—De verdad prima, piénsalo bien. No te sientas comprometida, mi padre lo entenderá.—Ya te dije mil veces que no lo estoy haciendo como un sacrificio o para huir de aquí.—Mientras decía esto, se tomaba del cabello y cerraba los ojos, reacción de alguien que está perdiendo la paciencia.—Es una oportunidad para mí, una vida diferente.—Y ¿qué tal si esa vida no es tan buena o no te gusta?—Seguía ella esforzándose por hacerla cambiar de opinión.—Es un riesgo que pienso tomar, el padre Jacinto es una persona honesta y me ha contado todo sobre ese lugar.—Ese padre pudo inventar cualquier cosa con tal de conseguir esposa para su rey, ¿no te das cuenta de eso?—La sinceridad y la redacción son cosas diferentes pero ninguna está mal.—¿Disculpa?, ¿a qué te refieres con eso?—Dijo con tono molesto mientras intentaba entender.—No es momento para tus frases de intelectual o tus juegos mentales.—No es nada de eso, escucha.—Eréndira tenía la paciencia de una maestra que desea enseñar a sus alumn
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