Início / Romance / La novia del presidente / Capítulo 41 - Capítulo 50
Todos os capítulos do La novia del presidente : Capítulo 41 - Capítulo 50
81 chapters
Capitulo 41
El terror no terminó una vez que subimos al helicóptero. Cuando estábamos volando varios de estos grupos lanzaron disparos hacia nosotros. Afortunadamente el piloto era todo un experto y logró evadir todos y cada uno de ellos, además la defensa hizo lo suyo y provocó severos daños a quienes intentaban tumbarnos.Nos trasladaron a una ciudad ubicada en ese mismo estado. Era un punto peligroso pero el más rápido para reunirnos y poder estabilizar la situación. Un terreno abierto que en medio tenía una casa totalmente protegida en la que pudimos hacer el descenso y entrar para hablar.En el interior de esta, ya se encontraba el gobernador y parte de su equipo. Estaba resguardada por nuestro ejército, por la seguridad nacional, policía y por todo el guerrero que nos quería defender.Al descender todos hicieron lo suyo y me mostraron su respeto. Yo estaba tan estresado y tan alterado que no tenía el tiempo suficiente para corresponder como lo hacía habitualmente. Unicamente levante las man
Ler mais
Capitulo 42
Mi gran aventura está fundamentada en una verdad: salvar a Miriam era salvar mi gobierno.A pesar de las negativas del gobierno, logré quedarme en el estado con mucha vigilancia. Tuve que improvisar un plan muy rápido para lograr convencerlos de que era lo correcto. Les había guardado mucha información de la que yo conocía pero confiaban en mí y comprendieron lo desesperada de la situación.El maletín rojo se había denominado así por su alta importancia y por detener a gobiernos enteros en cuanto a su proceder.La idea de tenerlo había resultado de un experimento en Europa. Ahí a nadie le había ido mal. Hubo una temporada en la que se intentaron reclutar todo este tipo de maletines para dar caza a los gobiernos, afortunadamente se detuvo rápido y solo se quedó en un ligero rumor o como teoría de conspiración.Mi estrategia estaba fundamentada en que aún podía rescatarlo de mano de los rebeldes, si es que por alguna razón ya lo tenían ellos. De ser así, teníamos que ser muy rápidos par
Ler mais
Capitulo 43
En el fondo sabía que el secretario tenía mucha razón en lo que decía, pero yo no me iba a rendir tan fácil así que puse a trabajar mi mente y se me ocurrió una gran idea.Mi plan consistía en meter a un infiltrado para que nos pudiera dar más detalles sobre el interior. Obviamente está misión de espionaje normalmente llevaría mucho más tiempo del que teníamos, por eso la persona escogida solamente se iba a encargar de localizar al objetivo y no a prestar tantas atenciones en los demás movimientos.Elegí a un joven miembro reciente del gobierno, lo hice porque todos los demás guardias levantarían sospechas inmediatamente. Aunque ellos habían estudiado espionaje y otro tipo de cosas ideales para este momento, decidí que ese joven podía involucrarse más fácilmente en aquel territorio. Quizá era una corazonada o solo no quería exponer a los mejores miembros que tenía.El joven era muy valiente, no tuvo problema en aceptar la misión conociendo los riesgos. Incluso pude notar un poco de fe
Ler mais
Capitulo 44
"La veo, la veo"El joven Omar a quien habíamos enviado había logrado llegar muy rápido al centro del campamento. Por la frase que decía nos daba a entender que veía Miriam, eso levantó demasiado mi ánimo, tanto que olvidé a mi novia por completo para centrarme en ella. Me acerqué al secretario quién tenía la bocina para escuchar mejor las noticiasEl joven había hecho contacto visual con nuestro objetivo. Mi corazón palpitó rápidamente al escuchar le decir que estaba viva."Parece que la tienen en contra de su voluntad. La han sacado de un chiquero, varios de los hombres la han sacado de ahí y la llevan agarrada a otra habitación. Creo que no tenemos mucho tiempo antes de que le hagan algo.Escuché su reporte y hubiese deseado estar yo mismo ahí para solucionar las cosas. Quizá no me podía enfrentar a todos ellos yo solo, pero viendo la situación podría solucionar el problema. Ahora mi única ventaja era que el joven pudiera describir las cosas y poder pensar en algo.—¿Qué más ves?—P
Ler mais
Capitulo 45
Pasó más de un día desde que llegamos al búnker, el estrés en mi vida se mantuvo, no había podido dormir y los avances eran mínimos.Omar solo había podido hacer contacto con el objetivo pocas veces. Según él, era muy difícil sacarla de ahí. La habían metido en una habitación donde se la pasaba escribiendo algo, estaba siempre vigilada por un par de guardias en el centro de aquel campamento lleno de rebeldes.Seguramente estaba descifrando el código que su padre había dejado. Me sentía un poco traicionado pues ese código lo debía descifrar para mí y no para ellos.Omar tenía la noble tarea de volverse un amigo para ella, para lograrlo, se portó muy amable y comprensivo. Aparentemente Míriam no deseaba estar ahí, pero eso no garantizaba que ella quisiera regresar conmigo. A esas alturas ella ya debía saber que yo y todo el gobierno estuvimos involucrados en la muerte de su padre.Los rebeldes no la torturaban ni amenazaban. Estaban utilizando otro tipo de armas para ponerla de su lado.
Ler mais
Capitulo 46
Me quedé congelando pensando en eso, pero el secretario me volvió a llamar tan desesperado que comencé a avanzar como un robot, pues mi mente seguía reprochandome aquel terrible error.Llegué con el grupo y todos estaban muy ansiosos, el secretario me miró y me dijo a los ojos.—Han lanzado un ataque en contra de la casa presidencial.—Estaba muy asustado mientras me lo notificaba.—Parece ser que el bombardeó le ha provocado grandes perdidas, no se sabe si total pero los daños son severos.Tal vez la edad, tal vez las preocupaciones, tal vez la situación, tal vez mi reciente error, o todas juntas, eran las razones por las que no me había impactado por la noticia, de hecho, ni siquiera la había tomado tanta importancia pues mi atención no estaba en eso.Era como estar en un sueño y la voz del secretario era la que luchaba por despertarme. Sabía que lo miraba y estaba muy atento a él pero no les podía dar la atención correcta mientras él me seguía hablando como loco. Después de eso, junt
Ler mais
Capitulo 47
Tres días pasaron, mismos en los que no puedo decir que disfruté el tiempo ni mucho menos que la desesperación no se apoderó de mí.Fue el tiempo que pude resistir las presiones de Sergio. Aparentemente la batalla que luchaba se le había ido de las manos y descifrar el código para descubrir lo que mi padre había dejado era su única salvación.Durante aquellos días, sólo escuchaba amenazas y comentarios malos hacia el gobierno y sus representantes. Las ocasiones en las que salí a pasear, la gente hacia reuniones como si estuviesen manifestandose. Subían pancartas y banderas en las que expresaban su odio y desconformidad contra ellos, era como un tipo de motivación para seguir su causa.Las personas que me veían intentaban contagiarme esos sentimientos para que me uniera de corazón a ellos, sinceramente no me faltaban motivos para odiar al presidente y ya los que estaban con él. No me consideraba una persona extremista ni de las que se manifiestan. Nunca me gustó la política y la forma
Ler mais
Capitulo 48
—Listo, ya se por dónde podemos escapar. Me dijo con tanta emoción que me contagió bajando mis niveles de estrés y ansiedad que se me habían generado en las horas de espera. Era como recibir una buena noticia esperada por mucho tiempo. —Prepare sus cosas que en unos veinte minutos los soldados se moverán de posición.—Me apresuró con sus manos.—Tenemos que estar listos para entonces. Me sorprendió su capacidad para analizar todos los movimientos e idear una ruta de escape, me había sacado la lotería con ese contacto. Ahora solo faltaba lo más difícil… que su plan funcionara y me pudiera escapar de ahí. —No tengo muchas cosas.—Le dije intentando corresponder a su velocidad.—Solo me llevaré está libreta. Él me sonrío y estuvo de acuerdo. Después de eso nos acercamos a la puerta para salir de ahí y acordamos caminar lo más normal posible. Yo no era una prisionera y en ocasiones salía a caminar, así que no habría problema con que me vieran por ahí. Lo raro o incómodo sería que me v
Ler mais
Capitulo 49
Yo odiaba demasiado al presidente, pero quizás ellos eran los más indicados para poner fin a la guerra.Pero ¿Y si no?, ¿si los rebeldes tenían razón y esta información era su arma secreta como Sergio decía?De una o de otra forma tendría que encontrarlo para hacer mi trabajo.Todas esas situaciones estaban en mi mente y se apoderaron de mí. Fue fácil para Omar tomarme de la mano, jalarme y llevarme de ahí para seguir caminando por el sendero. Esta vez lo hicimos sin ninguna precaución, fue más como una huída, correr y correr hasta alejarse de aquel desastre.Estuvimos alejándonos durante varios minutos. La adrenalina nuevamente me ayudó porque en condiciones normales yo no hubiese podido correr tanto, en cambio, lo hice como si fuese fuera la gran atleta olímpica. Mi acompañante hizo lo mismo, él tenía mucha mejor condición que yo, además de menos edad.Al poco rato él me indicó que debíamos detenernos. El terreno seguía siendo llano, con algunos sectores de hierba y árboles que prop
Ler mais
Capitulo 50
Afortunadamente para mí y mi mente llegamos a nuestro destino. La camioneta pasó por unas rejas y entró en un camino que parecía como una granja, enfrente había una enorme casa de color blanco, no se veía tan lujosa ni protegida como en las que había estado antes con Esteban, pero sin duda esta también le pertenecía. Lo supe porque cuando me levanté para ver el camino, lo ví en la entrada principal esperándonos.Me bajaron de la camioneta presionandome por ambas manos. Me llevaron enfrente del querido presidente, quien mostró una actitud muy amable.—¡Miriam querida!—Dijo acercándose a mi para tomarme de los hombres, tenía la intención de darme un abrazo.—¡Me alegro mucho de que estés bien!Yo no le contesté y tampoco retrocedí, aunque quería hacerlo. Lo evité porque sus hombres estaban detrás de mí, no tenía espacio suficiente para dar ni un paso hacia atrás, pero mis manos las mantuve abajo y mi mirada penetrante en su rostro.Él notó que lo estaba viendo con odio y desprecio, así q
Ler mais
Digitalize o código para ler no App