Estimadas lectoras y lectores Aquí les dejo un capítulo más de esta bella historia.
Más tardaron en llegar al auto que, en llegar al lugar donde ahora vivía Adrien. Al hacerlo, Laura se sorprendió por el lugar. No es que estuviera mal, solo que conociendo a Adrien, este no era algo que él hubiese elegido en primera instancia.Aquello la llevaba a pensar en que la situación económica de Adrien no era muy buena. No es que estuviese en la calle, pero aquel sitio dejaba mucho a pensar, ya que en los tiempos en los que ella salía con Adrien, el joven se jactaba de solo usar lo mejor.- Adrien… ¿Necesitas ayuda para subir?- ¡Ah! No, no te preocupes, ya estoy acostumbrado, sé cómo subir…- Sí, pero con tu mochila, te puedes tropezar. Te acompañó, te dejo en la puerta y me retiro. – dijo Laura sin darle oportunidad de decir no.Luego de dos pisos de escalones, llegaron al apartamento donde Adrien vivía, Laura le ayudó a abrir. Al hacerlo, vio el interior del lugar, la decoración era sencilla, los muebles no eran lujosos, pero dentro de lo que cabía, el lugar tenía todo lo n
Al día siguiente, Paloma fue revisada, la pequeña Isabella miraba con atención a su madre. Esos grandes y hermosos ojos estaban puestos en su madre, quien no paraba de admirarla.Paloma estaba enamorada de aquel pequeño ángel que tenía en brazos. Al mirarla, solo podía recordar cómo es que el hombre que hoy era su esposo y ella, comenzaron una relación a escondidas del mundo. Al mirarla, sonreía al pensar cómo había comenzado su historia de amor.Una historia de amor que hoy se veía reflejada en un pequeño ser de hermosos ojos color gris, aún no se sabía si serían gris verdoso o gris azulado, pero lo que sí se veía era que eran de un gris muy profundo.Ella, como madre, acercaba a su hija, apenas podía sentir el pequeño peso de su bebe, el aroma característico de la pequeña, la embriagaba y la llenaba de un inmenso amor.Aldo había ido a casa a cambiarse mientras Laura lo cubría. Ella miraba cómo su hermana se embriagaba con el aroma de su bebe.- ¿Es delicioso? ¿Verdad? – dijo Laura
Un par de horas después de aquella incómoda plática, Aldo, Paloma, Isabella y Laura iban camino a casa. Tras todas las recomendaciones de la ginecóloga y el pediatra, la nueva familia estaba llegando a casa.Paloma llevaba una mezcla de emociones, en sus brazos llevaba a su bebe, sí, su bebe, el que ahora sería su responsabilidad para toda la vida. Se sentía nerviosa, una cosa era cuidar de su hermanito Gio, otra cosa era ver a Adele, ver a sus gemelos hermanos, ver a las gemelas de Pietro, cuidar de Enzo que tenía 6 años y otra.Otra cosa era, tener a una bebita que será tu completa responsabilidad. Paloma llevaba una serie de sentimientos encontrados que los disimulaba muy bien, pero que por dentro la aterraban.Tan pronto como había visto que la enfermera le entregaba a su bebe y ella firmaba la serie de documentos que avalaban que llevaba al bebe correcto y vivió, la comenzaron a poner nerviosa, ya que, al ser madre primeriza, ella recordaba como en las películas romanizaban todo
Guadalupe estaba parada en el balcón de la habitación en la que dormía desde hace 3 años. No quiso encender las luces, para que con la oscuridad de la noche se cubrieran las lágrimas que rodaban por sus mejillas.“¡Esto se acabó! No puedo seguir así, no puedo más” – Pensaba mientras observaba hacia el frente.De pronto la luz de un auto la sacó de sus pensamientos, su amado esposo regresaba a casa y sabía muy bien lo que sucedería. Su esposo Massimo Pellegrini era el presidente del Conglomerado Pellegrini, el cual es de los más importantes de la provincia de Lazio. Hoy por la mañana había olvidado un folder lleno de documentos que, al pensar por Emma y Guadalupe, posiblemente utilizaría y tendría problemas si no los tenía.Trato en varias ocasiones de marcarle para comunicarle sobre sus documentos, pero al no recibir respuesta, salió de la mansión con la misión de llevar los documentos ella misma, solo le avisó a Emma Fiore, su ama de llaves.Emma no contesta, Massimo. ¿Estás segura d
Guadalupe estaba cansada de tanto llorar, mientras se ponía el pijama vio un gran hematoma en el estómago, este lo produjo el golpe que le había asestado su marido durante el día. Una lágrima rodó por su mejilla, pero prefirió no pensar más en el tema, no era la primera vez que esto sucedía, así que no era nuevo ver su piel con marcas, se recordaba así misma que todo esto era por su abuelo y no podía decepcionarlo.Cuando pudo quedarse dormida, se perdió en un sueño oscuro que el cual se llenó de luz, de pronto comenzó a ver pequeños cortos de lo que sería su vida, eran breves, pero cada uno de ellos le dejaba un hueco en el corazón. Su vida no cambiaría para bien, al contrario, a pesar de los esfuerzos que hiciera, se quedaría sola y sin familia; su abuelo fallecería en la cárcel, Massimo y Alessia vivirían felices después de haber entregado a la familia de Guadalupe a la embajada. Ella, al final, terminaría viviendo en la calle, pasando hambre y no pudiendo alimentar a su pequeño be
Guadalupe estaba recostada tratando de calmarse, trataba de encontrar las mejores palabras para hablar con la abuela y explicarle que lo único viable en su matrimonio era el divorcio. De pronto su teléfono sonó y un mensaje de texto apareció en pantalla.- "¿Qué tal la escena de ayer?"- "¿Sabes? No es la primera vez que pasa, lo hacemos una o dos veces al día. Tú marido es insaciable". - "Normalmente, esto pasa en parejas que se aman de verdad".- "Supongo que tú no lo sabes, porque tu matrimonio es solo una farsa y la única que está feliz, así eres tú".El mensaje aparecía como pie de una foto muy comprometedora entre ella y su marido. Toda la tranquilidad que había estado mostrando Guadalupe se rompió y comenzó a llorar desesperadamente. Él nunca la había tocado de esa manera, ella, solo había estado una vez con él, pero, actualmente, aunque estuvieran casados, ni siquiera la deseaba como se veía en la foto con aquella mujer.De pronto, entró en crisis y comenzó a tirar todo lo q
Después de lo que pareció un largo viaje, la ambulancia llegó al hospital, Guadalupe estaba pálida e inconsciente. Los paramédicos, al llegar al lugar, dijeron:- La señorita ha perdido demasiada sangre, de verdad, esperemos que aún podamos hacer algo.- Debemos de, es una mujer muy joven, no puede morir así. ¡Tranquila, vamos a hacer todo por salvarte! - Dijo uno de los médicos.- No sé qué debió pasar por su cabeza para decidir quitarse la vida, es una mujer muy joven. - Dijo uno de los médicos.Mientras tanto, Guadalupe, en su subconsciente, luchaba contra una realidad muy diferente, ya que, internamente, volvió a tener la misma pesadilla.Guadalupe se veía encerrada en una mansión, estaba sola y con el vientre hinchado, era evidente que ella, estaba embarazada. Al menos su vientre mostraba un avanzado estado de gestación, derramaba lágrimas y pedía que la dejaran salir, se veía realmente angustiada. A su lado estaba Emma, quien trataba de consolarle.- Señora, ¡Tranquila el bebé,
Mientras Massimo, Emma y la señora Caterina esperaban en una sala privada a tener noticias sobre la mejoría de Guadalupe, esta última no pudo evitar recordar cómo había llegado la chica hace 5 años, mucha de esta información no la conocía Massimo.Guadalupe tenía 17 años cuando tuvo que salir intempestivamente del país.El abuelo de Guadalupe, le llamó al colegio y pidió verla a la salida de este. Caterina recordaba haberle recomendado a Alberto que debían salir sin mencionar nada a nadie…--- Abuelo Alberto (5 años atrás) ---El abuelo Alberto habló al colegio y pidió que Guadalupe lo esperara en la entrada en 10 minutos. Cuando el chofer abrió la puerta del auto, Alberto vio a su nieta, está a su vez, vio a quien, hasta ese momento, se mostraba como un hombre fuerte. Hoy lucía el rostro desencajado y una mirada de angustia.- ¡Anda Guadalupe, sube, hija! Necesitamos irnos ya… - Dijo Alberto con evidente angustia.- Abuelito, ¿Qué pasa? Mis cosas están dentro… - Respondió Guadalupe s