Estimadas lectoras y lectores Alexis si busco a Ana en Nueva York, Dominik y el si tuvieron contacto, que habrán hablado en su momento, solo ellos lo saben, pero Alexis se hizo a un lado y ahora solo queda ver por lo que quedo de Ana.
--- Ana Teyssier (1 mes después) ---Me siento mareada, voy abriendo de a poco mis ojos, solo recuerdo ir saliendo del edificio de la fundación, estaba por abrir la puerta de mi auto y luego todo se puso oscuro.Acabo de despertar y lo primero que veo, es un lugar que no conozco, intento levantarme, pero cuando lo hago, lo primero que escucho es la voz gruesa e inconfundible de… ¡Dominik!Me giro para dónde proviene la voz y, tan pronto como lo veo, entro en pánico. ¿Cómo demonios llegué aquí? ¿Cómo demonios él me tiene nuevamente en su poder? Pienso y, por más vueltas que le doy, no sé ni cómo fue que llegué aquí.- ¡Dominik! ¿Qué hago aquí? – Digo torpemente mientras intento levantarme del sofá donde estoy recostada.Intento caminar, pero todo me da vueltas, siento que el piso se mueve y rápidamente Dominik me sujeta. Al oler su perfume, caigo en la cuenta de que es real, no estoy alucinando.¡Maldita sea! Mi pecho sube y baja, aún no puedo creer que me encuentre aquí. ¿Qué demonios
--- Héctor Plourde ---Hoy tuve que venir de emergencia a Puebla, independientemente de que llevo casos en la Fundación, soy integrante del bufete que Álvaro y Ernesto abrimos hace años.Sinceramente, no tenía muchas ganas de dejar solas a mis mujercitas, pero, en este caso, realmente necesitaban de mi presencia, así que, sin más remedio, salí desde temprano de casa; aún mantengo la esperanza de llegar por la noche a casa.Hoy teníamos una reunión con varios jueces y magistrados para un tema que traemos pendiente y habían pedido mi asesoría. Álvaro quiso tomar el caso, pero ellos pidieron explícitamente que fuese yo quien revisara el caso, al parecer, quieren a alguien que no tenga nada que ver con el caso.Estamos en la mitad de la reunión y nos dieron media hora para despabilarnos y tomar un poco de aire o café, no niego que litigar, es muy interesante, pero no veo la hora en que esto terminé y yo tomé camino a casa.Por extraño que parezca, tengo una sensación que no puedo explicar,
--- Ana Teyssier (Poco más de 5 años atrás) ---El tráfico es impresionante, el calor es sofocante, es lógico, estamos cerca de la costa, no puedo ver el mar, pero se siente el calor húmedo.- ¿Disculpe, falta mucho para llegar? – Pregunto al hombre que va concentrado en el camino.- ¡No, señorita! Ya casi llegamos… - Responde de manera muy respetuosa.Es la primera vez en meses que alguien que no es Dominik me responde así. Trevor la mayoría del tiempo, aunque respetuoso, me hacía sentir como si yo fuese una carga, como si odiara mi sola presencia.Infinidad de veces le dije a Dominik que no me agradaba ese hombre, pero para él, Trevor era su mejor elemento y si quería vigilarme, él era el mejor, ya que mis anteriores guardaespaldas terminaban haciendo migas conmigo y él dudaba de que fuesen sinceros con él.Aún no sé en qué momento comenzó a tener tantos celos, solo sé que poco a poco me fue aislando de todo y de todos. Creo que entre más le demuestro que lo amo, más me quiere tenerm
--- Ana Teyssier ---Héctor y yo entramos a la improvisada morgue, él me lleva casi arrastras, juro que intento caminar, pero al ver el número de cuerpos, me siento aturdida.- ¿Ana Isabela Teyssier? – Dice un hombre con cubrebocas y bata blanca.- ¡Es ella! – Dice Héctor mientras avanza a más velocidad, jalándome en el proceso.Estoy completamente segura de que, todo esto debe ser un error, mi familia seguramente debe estar en la playa y solo nos están quitando el tiempo, ellas deben estar comiendo algo delicioso en algún restaurante.Saco mi móvil y, por más que lo miro, no logro hacer que aparezca una llamada de Dominik, ¿Es que acaso no se ha percatado de mi ausencia? A estas alturas creía que él debía estarme inundando de llamadas, incluso he llegado a temer por Héctor, ya que Dominik molesto, es demasiado intimidante y violento.- ¡Ana! ¡Hey! ¿Estás bien? ¡Vamos, debemos ir a ver a Luc! Ellos quieren que lo veas, ya que el papeleo es un poco más complicado y quieren comenzar con
--- Héctor Plourde ---Me sorprendo cuando Ana toma mi mano, me mira y dice:- ¡Vamos a casa, Héctor! Debemos llevarlas a casa… Ya es hora…Tanta tranquilidad me preocupa, en el tiempo que llevo de conocerla, sé que ella no reaccionaría así. Tardo minutos en caer en la cuenta de lo que nuestra familia está aquí, sí, también me incluyo, porque tal vez aquí ya solo sean cuerpos sin vida, pero todas ellas me aceptaron con mi hija, me abrieron las puertas de su casa, me apoyaron con la crianza de Jude, incluso me aconsejaron.Conforme salimos de aquel lugar improvisado, solo siento cómo la tristeza y el dolor me llegan, ¡Debo ser fuerte! ¡Debo ser fuerte! Me repito mentalmente y pasando saliva infinidad de veces, trato de no llorar.Trato de no hacerlo, porque se supone que Ana es la más afectada, pero no, yo también… Yo también acabo de perder a mi familia, una que apenas hace dos años me adoptó como un hijo.- Ana… - La llamo porque ella camina a toda prisa.Veo que voltea a verme y deb
--- Héctor Plourde ---- ¿Han podido localizar a Ana? ¿Tienes alguna noticia? – Digo mientras vamos casi rompiendo los límites de velocidad.- Están revisando las cámaras de seguridad, al parecer no vieron nada sospechoso, ya fueron a buscar a tu casa y lugares donde normalmente ella podría estar, pero nada, no hay ni rastro de ella. – Dijo Betancourt mientras salía de la oficina.- ¡Maldita sea! ¡Estoy seguro de que Dominik tiene que ver! ¡El muy idiota tiene algo que ver! ¡Lo sabía! ¡Maldita sea! ¡Lo sabía! ¡Ese hijo de puta le haría algo! ¡Alexis, ayúdame! Necesitamos algo, necesitamos saber si él está en México…- Ya estoy en eso, ya te lo dije, si ese hombre se atreve a tocar a Ana, te puedo asegurar que el idiota no vivirá para contar su patética vida… - Dice Alexis con un tono frío y molesto.--- Ana Teyssier ---Mi mente está perdida en los recuerdos que llegan uno por uno a mi mente, mi escape, la muerte de mi familia, el sepelio y la forma tan cruel en la que Annalena me romp
- ¡BASTA ANNALENA! ¡CALLATE! – Gritó Lorelei al ver que mis ojos comenzaron a inundarse de lágrimas y, prácticamente, me había quedado sin voz para emitir alguna palabra. - Señora Müller, me va a disculpar, pero ¿Realmente este es el motivo de su visita? ¿Acaso no está siendo usted demasiado irrespetuosa? Estamos en un funeral, aquí dentro descansa nuestra familia y creo que sería lamentable, que esta escena, sus palabras y acciones se colaran a la prensa en Nueva York, así que, si ya terminó, puede darse la vuelta y marcharse. De lo contrario, Annalena Müller, le aseguro que mañana estará en todas las revistas de cotilleos y no es amenaza, es una advertencia. Sabe perfectamente que puedo hacerlo y lo haré. - Dice y aquella amenaza hace que Annalena abra de sobremanera sus ojos. - ¡Héctor Plourde! ¡Tenía otro concepto de usted, jovencito! - Responde Annalena sorprendida. - ¡Yo también, Annalena! ¡Yo también! Incluso de su hijo tenía otra idea, pero veo que las apariencias con los
--- Dominik Müller ---El aroma a cloro y alcohol me despiertan, poco a poco voy abriendo los ojos, cuando por fin los abro por completo. Me percato de que estoy en el hospital, intento levantarme, pero es aquí, cuando me doy cuenta de que estoy canalizado y estoy conectado a varios sensores.Miro hacia la ventana y comienzo a sudar frío cuando me percató de que ya es de noche…Lo primero que viene a mi mente es mi casa, la casa de Ana, nuestro hogar, mi cabeza comienza a doler, las máquinas comienzan a hacer un ruido extraño y nuevamente siento que me falta el aire, es aquí cuando alguien entra.- Señor, traté de calmarse, ya le hablé al doctor, ¡Tranquilo! Respire por la nariz y sáquelo por la boca, trate, sé que está teniendo un ataque de pánico, pero ayúdeme, enfóquese en mi voz, escuche mi voz, inhale. ¡Hágalo! Exhale… - Dice una mujer vestida de blanco y un poco mayor.- ¿Qué sucede, Tamy? ¿Por qué la urgencia? – Dice y voltea a verme un médico ya algo mayor.- Doctor, el pacient