Capítulo once. Una novia de encaje rojo— — — — Narra Amy — — — —Seguimos unidos después de semejante beso. No nos separamos ni tampoco nos decimos nada, es como si los dos nos sintiéramos tan cómodos con el otro que no nos separamos, mantenemos la cercanía y disfrutamos del otro, sin inhibiciones. —¡Eres preciosa!—Tu tampoco estás mal —sonreímos bajito —. Y cada vez me gustan más tus besos.—Y a mi los tuyos —me planta otro rápidamente —. Me gusta que seas mi esposa. No sé, tienes algo que me envuelve, me hechiza y creo que es cosa del destino. Te lo juro.—Tienes el don de la palabra, Brad —confieso entre sus brazos —. Estaría oyendo lo que dices por horas y sí, me gustas. Creo que los dos sabemos que hay atracción entre los dos, y que no debemos confundir las cosas pero no negaré lo obvio tampoco. Me he cansado de decir que no, cuando se ve que si. Él me defiende, me cuida, me mima a su manera y está casado conmigo por un acuerdo pero al final ese mismo acuerdo ha hecho que los
Capítulo doce. Ponte de rodillas — — — — Narra Amy — — — —Me subo al coche bajo la atenta mirada de todos los que me ven pasar por la puerta de salida del holding. Es molesto vivir bajo tanto escrutinio pero sí, definitivamente es algo a lo que tendré que acostumbrarme porque así es su vida y su esposa es parte importante de ella. O sea, yo.—¿A dónde, señora? —pregunta el chófer. —A esta dirección.Le paso la información a su móvil y me recuesto pensando en lo que quiero.Encontré esa tienda buscando un sitio de vestidos de novia fuera de lo común, y aunque tengo la tarjeta crédito ilimitado de mi marido, este sitio no es caro a su nivel. Quiero sorprenderlo por todos lados.Sonrío como una tonta mientras pienso en la escena de ante. En sus ojos llenos de deseo, en su confesión sobre su condición de excitacion. Pienso en la confianza casi descarada que nos hemos tomado el uno al otro y el sutil coqueteo que vamos poniendo al limite todo el tiempo. Se me eriza la piel de recordar s
Capítulo trece. Voy a ser tu dueño.— — — — Narra Brad Lancaster — — — —Tenerla de rodillas con mi polla en la boca es la imagen más codiciada de mi mente. Me muero de ganas de volver a hacerlo.Pensé que nos pillarian en ese probador, casi grito su nombre al correrme. Nunca había vivido un éxtasis así .En un principio le dije a ella que guarda silencio, incluso le tapé los labios para acallar sus gritos y acabé yo, destrozado por un orgasmo.Esta mujer me vuelve loco. Rompe mis esquemas, desplanifica mi equilibrada vida.Y lo peor es que cada día me gusta más.—¿Has disfrutado de la prueba del vestido? —inquiere por encima de su copa de vino blanco.La he traído a comer como le había prometido, la reunión se ha aplazado porque he estado ocupado con ella dándonos placer en los probadores de una tienda de vestidos atrevidos de novia. Y ahora, la muy descarada me toca la entrepierna por debajo de la mesa, es una provocadora nata y su sensualidad puede conmigo.—No mucho la verdad —res
Capítulo catorce. El acuerdo prenupcial.— — — — Narra Amy Carlson — — — —Por fin había llegado el día de la fiesta de la boda.La mansión estaba hecha un caos con todos los preparativos. Aunque la ceremonia se iba a hacer en los jardines del holding, los de catering y nuestros atuendos estaban en la casa volviendo loco al servicio.Por suerte no había visto más a Arthur,ese hombre no me daba buena espina. Desde que los abuelos de Brad habían llegado a la casa él se mantenía lejos de mi, pero eso me parecía todavía más sospechoso.El otro conflicto era que mi padre vendría a la ceremonia, a pesar de lo que había pasado entre él y mi marido, los abuelos habían insistido en que todo fuera como correspondía.—¡¿Amy...?! — oigo que me llaman y volteo para encontrarme con Aylin —. Necesito que te duches ya para que empiecen a vestirte y peinarte. Se nos hace tarde.—Puedo vestirme sola, Aylin. Solo aceptaré que me peinen y maquillen pero no me gusta que me toquen los extraños.Aunque si m
Capítulo quince. La fiesta de la boda.— — — — Narra Amy Carlson — — — —Mientras camino por el pasillo alfombrado que han preparado para nuestro enlace en los jardines de la empresa no dejo de pensar en lo que me ha pasado antes.No estoy loca ni mucho menos y aunque todos digan que me caí sola, yo sé que me empujaron.Noté el aliento de quien me empujó en la espalda, sentí otra piel tocando la mía y aunque todos se hayan puesto en una especie de complot en mi contra, pienso averiguar lo que ha pasado.—¿Estás bien? —pregunta mi padre a mi lado.No quería ir al altar de su brazo pero el abuelo ha insistido en que todo sea de acuerdo a las tradiciones y teniendo en cuenta que ignoran la verdadera naturaleza de mi padre, de mi matrimonio y mi reticencia a este acto, no he tenido más opcion que aceptar.—¿Qué te importa? —escupo furiosa.—He oído que te has caído por las escaleras —refuta —. Siempre has sido torpe, y no me extraña que con ese vestido de novia tan vulgar que has elegido
Capítulo dieciséis. Soy tuya.— — — — Brad Lancaster — — — —Me he despedido de mi madre y mis abuelos porque necesito irme de aquí, ya no aguanto más esta farsa.Yo solo quiero descansar, seducir a la hermosa mujer con la que me he casado y que cada vez me gusta más y entregarnos a lo que venga en nuestro futuro lejos de todo lo que pueda pensar nadie.Nosotros tenemos claro que estamos juntos por distintos fines, pero ninguno puede negar que la pasión se ha crecido entre los dos de una forma increíble. Llevo días intentando obviar lo que me hace sentir y cruzar líneas pero he acabado de evitarlo, ahora me dejaré llevar y es la primera vez en mi vida —y no se lo digo a ella pero me lo reconozco a mi mismo —, que me planteo la monogamia y tener una relación de corazón con una mujer y en este caso, una con la que estoy casado y a la que deseo demasiado. —¡Sácame de aquí! —me ruega lanzándose a mis brazos —. Estoy agotada y debo decir, que me ha encantado la ceremonia pero quiero que
Capítulo diecisiete. Un admirador secreto.— — — — Amy Carlson — — — —Sus manos de clavan en mis muslos tersos, tirando de mi hacia él, hacia sus ganas, provocando las mías hasta que mi sexo está clavado entre sus labios y me degusta con efusividad. No me he propuesto volverle loco pero creo que lo ha conseguido. Tiro de su pelo cuando es él quien me lleva a mi ala locura chupando, lamiendo y provocandmr. He claudicado, me pierdo en su belleza y la forma pueril y sensual que tiene de seducirme. Como me arropa para amarme, como me susurra cosas bajito entre las piernas y creo que está hablando consigo mismo de lo mucho que está disfrutando de mi. De como se siente estar juntos.Cuando siento que está siendo muy intenso todo, sube y muerde mi clavícula mirando en el espejo que ni sabía qur tenía detrás de mí, como grita mi nombre mientras yo giro como entre sus manos y me pongo de espaldas a él, esto hace que nos mire juntos y me obliga a que sienta muy bien lo que me hace, pero de
Capítulo dieciocho. Si la lastiman por mi culpa... — — — — — — Narra Brad Lancaster — — — — — — Nunca imaginé mi vida casado. En todo lo que me planteé, nunca hubo una esposa pero a veces la vida te obliga a hacer cosas que no quieres, y acabas disfrutando de ellas... incluso sin querer. Ahora, que tengo a esta hermosa mujer en mi cama cada día, entre mis brazos en las noches y pegada a mi todo el día, alguien amenaza su vida y eso es directamente proporcional a que me la pretenden robar. Solo se me ocurren dos nombres en la lista de interesados en romper mi felicidad. Aunque esa felicidad sea una imagen construida para los demás. Mi padre... o el suyo. Mientras Amy duerme en medio de la cama, su pierna descansa sobre las mías y su cuerpo está encaramado en el mío, me doy la vuelta como puedo y veo en el reloj de la mesa que son las tres de la mañana y no he podido dormir un solo segundo desde que nos dejaron la puñetera nota. Servicio de habitaciones le trajo un ansiol