Habían pasado horas desde que Scott y Alice habían decidido sacar sus verdades a la luz. Alice se había quedado dormida en sus brazos y Scott había decidido que estaría más cómoda en la cama, así que la llevó hasta la habitación.
Los dos necesitaban descansar, no había sido un día fácil y los siguientes tampoco lo serían. Scott había intentado dormir, pero era imposible pegar ojo, entonces solo se había sentado en un sillón delante de su cama para observar a Alice durante horas.
Alice abrió l