Capituló 108

P.O.V. Alexander

Los pasos de Mia se alejan cada vez más, al punto en el cual dejo de escucharlos y giro mi rostro para corroborar que se ha ido.

Y es que me hace sentir bien contarle a alguien sobre lo que me ha pasado, aunque por lo visto, si subestime a esa pelirroja, es lista; sabe usar bien sus palabras.

Solo espero que no sepa mis verdaderas intenciones.

El único defecto que tiene es que, cuando el miedo la ciega, se vuelve tan indefensa como una oveja; a lo mejor, con el tiempo, puede aprender a controlarlo. Y si puedo decir que tengo a una cuñada decidida.

Pero dejando eso a un lado, por una vez en mi vida alguien me ha dicho que realmente no quiero una esposa porque sería muy malo de mi parte sentenciar a mi hijo a pasar su vida en las mismas condiciones que yo: las terapias, las múltiples cirugías, los constantes dolores en las extremidades. Así que no puedo hacer eso con uno de mis hijos.

Dejo de pensar en eso y salgo de la sala, empujando mi silla por los pasillo
Sigue leyendo en Buenovela
Escanea el código para descargar la APP

Capítulos relacionados

Último capítulo

Escanea el código para leer en la APP