Capítulo quince. La fiesta de la boda.— — — — Narra Amy Carlson — — — —Mientras camino por el pasillo alfombrado que han preparado para nuestro enlace en los jardines de la empresa no dejo de pensar en lo que me ha pasado antes.No estoy loca ni mucho menos y aunque todos digan que me caí sola, yo sé que me empujaron.Noté el aliento de quien me empujó en la espalda, sentí otra piel tocando la mía y aunque todos se hayan puesto en una especie de complot en mi contra, pienso averiguar lo que ha pasado.—¿Estás bien? —pregunta mi padre a mi lado.No quería ir al altar de su brazo pero el abuelo ha insistido en que todo sea de acuerdo a las tradiciones y teniendo en cuenta que ignoran la verdadera naturaleza de mi padre, de mi matrimonio y mi reticencia a este acto, no he tenido más opcion que aceptar.—¿Qué te importa? —escupo furiosa.—He oído que te has caído por las escaleras —refuta —. Siempre has sido torpe, y no me extraña que con ese vestido de novia tan vulgar que has elegido
Capítulo dieciséis. Soy tuya.— — — — Brad Lancaster — — — —Me he despedido de mi madre y mis abuelos porque necesito irme de aquí, ya no aguanto más esta farsa.Yo solo quiero descansar, seducir a la hermosa mujer con la que me he casado y que cada vez me gusta más y entregarnos a lo que venga en nuestro futuro lejos de todo lo que pueda pensar nadie.Nosotros tenemos claro que estamos juntos por distintos fines, pero ninguno puede negar que la pasión se ha crecido entre los dos de una forma increíble. Llevo días intentando obviar lo que me hace sentir y cruzar líneas pero he acabado de evitarlo, ahora me dejaré llevar y es la primera vez en mi vida —y no se lo digo a ella pero me lo reconozco a mi mismo —, que me planteo la monogamia y tener una relación de corazón con una mujer y en este caso, una con la que estoy casado y a la que deseo demasiado. —¡Sácame de aquí! —me ruega lanzándose a mis brazos —. Estoy agotada y debo decir, que me ha encantado la ceremonia pero quiero que
Capítulo diecisiete. Un admirador secreto.— — — — Amy Carlson — — — —Sus manos de clavan en mis muslos tersos, tirando de mi hacia él, hacia sus ganas, provocando las mías hasta que mi sexo está clavado entre sus labios y me degusta con efusividad. No me he propuesto volverle loco pero creo que lo ha conseguido. Tiro de su pelo cuando es él quien me lleva a mi ala locura chupando, lamiendo y provocandmr. He claudicado, me pierdo en su belleza y la forma pueril y sensual que tiene de seducirme. Como me arropa para amarme, como me susurra cosas bajito entre las piernas y creo que está hablando consigo mismo de lo mucho que está disfrutando de mi. De como se siente estar juntos.Cuando siento que está siendo muy intenso todo, sube y muerde mi clavícula mirando en el espejo que ni sabía qur tenía detrás de mí, como grita mi nombre mientras yo giro como entre sus manos y me pongo de espaldas a él, esto hace que nos mire juntos y me obliga a que sienta muy bien lo que me hace, pero de
Capítulo dieciocho. Si la lastiman por mi culpa... — — — — — — Narra Brad Lancaster — — — — — — Nunca imaginé mi vida casado. En todo lo que me planteé, nunca hubo una esposa pero a veces la vida te obliga a hacer cosas que no quieres, y acabas disfrutando de ellas... incluso sin querer. Ahora, que tengo a esta hermosa mujer en mi cama cada día, entre mis brazos en las noches y pegada a mi todo el día, alguien amenaza su vida y eso es directamente proporcional a que me la pretenden robar. Solo se me ocurren dos nombres en la lista de interesados en romper mi felicidad. Aunque esa felicidad sea una imagen construida para los demás. Mi padre... o el suyo. Mientras Amy duerme en medio de la cama, su pierna descansa sobre las mías y su cuerpo está encaramado en el mío, me doy la vuelta como puedo y veo en el reloj de la mesa que son las tres de la mañana y no he podido dormir un solo segundo desde que nos dejaron la puñetera nota. Servicio de habitaciones le trajo un ansiol
Capítulo diecinueve. Serás viuda y te haré mía. — — — — Narra Amy Carlson — — — —Despertar a su lado, jugar con su cuerpo al amanecer y verlo deshacerse entre mis manos y mi boca es un adictivo al que no estoy acostumbrada. Me hace sentir increíble tenerlo en mi vida, me completa los días y a la vez me hace cuestionarme qué pasará cuando todo esto acabe y yo vuelva a mi vida.... Y él a la suya.—Estás preciosa con ese vestido —me susurra en el oído acariciando mi silueta mientras me termino de maquillar en el espejo —. Hoy quiero que vayas conmigo a mi apartamento. Quiero que empecemos a preparar la casa para dormir allá de vez en cuando. No pienso estar aquí todo el tiempo —asiento poniéndome el gloss —. ¿Qué llevas debajo?—¡Brad...!Me río cuando intenta levantar mi falda para manosear mi tanga y mis medias con liguero. Es descarado, insaciable y mío. Al menos por titulo es mi marido y de nadie más.—Es muy sexy esto —tira de las ligas y chillo divertida —. Esta noche te haré m
Capítulo veinte. Si te acuestas con ella..., yo haré lo mismo con otro.— — — — Narra Brad Lancaster — — — —No me gusta salir de casa y dejar a Amy sola en ese sitio. No puedo confiar en nadie más que en alguien imparcial para cuidar de ella.Mi madre es una buena persona, no lo niego aunque no la considere una buena madre, pero sé perfectamente la debilidad que tiene con Arthur y no puedo confiarle el bienestar de mi mujer.Desde pequeño siempre me dolió que mamá pusiera a mi padre por encima de mi. Siempre le dió la razón cuando empecé a atender el negocio, y me decía que era solo por mantener el patrimonio pero todo resultó peor... mi abuelo había puesto en su día la condición de que su esposo se quedara bajo el techo de la familia después del divorcio en caso de eso, por el bienestar familiar pero no esperó que mamá eligiera tan mal marido. Al punto que si yo no me hubiese casado con Amy, el sin vergüenza de Arthur la habría llevado a vivir con nosotros, ahora que lo pienso me d
Capítulo veintiuno. Tengo miedo. — — — — Narra Amy Carlson — — — —No me puedo creer que haya confiado en él. He sido una estúpida. Teníamos que habernos ceñido al plan inicial. Nosotros solo hicimos un negocio de nuestro matrimonio, no teníamos que habernos ido a la cama nunca ni dejar que los sentimientos nos confundan. No estamos enamorados, ni nos hemos confesado ese tipo de cosas pero yo pensé que habíamos creado algo entre los dos. Que podía estar surgiendo algo que evidentemente no lo está haciendo para nada pero resulta que él sale de nuestra cama para venir corriendo a revolcarse con su amante.Lo que no entiendo es por qué no se mantuvo con esa intención desde el inicio, que necesidad había de confundirme.—No te atrevas a abrir la boca sobre lo que pasó antes —exijo al guardaespaldas alzando un dedo —. Tu querido jefe estaba muy entretenido ahí dentro, no hace falta que le rompas la ilusión hablándole de algo que no le incumbe.—Lo siento mucho, señora pero ya le he dicho
Capítulo veintidós. Me han secuestrado.— — — — Narra Amy Carlson — — — —Por más que trato de forzar la cerradura las puertas no se abren. El chófer sigue conduciendo por este camino un poco más y se detiene frente a una casa rural en medio de lo que parece la nada. Por más que miro a mi alrededor no veo más que monte y en un pequeño bajío, hay una piscina que da al valle de detrás. Si no fuera porque me han secuestrado y un enfermo de seguro me espera aquí, estaría enamorada de este sitio. Es verdaderamente hermoso.—Hemos llegado, señora — anuncia Alan bajando del coche.—A ti voy a denunciarte en cuanto pueda salir de aquí. Eres un miserable — le echo en cara mientras me abre la puerta.Entonces pienso, con su silencio de por medio, que tal vez debería correr. Aunque me persigan al menos debo intentarlo, quizás tome cobertura y pueda avisar a Brad o a la policía. Tengo que hacer algo, no puedo rendirme así como así.Echo la mano hacia atrás y atrapo el celular mientras resbalo por