Acompaño a mis sobrinos en el funeral de su padre, ha sido demasiado doloroso tener que despedir a mi amigo, mi hermano, mi confidente de toda la vida.
Pía es la más afectada, no ha derramado una sola lágrima ni siquiera en su discurso. Massimo tuvo siempre la razón, de sus hijos ella era la más fuerte, y por lo mismo la más vulnerable.
Desde hace unos años la veo infeliz, en un matrimonio que la apagó. Muchas veces me recordó a Jazmín, con su energía, su ímpetu y esas ganas de vivir la vida al máximo, persiguiendo sus sueños.
Sin embargo, al casarse se dejó dominar por un hombre que muestra una cara cordial, de devoción por su matrimonio, pero a mí no me convence. Y a Massimo tampoco, por eso, antes de morir me pidió que hablara con Giancarlo para que lo mandara a investigar, además de preparar un testamento en Italia.
Durante todo el día me he sentido intranquila, si fuese por mí estaría en casa cuidando de mi hijo. Aunque ya tiene veintitrés años, ahora me necesita más que nunca, pero las ventas han estado muy bajas y estamos con serios problemas económicos.Debemos varios meses de la hipoteca y Alex recién a iniciado a trabajar. Pero nuevamente se derrumbó por amor, aunque esta vez sí es más intenso, porque tiene encerrado desde el martes por la noche y no ha abierto esa puerta hasta hoy que le exigí me abriera.La imagen que me dio fue desoladora, se veía mucho mayor a su edad, con una barba incipiente que le daba aspecto de indigente y con los sueños rotos por toda la habitación. Esta vez no hubo gritos de dolor, llanto exagerado y ovillo en la cama… esta vez fue silencioso, como el sufrimiento de un paciente que agoniza y no tiene fuerzas para gritar su dolor, contra
Pilar me llama insistentemente, pero no puedo responder, porque me encuentro tomando el pedido de una clienta, que desea tres conjuntos de bebé. Como mi prima no capta el mensaje, opto por poner el teléfono en silencio.Unos minutos después, la mujer se va feliz, dejando pagado el 100% del trabajo, para asegurar que no tomaré otro pedido antes del suyo. Esto me viene bastante bien, dado que mis finanzas van mejorando poco a poco, pero todavía falta y, como tengo material disponible para lo solicitado, esto es entrada pura que deberá dividirse entre gastos del local y ganancias.Tomo el teléfono para llamar a la loca de mi prima, creo que ni siquiera termina el primer repique y ella contesta.-¡¿Dónde estás?! – escucho ruido que me hace suponer que maneja como posesa -.-En la tienda, ¿y tú? ¿por qué tan agitada, qué pasa?-Jazm&iacut
Espero en la sala de la casa de Massimo en Florencia junto a Luca a que Pía baje con su nuevo amor… el que resultó ser mi hijo.Pía llegó deshecha aquí hace unos días porque supuestamente mi hijo le había sido infiel y lo había pillado infraganti, pero no fue así. Alex llegó con Luca hace varios días a Italia para promocionar la colección dirigida a empresarios europeos, hasta que al fin llegó aquí y se reconciliaron.Al conocer su nombre y por la historia que Pía me había contado, tuve serias dudas. Le pedí a Giancarlo que me confirmara las sospechas que no me dejaban tranquilo y así fue.Este mundo no podía ser más pequeño.Mi mujer siempre estuvo en el lugar donde jamás la quise buscar. No puedo entender que su padre sufriera tanto por ella, cuando estaba en la misma ciudad. Hay muchas cosas qu
Luego de el encuentro con mi hijo y de entablar una buena relación, que sé estará basada en la confianza, el amor y la dedicación, me encuentro esperando a ver a Jazmín.Soy un cobarde, así que he esperado a la cena de celebración de Pía por su divorcio, ella está invitada y estaremos rodeados de nuestra familia. Al menos espero que no salga corriendo, lo peor que podría pasar es eso.Escucho que llega mi sobrina, la que ya no vive aquí dadas las experiencias amargas que ha vivido el último tiempo aquí, por eso he tenido la casa sola desde ayer por la noche, pensando en todos los posibles escenarios y buscando las palabras para decirle.-Padre… no te preguntaré cómo estás, porque es evidente.Tocan el timbre y Helen va a abrir la puerta, me pongo de pie y me quedo rígido con la vista a la puerta por donde debe entrar ella, al escuchar su voz, la misma de toda su vida, pero más madura… no tiene sentido, pero nada lo tiene en verdad.-Tranquilo, tío – dice Pía -. Lo peo
Piero acaricia mis piernas, levantando poco a poco el vestido, mis palabras han sido como combustible para la pasión que su cuerpo me ha transmitido desde que llegué, y para negarlo, el mío está igual.Ver sus bellos ojos azules, al lado de los de mi hijo. Ese pequeño traidor, pero por más que quisiera sentirme molesta con él, siento que lo amo más. No sé de dónde ni cómo, pero encontró a su padre, a mi amor y lo trajo de regreso a mí.Y aquí estoy, cediendo a lo que llevaba dormido por más de dos décadas.Sus labios me exploran, como si nunca me hubiesen tocado. Este reconocimiento es necesario, pero no por eso menos importante. Mi cuerpo arde bajo el suyo, lo único que quiero es quitarme la ropa para ver si así se baja un poco este fuego.-Mi Jazmín, mi bella, te amo, te he amado todos estos años…Sus
Sale de la cama, la veo desnuda y, ay universo, líbrame de caer en su cuerpo otra vez los próximos cinco minutos… aunque creo que igual no sucederá. Toma su vestido y se viste rápidamente.-No lo puedo creer… Piero, te acostaste con una modelo, luego de estar conmigo y jurarme que era la única.-¡No! ¿Como haría eso?, anoche te dije que fuiste la última y así es.-¡Mentira, yo misma lo oí cuando fui a buscarte a Cavalcanti Moda! – se viste rápidamente, mientras que con suerte consigo ponerme el bóxer y el pantalón-. Fui a buscarte, mas bien a pedirle a Massimo que te llamara, porque quería decirte que estaba embarazada… hasta que una de las modelos dijo que te había encerrado… ¡con las escobas!-Sí, eso es verdad – sale de la habitación hecha una furia-.-¡Te odio, P
Acompaño a Pía a ver el avance de su vestido de novia y de paso ver el que llevaré yo a la fiesta de matrimonio. Pero primero, hay que ver a la novia.-Hija, te ves tan hermosa… mi hijo se enamorará más de ti, si es que eso es posible – me acerco para abrazarla, ella comienza a llorar -. No, cariño, ¿dije algo malo?-No… es que tengo miedo.-¿De casarte? – se me hace un nudo en la garganta, ¿Pía se está arrepintiendo del matrimonio?-¡No! Tengo miedo de verme mal con este vestido, que su hijo deje de quererme cuando mi panza crezca… son tantas cosas en tan poco tiempo.-Pero para las mujeres, desde cierta edad el tiempo va en contra – me mira con tristeza -. Tú eres joven, puedes tener hijos, todos los que quieras de momento con Alex, algo que no todas pueden gozar con su amor.-Lo siento tanto, señora…-Jazmín, solo Jazmín ¿o acaso crees que olvidé nuestros juegos en el jardín de mis padres? – le acaricio la mejilla y ella sonríe -.
Si alguien me hubiese dicho que, luego de mi reencuentro con Jazmín, ella volvería a quedar embarazada… me habría reído en su cara.Pero aquí estoy, en la boda de mi hijo, separado por él de la mujer de mi vida, la que no quiere verme ni en pintura. Aunque no la culpo, porque otra vez nos pasó lo mismo, esta vez ella pudo detenerme, decirme que había riesgo de embarazo, que usara protección… incluso pudo haber tomado la píldora del día después, qué sé yo.Pero no es momento de sentirme mal ni mucho menos pensar que ella tiene la mitad de la culpa por eso, estoy en la boda de mi hijo, uno de los acontecimientos más importantes de su vida y estoy aquí para él.En el momento en que los declaran marido y mujer, una sonrisa sincera y feliz escapa de mí. Ya quisiera yo estar así pronto con mi Jazmín, pero esa mujer s