Adriana no pudo evitar blanquear los ojos.Julia notó su gesto y dijo: —¡Ya está! ¡Eso es suficiente para saber que nada puede superar al amor!Adriana quería sonreír, pero se contuvo y, con seriedad dijo: —Acabamos de repasar la propuesta final, y hemos encontrado que efectivamente no hay ningún problema. Estoy segura de que mañana este proyecto atraerá una gran inversión.—Pero he oído que el Grupo Blanco también participará en la presentación, ¿no estarán tramando algo otra vez? —preguntó Julia, preocupada.Adriana continuó con calma:—Las trampas recientes del Grupo Blanco, una tras otra las hemos desmantelado. Así que esta vez, seguro no harán nada. Además, hemos asignado a alguien para que los esté vigilando constantemente. No dejaremos que sus planes tengan éxito.Adriana explicó detalladamente:—Además, desde que perdieron el concurso de perfumes para hombres contra nosotros, el Grupo Blanco ha estado desarrollando perfumes económicos. Así que esta vez, podrán confiar en su pro
—¿Qué está pasando? —preguntó Adriana, preocupada.—¡Debe ser el Grupo Blanco! ¡Solo ellos son capaces de algo así! —exclamó un compañero, enfadado.Los demás comenzaron a mostrar su indignación.La propuesta en la que habían trabajado juntos más de un mes, y las ideas sobre la mezcla de los ingredientes para el perfume, todo era el resultado del esfuerzo de ingenieros y expertos en perfumería que habían trabajado día y noche para ello…—¡El Grupo Blanco no tiene corazón! ¡Quiero acabarlos! ¡Nunca han respetado el trabajo de los demás! —gritó otro compañero con rabia.—¿No se dijo que esta vez el Grupo Blanco no haría trampas? —murmuró Julia en voz baja.Adriana estaba claramente molesta por lo que escuchaba.Algunos puntos clave de la propuesta que presentarían al día siguiente eran bastante interesantes, y ella estaba segura de que sorprenderían a los inversionistas. Pero ahora, todo se había filtrado en línea.—¿Qué vamos a hacer mañana? —se preguntó en silencio, mirando la pantalla
El conductor volvió a llevar a Adriana a su casa.En el camino, ella llamó a la asistente del departamento de perfumes y dijo:—Lía, ¿podrías por favor ir ahora mismo al post que está siendo expuesto y comentar debajo con las otras fórmulas de fragancia que discutimos anteriormente?—¿Señora López... ¿está usted hablando en serio? —preguntó la asistente algo preocupada.—Claro tengo mis razones para hacerlo—respondió Adriana con firmeza.—Entendido, señora López —respondió la asistente, aceptando el encargo.Después de esto, Adriana se recostó relajadamente en el respaldo del asiento del coche y descansó por un momento.Al llegar a casa, cuando Adriana entró, vio a José sentado en el salón con unas gafas de montura dorada, con unos documentos en la mesa mientras la esperaba.Al verla entrar, él le preguntó de inmediato:—¿Necesitas ayuda para la presentación de mañana?—Ya tengo un plan —respondió Adriana con una sonrisa, viendo a José, cuya mirada reflejaba tanto admiración como una p
En ese momento, Adriana estaba sentada en el auto de Julia.Julia, desde pequeña, había jugado a las carreras. Ahora, conducía por la carretera como si fuera una pista de carreras.—Julia, la seguridad es lo primero —advirtió Adriana, agarrándose del asiento.—No te preocupes, no voy a poner en peligro tu vida por dinero—respondió Julia, haciendo un derrape y pasando con facilidad por un semáforo en rojo.—Mira, Adriana, tu plan es bueno, pero ¿y si los inversionistas no lo aceptan? —se preocupó Julia.—No te preocupes, los inversionistas generalmente se dividen en dos grupos: los agresivos y los conservadores. Los agresivos prefieren ideas frescas y creativas, por lo que no se opondrán a lo que propongo. Pero, los conservadores se fijan más en la retroalimentación del mercado, así que he considerado ambos tipos de inversionistas —explicó Adriana con confianza.Julia se rio, pensando que su empresa nuevamente podría beneficiarse de los nuevos productos del Grupo López y esperar a ganar
—¡Por supuesto!Adriana sonrió con confianza.Los inversionistas vieron a Adriana abrir la página de monitoreo de datos en tiempo real.—Esta es la votación que subimos anoche. Como se publicó tarde, al principio hubo poca participación...Adriana comenzó a explicar los cambios temporales en la propuesta:—A la propuesta que ya estaba en línea, agregamos tres fragancias adicionales. Describimos cada una con detalles y se realizó una votación.—Cada usuario puede votar por su fragancia favorita. La más votada es la que vamos a producir en el primer lote. Además, aquellos que participen en la votación podrán recibir un cupón de descuento a través de un código QR y convertirse en los primeros en probar nuestros perfumes...—Miren aquí, la cantidad de interacciones comenzó a dispararse alrededor de las nueve de la mañana, justo cuando los oficinistas inician su jornada. Ahora mismo, la votación sigue ganando popularidad... —Adriana explicó los datos en tiempo real a los inversionistas.—Si
Para los inversionistas, la gran cantidad de comentarios positivos en línea sobre el nuevo perfume del Grupo López significaba mucho dinero. ¡Y pues nadie rechazaría una oportunidad de ganar plata!Además, Álvaro tenía el respaldo de un poderoso conglomerado financiero. Que él estuviera dispuesto a invertir era una gran noticia para Adriana, que, sin dudarlo, asintió:—Entonces, no perdamos más tiempo. Muchas gracias por su apoyo, Álvaro. Estoy segura de que el proyecto de perfumes accesibles del Grupo López no lo decepcionará.Mientras hablaba, su mirada sutilmente empezó a fijarse en Héctor, que mantenía los ojos bajos, pretendiendo estar concentrado. Sin embargo, ella pudo notar que estaba un poco bajo de ánimos.Álvaro, con miedo de que alguien más le arrebatara la oportunidad, no perdió el tiempo y le ordenó a su equipo comercial que se encargara de los detalles con Adriana.Al salir de la sala de reuniones, Adriana vio a Julia, quien esperaba ansiosa. Con un leve gesto, le indicó
—Aún no puedo decirlo con certeza.Adriana parpadeó con sus largas pestañas.—Necesito aclarar todo en mi mente, pero puedes ayudarme investigando a alguien.—¿A quién? —Julia sabía que Adriana ya sospechaba algo y, curiosa, preguntó.—Héctor, él es uno de los inversionistas de hoy.—¿Hector? ¿Tiene algo raro? — Julia nunca había oído ese nombre.—Solo tengo mis sospechas con respecto al tipo.Adriana parpadeó, pero, aunque esta vez no fuera Héctor el culpable, aún sentía curiosidad por él.—Investigar no está de más.—El modo en que intenta acercarse y ganarse mi confianza parece ser a propósito. Demasiado a propósito. En este mundo, todos esperan algo a cambio. ——¿Y si tal vez te ha visto con otros ojos? — Julia hizo una mueca burlona.Adriana no pudo evitar reír ante su comentario. —¿No crees que un hombre y una mujer pueden tener una conexión que no se trate de eso? ——¡No es eso!— Julia se rio.—Solo que, Adriana, ¡te ves muy bien! Ayer, cuando se supo de la filtración del plan,
Adrián miró a los tres con entusiasmo, pero pronto se dio cuenta de la incomodidad en sus caras. La atmósfera se volvió tensa y extraña.—¿Qué es lo que está pasando?José habló con voz más grave.—Nada, solo un pequeño malentendido.Adriana intentó explicar, pero Adrián, confundido, le interrumpió:—En realidad, hoy he venido a aclarar dicho malentendido. Tenemos mucho por delante, no quiero que me evites a propósito.—¡Pero si no tienen nada por delante!José soltó el tenedor, se levantó rápidamente, tomó la mano de Adriana y, sin más ni más, la jaló hacia la salida.—¿Ellos… qué coños les sucede?Adrián estaba completamente desconcertado.Julia blanqueó los ojos: —Adrián, ¿de verdad viniste a arreglar las cosas? Si no conociera tu nivel de inteligencia emocional y la manera tan descarada que te comportas, pensaría que vienes acá solo para intentar armar algún lío.—¿Qué dices?Adrián no comprendió.—¿Y por cierto quién te dijo que José es tío de Adriana?—Lucía.—¿Y ella de quién lo