Lourdes junto a sus hijos estuvieron en el penthouse del amigo de Kenton por una semana completa. Él no quería que ellos se marcharan, pero ella sentía que había llegado el momento de irse. Entender que estaban viviendo como pareja y que todo se sentía tan natural la asustaba. Dylan volvió al apartamento donde vivían y todo se sintió extraño para él. De pronto aquel lugar se sentía vacío y triste. Su tía Esmeralda ya no vivía allí y se había llevado sus cosas. Lourdes sentía nostalgia al ver el apartamento tan vacío y silencioso. Extrañaba a su hermana y sentía que ella había hecho demasiados sacrificios solo por el bienestar de todos. Era injusta la vida para Esmeralda y ella no había podido hacer nada para ayudarla, sino todo lo contrario. Siendo la mayor, solo había ocasionado problemas y se había convertido en una carga para Esmeralda. -¿Estás llorando mami?- Dylan le preguntó cuando la vio sentada en la cama que antes ocupaba Esmeralda -Extraño a tu tía y sabes que s
Varios días habían pasado y una nueva consulta médica sería decisiva para la boda que estaba por acontecer. Kenton tenía dudas sobre cancelar o no los preparativos y su prometida se sentía bastante ansiosa al respecto. Al entrar a la consulta y ser examinada, el doctor chequeó que él embarazo avanzara conforme a los parámetros normales. -¿Cómo está?- Preguntó la futura madre ansiosa como se sentía en cada consulta -Muy bien, ¿Has tenido contracciones?- El médico respondió y preguntó de inmediato -Muy pocas, cada día tengo pero no son regulares ni tampoco dolorosas- Con honestidad y apretando sus dedos debido a los nervios respondió -En este tiempo de embarazo eso es normal y todo está muy bien. Lo que no debes es alterarte porque eso podría provocar que el parto llegue antes de lo debido, ¿Tienes alguna duda más?- La ayudó a levantarse de la camilla -Nos casaremos la próxima semana, ¿Debo casarme en la cama?- Preguntó y el médico rió sin poderlo evitar -Para nada
Lourdes había hablado con quién oficialmente podía llamar su novio. Habían acordado ir con calma, paso a paso. Él pretendía muchas cosas, tales como vivir juntos, pero ella quería dar ese paso solo cuando se sintiera lista para eso. Primero quería que su relación fuera por completo estable antes de convivir. Además, ella tenía hijos y no le parecía adecuado apresurarse por ellos. Lo que Lourdes no esperaba era que su relación se hiciera pública pronto. Ella no estaba lista para afrontar a la prensa y sabía que estar con alguien como él haría que eso ocurriese en algún momento. (......) Apenas había transcurrido un día desde que Esmeralda y Kenton eran esposos. Ella dormía en su apartamento junto a sus hijos, ajena a lo que en internet estaba ocurriendo. El amigo de Kenton había despertado temprano por la insistencia de alguien que no dejaba de llamar. Creyendo que podría ser Lourdes o tal vez Dylan fue que cogió el teléfono. El número no lo había reconocido, pero si algui
La boda, para Esmeralda había estado llena de situaciones y sentimientos encontrados. Por una parte estaba tranquila porque sabía que Kenton jamás le haría daño y que realmente la quería. La mayor contradicción para ella era no poder sentir lo mismo porque él siempre había planeado cada acontecimiento a su conveniencia y eso la hacía sentir como una marioneta en sus manos. Algo que alegró profundamente a la recién casada fue ver a Lourdes feliz y nuevamente enamorada. ¿Cuánto tiempo había esperado por verla sonreír? Los recuerdos que tenía de su hermana eran de ella llorando a escondidas, sufriendo por la pérdida del padre de Alvarito y Dylan. Ella merecía ser feliz y estaba segura de que el amigo de Kenton era el hombre indicado para ella. La celebración había transcurrido tal como se esperaba. Los pocos invitados que había no habían preguntado nada incómodo y solo se habían limitado a felicitar a los recién casados, además de preguntar cuando llegaría el primer hijo de la pa
Kenton cubrió con las sábanas el cuerpo desnudo de su esposa luego de hacerle el amor. Hacia mucho tiempo que no tenía la dicha de sentirla íntimamente y siendo su esposa aquella noche fue aún mejor que todas las anteriores en el pasado. Esmeralda no sabía de que manera mirar a Kenton a los ojos. Había experimentado mucho placer, tanto como nunca antes, pero cada vez que él le decía cuánto la amaba se le estrujaba el corazón por no poder sentir ni decir lo mismo. La recién casada pensaba en su hermana y en lo lindo que le sentaba estar enamorada, ¿Sería alguna vez ella capaz de sentirse así? Kenton se durmió luego de su esposa. Él estaba atento a sus necesidades y quería ayudarla si necesitaba algo luego de hacer el amor. Tal vez ella quisiera levantarse e ir al baño y se le dificultaría hacerlo. (.....) Esmeralda despertó cuando Kenton le llevó el desayuno a la cama junto a una rosa roja. Quería disfrutar con ella algunos días a solas antes de tener que volver a la ofi
Tan solo habían transcurrido dos semanas desde que Esmeralda era una mujer casada. Lamentaba sentirse tan cansada debido a su embarazo y depender de Kenton para muchas cosas, como por ejemplo levantarse si se sentaba en el sofá o para atarse los cordones de los zapatos. Él jamás se quejaba y se veía de verdad predispuesto para apoyarla en lo que necesitara, pero se sentía inútil y eso la fastidiaba demasiado. Kenton fue a la oficina y una empleada se quedó en casa al pendiente de ella para ayudar a Esmeralda. Él a la hora del almuerzo iba a casa para comer con ella y en varias ocasiones si el tiempo se lo permitía, le llevaba un pequeño obsequio para ella o compraba algo para el bebé. Esos detalles eran los que ella aún más agradecía y la hacían sentir de verdad querida. Al llegar a casa, Kenton notó que Esmeralda se veía inquieta a causa de algunas contracciones. La empleada que solo se ocupaba de ella lo llamó para hablarle en privado. -La señora ha tenido contracciones. No
Las semanas pasaron y faltando solamente dos para la fecha de parto que él doctor estipulaba, Esmeralda debió ir a la clínica nuevamente con contracciones regulares muy dolorosas. Kenton estaba histérico al ver sufrir a su esposa y por temor a que algo estuviera saliendo terriblemente mal. Cuando Esmeralda iba caminando a la consulta, tomando descansos entre cada contracción, fue que rompió fuente y allí todo se agilizó para la pareja. El médico comprobó la dilatación y anunció que el nacimiento sería ese día. Lourdes y su novio, el mejor amigo de Kenton, dejaron a los niños con Marie y se dirigieron sin demora a la clínica. Allí vieron a Kenton aún más alterado porque su esposa sufría y no sabía que hacer para disminuir su dolor. Él se sentía inmensamente impotente por no poder ayudarla y además temeroso por el miedo de que Esmeralda se descompensara y no resistiera. -Kenton ven por favor- Lourdes llamó a su cuñado para que saliera de la habitación y poder hablar con él
Kenton llevaba dos días sin dormir gracias a altas dosis de cafeína. Él se negaba a dejar a Esmeralda sola, aunque ella le había pedido que se fuera a descansar al menos unas horas. Incluso Lourdes había hablado con Marie para que cuide de sus hijos unas horas y así poder ir a la clínica. Cuando a Esmeralda le dieron el alta médica, Kenton fue quien sintió profundo alivio. Él quería ir a casa, dormir en su cama y darse una ducha. Cuidar a su esposa e hijo en la privacidad de su vivienda resultaba una idea maravillosa. Además allí no habría personas diferentes entrando a su habitación cada cuatro horas. -Cuando lleguemos quiero que duermas. Jamás te vi así- Esmeralda le pidió y tocó la zona de sus ojos Kenton apoyó bien la mano de su esposa en su rostro y cerró sus ojos imaginando que finalmente ella le expresaría cariño. ¿Cuánto tiempo había esperado por eso? Esmeralda lo miró sorprendida y sintió un nudo en la garganta. ¿Tanto afecto le hacía falta a su esposo? La culpa