—Dormiremos juntos en la misma habitación. Esa es mi propuestaTessa da un paso hacia atrás —¿Qué insinúa?— su cara esta roja como un tomate —¿Aceptas?Por más que ella lo mirara, Julian no parecía demostrar nada en su rostro, ni anhelo, o vergüenza. Nada. No habia bochorno, ni deseo. O cualquier rastro de que esto pudiera tratarse de una broma.—¿Por qué me estas pidiendo esto?—Es lo mas razonable, serias mi esposa falsa—Pero… no… No podemos dormir juntos en la misma cama.—dice apenada — Nosotros no tenemos ese tipo de relaciónAhora fue el turno de Julian de estar sorprendido —¿perdona?—N-no podemos… hacer ese tipo de cosas…—murmura Tessa nerviosa y fuera de control. Julian nunca habia visto a su fiel asistente “James” fuera de lugar por algo.—¿Y en que parte de mi discurso escucho usted algo sobre una cama?Ella parpadea perpleja —¿Qué?Julian entrecierra los ojos captando lo que ha dicho y el como todo puede malinterpretarse —oh… no me digas que pensaste…— el sacude su cabeza
Tessa se detuvo impresionada por aquel comentario—Vino con el… por eso lo dejaron pasar.—le explicaJulian frunció el seño. Tessa no sabia si lo que le molestaba a Julian era que aquella mujer hubiera tenido la osadía de pisar su empresa, o que Adam usuaria la palabra “madre” para referirse a su “madrastra”Minutos más tarde el joven empresario Julian Anderson recorrió la sala hasta que dio con sus recientes invitados.—¿Qué esta haciendo aquí? No es bueno interrumpir en horas laborables— luego miro hacia el joven a su lado — ya me han enviado aquí a un Anderson, no necesito otro. Y mucho menos a uno que luce exactamente igual.La mujer niega. Esta tiene unos ojos de mirada despierta y astuta, como los ojos de un gato.—Me he enterado de que perdiste a otro socio. Sabes que soy yo quien administro la fortuna de mi esposo—Mi padre — dice Julian como si fuera una corrección — lo entiendo. Pero, ¿Qué tiene que ver con su visita?—La empresa no puede tener perdidas—¿Insinúa que hago ma
Haber visto la mansión Anderson en una noche de fiesta no era nada comparado a como la veía ahora. Apenas tuvo tiempo de empacar su ropa cuando un auto ya habia estado al pie de su casa con su teléfono vibrando sin parar. Estaba claro que Julian no vacilaba en sus decisiones, y a Tessa no es que eso la asombrara. Conocía muy bien lo demandante que era su jefe para cualquier cosa. Era de esperar que lo fuera en todo ámbito. Siempre que miraba a Julian, sus ojos azules reflejaban a un hombre imparable, casi como alguien que ha estado moviéndose toda su vida. ¿Qué era aquello que no podía esperar? ¿Qué tanto valía cada segundo para un hombre como él?Cuando llego a las propiedades de su jefe, un empleado le hizo un recorrido poco oficial por todos los terrenos de la mansión. Jardines, piscinas y pequeños ambientes creados al aire libre fue lo que mas la cautivo. Todo era grande, elegante, majestuoso, y seguramente muy costoso... y pensar que ni siquiera habia puesto un pie en la casa aun
—No voy a dormir en el piso.—Claro que lo harás ¿y sabes por qué? Porque estas son las consecuencias de tomar decisiones apresuradas. Oh mi querido Julian, como gran empresario que eres seguramente conoces los riesgos de apresurarse con cada paso mal dado.—lo miro — Y hoy, estas son las consecuenciasJulian rio crédulo. No se estaba tomando enserio las palabras del que solía ser su "amable" y "servicial" empleado James.—Ahora tengo mi reunión de negocios —dijo mirando hacia su reloj quitándole importancia a aquel incidente. Entonces se acomodó el traje — y seguramente cuando regrese dentro de unas horas, tu habrás cambiado de opinión.***Cuatro horas después. Tessa no cambio de opinión.Increíble.Esto era indignante.—Mira el lado bueno, el piso sigue siendo tan caro como tu colchónJulian, un tanto irritado suelta desde el suelo—¿podrías al menos lanzarme una almohada?—Claro—dice ella mientras le lanza una.Una que le cae justo en el cara —mira a donde apuntas— le recrimina el—
La conversación del dia de ayer le había dado a Tessa un nuevo panorama para ver a Julian Anderson bajo otra luz diferente. Era raro como se abrían las personas cuando no se veían cara a cara. Y más aun, esa extraña, pero maravillosa forma que tomaban las palabras cuando no habia luz. Tessa bajo la mirada hacia su desayuno. Julian estaba justo al otro lado de la mesa comiendo, y de alguna forma pudo verlo incomodo. —¿T-te... te duele la espalda?— se atrevió a preguntar ella con cierto grado de culpabilidad —No es nada. En dos días los empleados tendrán su descanso y la cama de la pared estará ya instalada. No te preocupes. Por alguna razón Tessa no podía dejar de darle vueltas a la confesión del dia de ayer ¿Virgen? ¿Cómo que virgen? El gran, famoso, guapo, sexy, y soltero más codiciado de la ciudad Julian Anderson jamás ha estado con ninguna mujer. ¿Jamás de los jamases? ¿Era eso posible? ¿Acaso... nunca se habia enamorado? Cada vez que el decía algo, Julian se volvía aun más
Al terminar la jornada laboral ella tomo un taxi a su antigua casa, luego de vestirse como Tessa, salió nuevamente esperando tomar un taxi hacia la mansión Anderson, pero se dio cuenta de que otra persona ya estaba al pie de su casa —No sabía que pasarías por mí. —dijo en cuanto se acercó al carro reconociéndolo —Sabes, hay que encontrar un método más eficiente para irnos juntos. —le contesto Julian desde adentro —Sabes, es raro verte manejando a ti —No dependo de mi personal para todas las cosas —¿Sabes hacer de todo? —Soy un adulto funcional, Tessa. —soltó mientras empezó a chequear su celular —¿Cocinar? ¿barrer? ¿trapear? —Si. Si. Si.—contesto sin siquiera levantar su vista de la pantalla. —ahora súbete, y abróchate el cinturón, nos vamos a casa A casa... Tessa aun no había tenido tiempo para poder llamarle a la mansión su casa. Ella asintió y obedeció —¿Qué es eso que tienes allá atrás?— pregunto mientras miraba por el retrovisor —Una especie de lona. Tessa evito solt
El muy descarado de Julian (en opinión de Tessa) se paseó por la habitación como si no fuera nada. Ignorándola por completo a ella. Sus ojos castaños lo observaron desde sus brazos hasta su definido abdomen. Julian no era en extremo musculoso, pero tenía un cuerpo bien marcado y tonificado. Ella no entendía como se podía tener un cuerpo asi cuando se pasaba la gran mayoría del tiempo sentado detrás de un escritorio. —¿Q-que… que estás… que estás haciendo…?—se atrevió a preguntar consternada luego de un rato Por fin, sus ojos azules la observaron, mientras el agua aún se escurría de sus cabellos hacia su cuerpo —¿perdona? —¡Asi!— señala Tessa casi histérica —¡¿Por qué rayos no tienes una camiseta puesta?! —Camiseta…—murmura Julian aún más confundido —¡No puedes pasearte asi en frente de mí! El inclina su cabeza levemente mientras entrecierra los ojos un tanto desubicado. Julian no estaba entendiendo la razón de este drama —¿Te alarmas solo por esto?— pregunta incrédulo —¡Claro
—¡Buenos días jefe!— menciono ella cuando arribo a la empresa. La sonrisa usual de ella acompañaba sus mañanas mientras abría las persianas de par en par.—Hoy en la tarde tengo una reunión. — lo oyó mencionarNi un hola… vaya genio… Ella debería ser la resentida aquí.—¿Quiere que esté presente?El niega — en esta reunión no. Te quedaras en tu oficina adelantando el trabajo de mañana—Oh… claro… —menciono ella mientras recordaba lo sucedido del dia de ayer. Veinte minutos después de aquel incidente, la luz habia vuelto. Sin embargo, el ambiente fue diferente. Julian no volvió a mencionar nada sobre lo sucedido. De hecho, se puso sin objeción alguna su camiseta y se acostó en el suelo para dormir y ella en la cama.Tessa volvió a mirarlo, tan solo allí en su escritorio.Estaba claro que algo diferente pasaba ahora mismo. Pero… ¿Qué era?Lo observo con más detenimiento un largo rato. Se dio cuenta de que él no la estaba mirando. Hoy en la mañana incluso pareció querer evitarla. Despué