CAPÍTULO 66
Una silueta se desplazaba con pasos lentos, rompiendo las sombras de los árboles en la oscuridad de la noche. La luz de la luna, apenas visible, delineaba una figura. El sonido de una respiración entrecortada y exhausta revelaba el agotamiento de Tou. Después de correr durante horas sin detenerse, finalmente había llegado a los límites de sus dominios.

Recuperando el aliento con dificultad, Tou alzó el rostro hacia el territorio de su segundo hermano. Sus ojos se encontraron de inmediato con el ceño fruncido de Leandro, quien permanecía inmóvil, justo en el punto exacto donde se dividían los límites entre los dominios de Hiro y el suyo.

Tou no necesitaba explicaciones. Sabía lo que su mirada y postura fija en él significaba. Cuando un guerrero de la manada detecta a un intruso cerca, su presencia es una advertencia silenciosa. «Da un paso y te atacaré». Para Leandro, Tou era una amenaza, sin importar su rango como alfa.

Probablemente, el beta de Hiro ignoraba las verdaderas consecuenci
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP