Aquellos ojos verdes se cruzaron por breves momentos con los míos, lo conocía muy bien, era Erick, la risa se me había escapado en un instante, todos guardaban silencio, entonces aquel chico moreno que traía cara de haber visto a un fantasma comenzó a dar pasos hacia atrás.
—Si es tu chica, lo siento Erick, no lo sabía —tartamudeaba.
Erick se acercó a nosotros a pasos lentos y pasmosos, volteé en dirección a Saskia y ella estaba igual de sorprendida que yo, se estaba poniendo de pie.
—¡No es mi chica, estúpido! —le grita Erick y observo como todos se van apartando conforme pasa.
—¿E
Bastianobservaba dormir aCrys, antes de subir a su habitación y descansar, ella le contó todo lo que había sucedido en la noche, incluido lo que pasó en el hospital con Serena, y todo lo que había platicado y arreglado conSaskia,Bastiancerró los ojos tratando de olvidar el gran dolor que sintió cuando ella salió corriendo de él, sintió que el suelo se movía bajo sus pies, no podía vivir sin ella.Crysse había metido en lo profundo de su corazón, jamás había amado a nadie con tanta intensidad, ni siquiera a su ex novia,Crysera lo más importante que tenía en la vida.Cuando se fue, la buscó por todas partes, pero no la encontró, así que regresó a su casa con la esperanza de encontrarla,
Ha pasado una semana entera desde todo lo ocurrido, estamos ya en el mes denoviembre, aquel terrible día en el que nos enteramos de que Serena había abortado, nuestra pequeña discusión, la plática conSaskia, el secreto deBastian, absolutamente todo se quedaba atrás, ya era cosa pasada,Milanme había comentado que habló con Serena, pero que ella seguía echándome la culpa de su pérdida, le volvió a pedir que se alejarademí, por lo que le puso un alto y terminaron mal, él ya no ha querido hablar del tema, pero estoy segura de que esa experiencia lo marcó de por vida. Al parecer ya no tiene ningún contacto con ella, y eso me parece bien.Por otra parte,Bastiany yo estamos mejor que nunca, desde que me comentó su secreto no
Me alegraba queBastianpasara más tiempo con sus amigos, al resto de su grupo no lo conocía aún, pero me daban celos tan solo pensar que habría chicas, y muchas de ellas se leresbalaríanaBastiansabiendo que yo no estaba.—¿Y qué me dices de las chicas? —le pregunto dudosa.—Pues no te voy a mentir,habráalgunas chicas, a todas las conozco muy bien —dijo con una media sonrisa en los labios.—Vaya, me puedo imaginar que tan bien las conoces —me aparto de él pero me rápidamente me jalaestrechandomi cuerpo contra el de él.—No tienes porque ponerte celosaCrys
Nunca había visto tan destrozado aMilan, ni siquiera cuando se enteró de que yo amaba aBastian, mucho menos cuando le había dejado claro que él y yo nunca dejaremos de ser buenos amigos, en sus ojos se colocaba el odio, el dolor, la confusión, pero también pude ver un brillo de esperanza, aún quedaba esa última batalla, aún esperaba que todo fuera una mentira. Pensé en decirle que era una broma, pero él me conocía mejor que nadie,Milantenía el inmenso poder de saber cuando mentía y cuando decía la verdad, así que no tendría caso alguno tratar de escapar, ya lo había dicho, ahora solo me quedaba enfrentar las consecuencias de mi vómito verbal.—¿Qué acabas de decir? —me pregunta con voz temblorosa y sin mirar
Milanestaba pesado, olía mucho a alcohol, me asustó la idea de que no regresara a casa, y pasé parte del tiempo buscando todas las palabras que le diría cuando llegara, pero ahora que estaba a mi lado me quedé en blanco, el enojo que sentía por él ya había desaparecido, y mi lado protector regresaba con toda su fuerza.—Milan... Bájate, pesas mucho —me quejo e intento quitarlo de encima demí.—Vale —dice y se recuesta a mi lado en el sillón, dándole otro trago a la botella que no soltaba.—¿Dónde has estado? —le pregunto furiosa.—¿Y a ti qué te importa? —comienza a
—¿Alguna vez me serías infiel? —le pregunto aBastianmientras lo veo recostado en mi cama, después me acerco hasta él y lo abrazo acostándome a su lado.—¿Por qué me preguntas eso?.—Simple curiosidad —digo sin darle demasiada importancia al tema, pero con una exagerada insistencia interna.—¿Alguna vez te han dicho qué eres muy curiosaCrys?.—Si —respondo— siempre.Bastianguardó silencio unos segundos, después suspiró y me dio un beso en la frente.—No.
Milán se colocó los lentes RayBany mi corazón dio un brinco, se veía muy guapo, y por primera vez en toda mi vida me estaba fijando en él, y me ponía nerviosa estando tan cerca.—¿Te sucede algo? —me pregunta.—No, ¿por qué?.—Estás muy callada y tu no eres así cuando te encuentras a mi lado —me dice mientras se acercaba más a mí.—Ni digas tonterías —desvío la mirada y me alejo más de él, peroMilanes rápido y me toma del brazo— ¿no será que estás molesta por todo lo que te confesé ayer?.
El resto del caminoMilanguardó silencio, y paramíeso estaba bien, lo que menos quería era hablar deBastian, en cuanto le dije que ese cretino se había revolcado con la zorra deReachel, su expresión cambió por completo, se veía preocupado y molesto por algo más. Incluso cuando hicimos la parada en la tienda para comprar algunas cosas, no cuestionó el que hubiera comprado dos botellas de Ron, quería divertirme, nunca tomaba en exceso pero quería celebrar que resurgía una nuevaCrys. Cuando llegamos a casa le marqué a mi madre para informarle lo sucedido, ella se alegró y me dio un millón de indicaciones para cuando vinieran los de la mudanza mañana.Milanse veía callado y cuando terminé de hablar por teléfono, me