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Todos los capítulos de Embarazada de mi jefe.: Capítulo 21 - Capítulo 24
24 chapters
Capítulo 21
Me siento en mi escritorio, temblando. Liliana me habla, pero no la escucho hasta que insiste. —Georgina... ¿Qué si estás bien?— —Sí... estoy bien— —Te ves alterada y agitada... ¿Acaso le dijiste que estás esperando a su hijo?— La miro fijamente a los ojos. —Decirle... no, no le diré nada— —¿Estás segura? ¿Entiendes la carga que será tener un hijo sola, verdad?— —Lo sé... pero no quiero ser un tropiezo en su vida— —Vaya, lo estás considerando a él y a ti ni un poco— No tenía el valor de decirle que él ya lo sabía. Le tenía aprecio a Liliana, pero me daba miedo... De hecho, perder el control de mis emociones y permitir que descubriera que el director es el padre de mi hijo no fue nada inteligente. ** Georgina... Esa mujer me vuelve loco. Después de que se marcha, me quedo sentado, meditando sobre lo que acaba de pasar. Me da miedo que piense que solo la quiero para acostarme con ella... pero es que no me resisto ni siquiera a oírla. Es tan tierna que me duele. El olor de
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Capítulo 22
Llegamos a su casa. Ella baja del coche y me pide que espere. Lo hago en contra de mi voluntad, sintiendo la desesperación al mover mi pierna derecha. Acaricio mi nariz, sin apartar los ojos de su puerta. Aflojo la corbata y paso la mano por mi cabello. —Señor, debe calmarse— dice mi chofer, con tono preocupado. —Quisiera... tú, más que nadie, sabes cuánto me costó acercarme a ella. No estoy dispuesto a recibir un no de su parte... y menos ahora que espera a mi hijo. —¿Se lo dirá a sus padres?— Cierro los ojos antes de responder. —Posiblemente... Solo espero por ella. Pero si no me acepta por completo... tendré que usar otras armas— —Ja, se escucha muy enamorado— —No tengas dudas de eso... amo a esa mujer desde que la vi por primera vez... me obsesioné— Ella sale de la casa, mira a los lados antes de cruzar. Abro la puerta del coche, salgo de él, tomo su maleta pequeña y la ayudo a entrar. De regreso a mi casa, se acomoda, ya con más confianza. Después de una ducha, viene a
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Capítulo 23
—¿Por qué siempre lo mencionas? Yo era su prometida y no hablo de él... ¿Que sucede contigo?— ¡Mierda! —Lo odio... lo detesto no me culpes por odiarlo, él te arruino y me molesta— —Solo olvídalo... Si hubiera quedado embarazada mientras estaba con él, habría sido exactamente lo mismo. Y por cierto, te recuerdo que él no era mi jefe, como tú— —Que más da si lo soy ¿Acaso no tengo derecho a ser feliz?— —Pero una mujer como yo...— —¿Por qué insistes con eso? ¿Qué tiene de malo? ¿Para qué quiero una mujer con estatus? ¿Acaso me falta dinero? Tengo más que suficiente... Si ese es tu miedo, si crees que eso es un problema, olvídalo. Puedo darte la vida que mereces, llevarte a donde quieras. ¿Quieres ir a París mañana? Dímelo, y estaremos allá. Solo entiéndelo... me gustas demasiado.— —Calla...— su tono molesto me provoca dejarla en paz. Se aleja de mí dándome la espalda y suspiró mirando hacia el techo. Esta mujer mía me saca de mis cinco sentidos. Después de unos largos minutos s
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Capítulo 24
—Lo siento por tardar, se necesitaba de mis servicios— me excuso con una mentira. —Bien, podemos continuar...— la firmeza de su voz cargadas de enojo me estremecía. —¿Puedo ir al baño primero?— Su mirada es dirigida a uno de los empleados del departamento de marketing. —No, si no soporta vaya al basurero— eso fue cruel. —Señor, disculpe. Deje que vaya al baño, no me gustaría que mis superiores o compañeros vayan a malinterpretarlas cosas porque yo si pude ir— —¿Malinterpretar? Nadie aquí está para malinterpretar nada. Ni para ser parte de esos chismes de pasillo que tanto les gusta inventar. ¿Entendido? No me interesa en lo más mínimo que les caiga bien, no estoy aquí para eso. Si no me dan resultados, no los necesito a ninguno ¿pueden entender eso?— —Sí, señor, disculpe. — Su mirada se quedó fija en mí unos segundos, como si tratara de encontrar algo en mí. No me sentí mal, pero tampoco bien. Tal vez era el embarazo, porque mi estómago se contrajo al escucharlo tan duro. Es
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