cuando más nos necesitabas, pero al verte ahora completamente sana, es un alivio para mí. Todos aquellos que la rodeaban creían que Natalia sólo era una hermana ingrata que no valoraba la preocupación y el aprecio de su hermana. - Por favor vuelve a casa, mamá te extraña mucho. - Natalia rueda los ojos ante las palabras de Bianca, pero si quería una actuación, ella se la daría. - - ¿Cómo podría volver? Mi madre y tú me dieron la espalda cuando más
En una mansión de lujo, la familia Covalec le comunicaba a su hija que desde ese día ya no continuará viviendo en ese lugar, sino que deberá trasladarse a la casa de su futuro prometido, donde debe demostrar su valor y que merece ser parte de esa familia. Algo que la tenía completamente indignada, porque ella no quería ser tratada como si fuera una mercancía que era entregada al mejor postor. - ¡No pueden hacerme esto! - Le dice a sus padres mientras sus lágrimas recorren sus mejillas. - Dijeron que podría elegir por mi misma con quién casarme. - Eso fue antes de que nos dejarás en vergüenza. - En el rostro de su padre se podía ver reflejada la decepción. - Te dimos libertad, pudiste hacer lo que quisiste, elegiste tus propios estudios, tuviste el privilegio que tus hermanos no tenían. ¿Pero qué nos diste a cambio? - La mirada de sus hermanos lo expresaba todo, mostraba decepción por ella, por sus actos. Ya no la veían ni la consideraban la Princesa del hogar, pero todo eso hab
En la oficina de Elías, este se encuentra mirando fijamente al hombre frente a él, quién no ha cesado de reclamar por ser un mal amigo y por nunca considerarlo en absoluto.- ¿Cómo es posible que haya sucedido todo eso en una semana en la cual me ausento y yo no me entero de nada? ¿No crees que es demasiada ingratitud de tu parte?- No seas tan dramático, lo que sucedió es algo que puedo manejar por mí mismo. - Le responde Elías sin darle mucha importancia. - - Si es así, ¿por qué no has hecho nada aún? - Pregunta con impaciencia. - - Porque te estaba esperando, además, quería que bajarán la guardia, al pensar que caímos en su señuelo. - Probablemente pensaron que ibamos a creer que Natalia había caído por sí misma a la piscina por estar ciega. - Le confirma Santiago. - - Así es, pero no contaron con que ella ya veía. - Le dice mientras deja caer su cabeza sobre el espaldar de la silla. - Bien, ¿cuándo comenzamos? - Pregunta con ansiedad. - - Ya mismo. Elías y Santiago
Tras una semana de trabajo agotador, Elías opta por descansar todo el fin de semana y enfocarse en consentir a su amada, pero no imaginaba que ella tendría otros planes. - Si es lo que deseas, no soy quien para impedirlo. - Elías responde resignado porque sus planes tendrá que posponerlos.- - ¡Muchas gracias! - Natalia se sienta en su regazo con confianza como lo hacían en el pasado olvidándose de algo importante. - Prometo que te lo compensaré. - ¿De verdad? - Elías desliza una de sus manos por la espalda de su esposa, lo que hace que ésta sé sobresalte un poco. - ¿Cuándo comenzaremos a compartir habitación? - Dice mientras deja un beso húmedo sobre su cuello. - Me muero por dormir todas las noches a tu lado. Natalia no esperaba esa confesión, sin embargo, eso también era algo que ella ansiaba. Mientras se dejaba llevar por las suaves caricias de Elías y la apasionante sensación de sus besos, de pronto comenzó a percibir algo bajo de ella, lo que le hizo abrir los ojos brusc
Durante todo el vuelo, Natalia optó por acostarse mientras Elías acababa de ordenar algunos documentos de la compañía en su ordenador portátil. Tras un corto receso, ésta se despierta y le ofrece una bebida, lo cual él agradece. - ¿Qué piensas hacer cuando volvamos? - Le pregunta él mientras termina de guardar sus cosas? - - Dependiendo de lo que hable con mi padre así procederé. Sé que el 50% de las acciones de la empresa me pertenecen, pero nunca dije nada porque mi padre estaba llevando bien las cosas, y aunque nunca pude recibir lo que me corresponde por derecho, me sentía conforme con lo que tenía. - Dice con calma. - - Fuiste demasiado tolerante con ellos. - Digamos que quería ganar mi propio dinero por mi misma, y tampoco me interesaba darles más motivos para que me atacarán. - Observa a través de la pequeña ventana observando el diminuto paisaje. - Pero ahora entiendo que esa también fue la razón por la que siempre me atacaron, tenían miedo de que las dejará en la cal