Capi ocho. ¡Que comiencen los juegos del hambre! — — — — Narra Amy — — — — Mi vida de ha vuelto silenciosa desde hace dos días. De tanto jaleo en el que estuve con el recién descubierto matrimonio entre Brad y yo, han pasado dos días con sus noches en los que todo ha tomado una calma extraña. Arthur lleva desde anteanoche desaparecido, no ha dado señales de vida así como la madre de Brad. Reconozco que ella es un poco extraña, no consigo descifrarla del todo pero en cualquier caso nos hemos instalado en esta mansión familiar y tenemos un ala entera de la tercera planta de la casa para nosotros pero, aún así no se siente un hogar. Es como si estuviéramos de prestado. Entre Brad y yo no ha pasado nada más, él se mantiene a distancia y yo lo agradezco, aunque es cierto que no me deja sola. Mi padre me ha llamado, sin embargo no he contestado porque no quiero verlo, no estoy lista para enfrentar ese momento. —¿Estás lista ya? Asiento a través Del espejo de mi cómoda a mi marido.
Capítulo nueve. No estoy celosa.— — — — Narra Amy — — — ——¿Por casualidad tienes algún tipo de romance con tu ex? —pregunto en el oído de mi marido, en una especie de susurro mascullado. —¿Por casualidad estás celosa?—¡¿Perdona?! —rujo y él se ríe, el descarado se ríe —. No estoy celosa, solo hemos acordado un mínimo de respeto y no quiero que te saltes esa norma. Eso es todo.—Eso es todo, ¿eh...? —me pasa el brazo por encima del hombro y se ríe en mi mejilla —. Pues no, no tengo nada con ella hace tiempo.—Ella no parece estar enterada —insisto.—Eso ya no es mi problema, Amy. Soy un hombre felizmente casado, espero que se me note.Viendo como la rubia cuchichea con mi suegra, le tomo la barbilla a Brad y le planto un beso medio casto y medio húmedo que hace carrasprar al abuelo y refunfuñar a mi wedding planer. —Aylin, querida —llama el abuelo —... quiero que organices un evento prominente par pasado mañana, lo haremos en los jardines de la empresa. Quiero que todo el mundo ve
Capítulo diez. Ya no es tu hija, es mi esposa.— — — — Narra Amy — — — ——¿Qué estás haciendo aquí? —es lo primero que pregunto. Estoy tan enfadada que se me escapa de la boca la pregunta cuando lo único que quiero es que Brad me mantenga a salvo de él. Y que lo eche. Eso también, sinceramente quiero que lo eche de aquí y del resto de nuestras vidas. Quiero, como nunca he querido nada, estar sola... en este momento de mi vida y con lo que me he pasado solo necesito de mi, y está claro que de mi marido falso que a pesar de eso, cumple su rol en nuestro matrimonio y cuida de mi.Me resulta increíble lo a gusto que me siento a su lado. Me parece demasiado pronto para la confianza que le he tomado a nuestro enlace, como si de verdad él fuera mi marido por amorComo si estuviera destinado a protegerme incluso de mi propio padre.—No te preocupes, cariño —Brad me besa el pelo —... es tu padre y querrá saber de ti. ¿Qué se le ofrece señor Carlson? —Se me ofrece ella —se levanta como si est
Capítulo once. Una novia de encaje rojo— — — — Narra Amy — — — —Seguimos unidos después de semejante beso. No nos separamos ni tampoco nos decimos nada, es como si los dos nos sintiéramos tan cómodos con el otro que no nos separamos, mantenemos la cercanía y disfrutamos del otro, sin inhibiciones. —¡Eres preciosa!—Tu tampoco estás mal —sonreímos bajito —. Y cada vez me gustan más tus besos.—Y a mi los tuyos —me planta otro rápidamente —. Me gusta que seas mi esposa. No sé, tienes algo que me envuelve, me hechiza y creo que es cosa del destino. Te lo juro.—Tienes el don de la palabra, Brad —confieso entre sus brazos —. Estaría oyendo lo que dices por horas y sí, me gustas. Creo que los dos sabemos que hay atracción entre los dos, y que no debemos confundir las cosas pero no negaré lo obvio tampoco. Me he cansado de decir que no, cuando se ve que si. Él me defiende, me cuida, me mima a su manera y está casado conmigo por un acuerdo pero al final ese mismo acuerdo ha hecho que los
Capítulo doce. Ponte de rodillas — — — — Narra Amy — — — —Me subo al coche bajo la atenta mirada de todos los que me ven pasar por la puerta de salida del holding. Es molesto vivir bajo tanto escrutinio pero sí, definitivamente es algo a lo que tendré que acostumbrarme porque así es su vida y su esposa es parte importante de ella. O sea, yo.—¿A dónde, señora? —pregunta el chófer. —A esta dirección.Le paso la información a su móvil y me recuesto pensando en lo que quiero.Encontré esa tienda buscando un sitio de vestidos de novia fuera de lo común, y aunque tengo la tarjeta crédito ilimitado de mi marido, este sitio no es caro a su nivel. Quiero sorprenderlo por todos lados.Sonrío como una tonta mientras pienso en la escena de ante. En sus ojos llenos de deseo, en su confesión sobre su condición de excitacion. Pienso en la confianza casi descarada que nos hemos tomado el uno al otro y el sutil coqueteo que vamos poniendo al limite todo el tiempo. Se me eriza la piel de recordar s
Capítulo trece. Voy a ser tu dueño.— — — — Narra Brad Lancaster — — — —Tenerla de rodillas con mi polla en la boca es la imagen más codiciada de mi mente. Me muero de ganas de volver a hacerlo.Pensé que nos pillarian en ese probador, casi grito su nombre al correrme. Nunca había vivido un éxtasis así .En un principio le dije a ella que guarda silencio, incluso le tapé los labios para acallar sus gritos y acabé yo, destrozado por un orgasmo.Esta mujer me vuelve loco. Rompe mis esquemas, desplanifica mi equilibrada vida.Y lo peor es que cada día me gusta más.—¿Has disfrutado de la prueba del vestido? —inquiere por encima de su copa de vino blanco.La he traído a comer como le había prometido, la reunión se ha aplazado porque he estado ocupado con ella dándonos placer en los probadores de una tienda de vestidos atrevidos de novia. Y ahora, la muy descarada me toca la entrepierna por debajo de la mesa, es una provocadora nata y su sensualidad puede conmigo.—No mucho la verdad —res
Capítulo catorce. El acuerdo prenupcial.— — — — Narra Amy Carlson — — — —Por fin había llegado el día de la fiesta de la boda.La mansión estaba hecha un caos con todos los preparativos. Aunque la ceremonia se iba a hacer en los jardines del holding, los de catering y nuestros atuendos estaban en la casa volviendo loco al servicio.Por suerte no había visto más a Arthur,ese hombre no me daba buena espina. Desde que los abuelos de Brad habían llegado a la casa él se mantenía lejos de mi, pero eso me parecía todavía más sospechoso.El otro conflicto era que mi padre vendría a la ceremonia, a pesar de lo que había pasado entre él y mi marido, los abuelos habían insistido en que todo fuera como correspondía.—¡¿Amy...?! — oigo que me llaman y volteo para encontrarme con Aylin —. Necesito que te duches ya para que empiecen a vestirte y peinarte. Se nos hace tarde.—Puedo vestirme sola, Aylin. Solo aceptaré que me peinen y maquillen pero no me gusta que me toquen los extraños.Aunque si m
Capítulo quince. La fiesta de la boda.— — — — Narra Amy Carlson — — — —Mientras camino por el pasillo alfombrado que han preparado para nuestro enlace en los jardines de la empresa no dejo de pensar en lo que me ha pasado antes.No estoy loca ni mucho menos y aunque todos digan que me caí sola, yo sé que me empujaron.Noté el aliento de quien me empujó en la espalda, sentí otra piel tocando la mía y aunque todos se hayan puesto en una especie de complot en mi contra, pienso averiguar lo que ha pasado.—¿Estás bien? —pregunta mi padre a mi lado.No quería ir al altar de su brazo pero el abuelo ha insistido en que todo sea de acuerdo a las tradiciones y teniendo en cuenta que ignoran la verdadera naturaleza de mi padre, de mi matrimonio y mi reticencia a este acto, no he tenido más opcion que aceptar.—¿Qué te importa? —escupo furiosa.—He oído que te has caído por las escaleras —refuta —. Siempre has sido torpe, y no me extraña que con ese vestido de novia tan vulgar que has elegido