Hola :D muchísima gracias por seguir mi historia, comenten, puntúen, si le gusta esta historia recomiéndenla :D nos vemos en un rato.
Abrí los ojos con cierta dificultad, notando que mi cuerpo se encontraba extremadamente pesado y que sudaba profusamente. Una presión en mi parte baja de algo duro me presionaba, algo que me obligaba a levantarme, aunque no quisiera. Intente moverme, pero me sentia aprisionada por unas manos serpentinas. Alcé la vista y vi a Alexander profundamente dormido a mi lado. Por la sorpresa intente levantarme pero entre sueño me sujeto mas hacia el presionándome contra su erección. —¡Déjame ir! —Trataba de distanciarme con un ligero rubor en mis mejillas. —Dory, por favor, no te vayas —murmuraba con dificultad. La respiración profunda que emitía me indicaba que no se encontraba completamente consciente hablando sin tener idea de que decía. Con todas mis fuerzas por fin pude liberarme notándolo dormido. Era la definición de perfección y el se habia vuelto como el vino. Un rostro perfilado que pareció ser esculpido, un cabello totalmente sedoso y una presencia imponente que podia afectarme,
El sol resplandecía con fuerza en el despejado cielo, inundando de calor el parque acuático que habíamos elegido para disfrutar durante el día. Mientras nos dirigíamos hacia la zona de nado con delfines, el sonido alegre de los niños llenaba el ambiente. Caminaba de la mano con Anastasia, que, a pesar de su naturaleza tranquila, mostraba una leve sonrisa, feliz de estar aquí con su hermano y su padre. La pequeña miraba todo con curiosidad, su mano apretando. —¿Te gusta?—Claro que sí mami, me encanta un montón. —Mostró una sonrisa llena de felicidad. Durante estos días habia asimilado lo importante que era Alexander en la vida de Anastasia. Había dejado atrás su habitual timidez y ahora mostraba una actitud más extrovertida. Levantaba la mirada y observaba a Alejandro tirando con entusiasmo de Alexander. Desbordaba de una increíble vitalidad.—¡Mira, papá, mira! —exclamaba Alejandro mientras señalaba los enormes tanques de agua cristalina. El entusiasmo que transmitía era tan inspi
Escuchaba a la distancia una ligera discusión entre Alexander y su madre mientras yo comenzaba a buscar en mi teléfono pues las notificaciones de mis redes estallaron. En ellas nos etiquetaban a mi, Cassidy y Alexander como el eterno triangulo amoroso que nunca acabaría. Algunos tomaron bandos, otros simplemente apremiaban a Alexander para conseguir que dos mujeres le babearan, otros simplemente me atacaban. A pesar de que me había casado con Alexander, en Inglaterra se filtro la historia de Alexander y Cassidy siendo “pareja” desde la universidad, tachándome como la rompe relaciones. También podia ver imágenes de Alexander recientes con Cassidy en lo que parecía ser una gala junto a una mía reciente a la fiesta de presentación donde fui con Alexander. Con mis nerviosos dedos llenos de ansiedad reportaba varias de las publicaciones. Durante el tiempo que mis hijos jugaban, percibía una llamada de Michael, por lo que me dirigía al pasillo para poder contestar.—Dorothea, ¿qué está suce
POV Alexander LennoxDespués de dejar a Dorothea más tranquila con los niños, tomé mi auto mientras llamaba a mi hermano por el manos libres del teléfono. Tras el cuarto timbrando, lo primero que escuché fue un leve jadeo que me hizo rodar los ojos con una mezcla de exasperación.—Espero que sea muy importante pues estoy muy ocupado. —Necesito que entables una demanda a la cadenas de televisión que te enviare por falsa acusaciones y daño y perjuicios. Desde el otro lado se escucho una fuerte nalgada. —Victoria, por favor, muévete. Hay algo que debo hacer. —Se escuchaba un leve movimiento. —¿De que me perdí? —Está pasando de nuevo pero ahora parece mas sincronizado.—¿Otra vez?—Los ataques a Dorothea ahora también incluyen a nuestros hijos. Mientras estaba preparándome para conducir busque las noticias y note que todo esto fue preparado con demasiada antelación, lo único que esta reciente eran las fotos de Dorothea.—Entiendo, mándame todo y yo me ocuparé de ello.Cerré la llamada
—¡Mami! ¡Despierta mami! Los chillidos llenos de alegría de Alejandro podrían ser capaces de mover una montaña. Levantarme resultaba complicado debido a que Alexander me envolvía como un gran oso con sus abrazos. Pude escuchar su leve risa tras la situación y agradecía que ambos hubiéramos dormido con pijama. Alejandro brincaba en la cama, provocaba que nos moviéramos de un lado a otro. —Alejandro, ten cuidado, te vas a caer. ¿Podrías dejar de brincar? —¡Por favor, mamá, despiértense! La abuela nos dijo que nos llevaría a montar caballo. —Campeon tu madre dijo que no saltaras. —Hablaba de manera serena pero seria. Alejandro detuvo sus saltos como por arte de magia al escuchar a Alexander. —Papá. —Movía ligeramente la cabeza notando a Anastasia dejar a cookie en el suelo y alzar la mano para que la subiéramos a nuestra cama. Alexander levantaba a Anastasia para ponerla en la cama. Una escena sumamente familiar que aunque no quisiera admitirlo me gustaba. —Tío Alexis nos dijo qu
Mientras regresábamos al vehículo, caminaba tomado de la mano de los niños. Alexander permanecía adelante de nosotros como si fuera el protector, guiándonos hacia su vehículo. Margaret logró convencer a Harry para que la acompañara para irse más temprano, ya que le había mencionado que tenía una cena importante con una amiga. Mientras caminábamos se escuchaba un intenso galopeo algo que hizo que mis hijos se detuvieran y saltaran de emoción. A mi lado, se había acercado Frederic el cual al jalar su caballo para detenerse me observo, revelando una radiante sonrisa. Su presencia derrochaba elegancia. —Dorothea, al final si puede verte antes de irte. —Sus ojos se posaron en mi con su tono de voz plausible. —Tenia algo importante que preguntarte. —Revelo una sutil sonrisa. —Se acerca la boda de una de mis primas y me gustaría adquirirle un obsequio... ¿Recuerdas lo malo que soy en eso? Mientras escuchaba, me vino a la mente las escasas ocasiones en las que salíamos juntos... él cons
POV Alexander LennoxLos celos me invadían al ser consciente de que, si alguien más descubriera tus encantos como los descubrí yo, se enamoraría perdidamente de ti. Tendría la misma sensación de estremecimiento y alegría al verte sonreír, perdería su cordura, como lo que me paso a mi al conocerte.Tenía que ocultar los intenso celos que recorría mis venas. Estos celos me destruían y me enloquecían, dándome entender que nunca lograría vivir sin ti. Quería retenerla, la deseaba para mi pero no quería asustarla. Por ahora, solo camuflaría mi obsesión por mi exesposa. Mientras me dirigía la palabra, solo lograba fijar mi mirada en sus labios rojos carmesís, completamente hipnotizado. Mientras conversaba, su melena se balanceaba al compás de sus palabras, cayendo sobre sus hombros. Las flores en su vestido ceñido despertaban en mí el deseo de despojarla de él.—¿Alexander?—¿Qué?—¿Has prestado cuidadosa atención a mis palabras? —Un gesto de disgusto se formó en sus labios. —Ya te mencio
Como una prostituta a la cual visitaba cuando tenía necesidades carnales cada vez, asi me sentia actualmente junto a mi esposo. Hoy era el día en que llegaría para pasar un breve fin de semana conmigo, para luego marcharse y dejarme sola una vez más sin mirar atrás. Ya se habia hecho tan repetitivo que para mi era el pan de cada mes. Para muchas personas, el día de su boda representa uno de los momentos más especiales de su vida. ¿Y para mí? Así fue. Tantas sonrisas, tanto amor, nuestras miradas dejaban entre ver que nuestro matrimonio, a pesar de que fue por contrato para beneficiar a nuestras familias estaba repleto de amor. Un amor de papel… Un amor de beneficios… Un amor donde el y yo éramos meros objetos para aumentar el dinero de nuestras familias…aunque yo llegue a sentir un profundo amor por él. Alexander Lennox era propietario de una prestigiosa cadena de restaurantes a nivel global, mientras que mi familia era dueña de una cadena hotelera lujosa y elegante que