Me quedé congelando pensando en eso, pero el secretario me volvió a llamar tan desesperado que comencé a avanzar como un robot, pues mi mente seguía reprochandome aquel terrible error.Llegué con el grupo y todos estaban muy ansiosos, el secretario me miró y me dijo a los ojos.—Han lanzado un ataque en contra de la casa presidencial.—Estaba muy asustado mientras me lo notificaba.—Parece ser que el bombardeó le ha provocado grandes perdidas, no se sabe si total pero los daños son severos.Tal vez la edad, tal vez las preocupaciones, tal vez la situación, tal vez mi reciente error, o todas juntas, eran las razones por las que no me había impactado por la noticia, de hecho, ni siquiera la había tomado tanta importancia pues mi atención no estaba en eso.Era como estar en un sueño y la voz del secretario era la que luchaba por despertarme. Sabía que lo miraba y estaba muy atento a él pero no les podía dar la atención correcta mientras él me seguía hablando como loco. Después de eso, junt
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