Capítulo 44 Ada caminaba furiosa empujando el carrito de la comida, la distancia entre la cocina y el dormitorio de Lukyan se le hizo demasiado corta. Estaba muy enfadada y era algo que no podía ocultar, por lo que cuando llegó a la puerta del dormitorio de Lukyan respiró varias veces intentando tranquilizarse. Tocó dos veces con su puño en la puerta y esperó hasta que Lukyan le diera permiso para ingresar en la habitación. Esa orden no tardó demasiado en llegar. Ada abrió la puerta y empujó el carrito de la comida hasta el interior. Mientras dejaba la comida pesadamente sobre la mesa frente a él, se atrevió a cuestionarlo. Dejó los platos sobre la mesa y lo miró directamente a los ojos. —Sabes, si aquí la jornada de trabajo no termina en todo el día ¡prefiero irme de aquí! Si te soy sincera creo que explotas a la servidumbre. Dijo Ada escupiendo con rabia cada una de sus palabras. Lukyan no levantó la cabeza de su plato, continuó cortando el filete en trozos. —No puedes irte,
Capitulo 45. Ada iba a abrir la puerta del dormitorio de Lukyan cuando la puerta se abrió de repente, Helena parada delante de ella le cerraba el paso y la miraba con asombro. —¿Me dejas salir por favor? dijo Ada sin levantar la mirada del suelo. Helena se hizo a un lado y dejó que ella saliera del dormitorio de su prometido. Helena no podía hacer nada más que sentirse inquieta, la ropa de la mugrosa de Ada estaba desordenada al igual que su cabello. Un miedo atroz la invadió de un instante a otro. No quería, y no podía perder a Lukyan. De ninguna de las maneras lo podía permitir, había arriesgado y sacrificado tanto que no podía perderlo todo ahora. Odiaba con todo su ser a Ada, esa mujer amenazaba con destruir todo su mundo. Con su carita de niña buena y su mirada inocente parecía un mismísimo ángel. Pero ella sabía que Ada era el mismísimo demonio encarnado. No debía de haber aceptado la ayuda de Iván, ahora por aceptar su ayuda no podía eliminarla y eso estaba volviendo loca
Capitulo 46. Ada entró en la habitación de Iván, sintiendo el peso del cansancio en todo su cuerpo, hoy sin duda había sido un día muy largo y cargado de trabajo. —Ven, acércate, he preparado algo para ti. Dijo Iván con una sonrisa inquietante. Ada caminó unos pasos y se colocó al lado de Iván, este había dispuesto una mesa en el centro de la habitación y sobre la mesa había dibujados símbolos antiguos y velas encendidas. Tumbado entre las velas había un pequeño zorro con un pelaje deslucido y ojos tristes que parecían reflejar su sufrimiento. —¿Qué le ocurre? preguntó Ada preocupada por el pequeño animal. —Está maldito y tú lo tienes que sanar. Ada retrocedió un par de pasos asustada, durante días había estado preparándose para este momento. Había dedicado horas a meditar y a conectar con sus poderes internos. Pero no estaba segura de poder conseguirlo. Sabía que para romper una maldición tenía que crear una conexión con la esencia del ser maldito y eso no era para nada sencil
Capitulo 47. Ada sentía como su mundo se desmoronaba bajos sus pies. Llevaba un rato intentando levantar a Lukyan del suelo pero esta, estaba resultando una tarea imposible. Cuando creía que no despertaría este abrió los ojos y con mucho esfuerzo Ada consiguió que se pusiera en pie. El camino hasta el dormitorio comenzaba a pasarle factura a Ada que llevaba casi en su totalidad el cuerpo de Lukyan sobre ella. Creyó escuchar el sonido de una puerta al abrirse y no se equivocó, una sonrisa apareció sobre su rostro, por fin alguien la ayudaría a llevar a Lukyan hasta su dormitorio. La sonrisa de Ada apenas duró unos segundos, Helena parada en la puerta del que Ada creía que era su dormitorio la miraba con la rabia encendida en sus ojos. Se acercó hasta ella y la empujó consiguiendo que Ada cayera al suelo en el proceso. Mientras Ada permanecía tirada en el suelo Helena agarró a Lukyan y lo condujo hasta el dormitorio. —¿Un médico? Llamar a un médico. Gritó Helena a pleno pulmón. L
Capítulo 48. Ivan se encontraba en la oscuridad de su habitación sopesando sus opciones. Abrió la puerta y llamo a una de las chicas de servicio que pasaban por allí. —¡Necesito que llames a Helena y lo necesito ya! Exigió Ivan de modo autoritario. —Como ordene señor. La chica agachó inmediatamente la cabeza y prácticamente salió corriendo en busca de Helena. Helena llegó unos minutos después y le exigió ir hasta la biblioteca, no quería que nadie pudiera malinterpretar su cercanía con Iván. Entraron a la biblioteca y Helena se quedó cerca de la ventana. Vladimir por su parte se quedó a una distancia prudente, vigilando de cerca los pasos de Iván. —¿Cuánta poción les has dado a Lukyan, Helena? Si te pasas con la dosis su mente puede perderse en el olvido. Ivan hizo una pausa y tomó asiento sobre una de las mesas de lectura. El deseaba que Lukyan muriera pero quería que fuera a sus manos y viendo en sus ojos grabado el signo de la derrota. —No vuelvas a atacar a Ada, todavía me
Capítulo 49.Las dudas asaltaban a Ada, y eso no la dejaba descansar todo lo que necesitaba, desde su nueva posición tenía la excusa perfecta para ver a Lukyan. Así que todos los días ella era la encargada de servir su comida, esa era una buena excusa para poder ver cómo evolucionaba.Ada cogió el carrito de la comida y comenzó a empujarlo hasta el dormitorio de Lukyan. Hoy era un día gris y la niebla cubría todo el bosque, al abrir la puerta se sorprendió gratamente. Extrañamente Helena no estaba allí, y una fuerza incontrolable se apoderó de ella. Aunque Ada había intentado ignorar sus pensamientos, su mente comenzó a divagar hacia Lukyan. Había algo en él que la intrigaba, necesitaba resolver todas sus dudas y este era sin duda el mejor momento para hacerlo.—¿Cómo te encuentras hoy? Has vuelto a desmayarte? Preguntó Ada mostrando seguridad.—Ada, murmuro Lukyan.Ada se quedó sorprendida por qué este la llamara por su nombre aunque no se había dignado a mirarla.Lukyan ni siquiera
Capitulo 50. La luz del atardecer se filtraba a través de las ramas de los árboles, creando sombras danzantes en el suelo del bosque. Ada estaba sentada en un banco del jardín observando el bosque, con su mente agitada por la preocupación que sentía por Lukyan. La maldición que tenía no solo había afectado su salud, sino que también parecía nublar su juicio. Ella sabía que necesitaba la ayuda de Ivan, pero tenía serias dudas de si este la querría ayudar ya que sabía que Iván aborrecía con toda su alma a Lukyan, y una cosa era ayudarla a ella a desarrollar todo su potencial y otra bien distinta era salvar a su hermano. "Debo encontrar la manera de curarlo", pensó para sí misma mientras miraba en la distancia. Sin embargo, la inquietud en su pecho aumentaba con cada momento que pasaba sin resultado. "¿Qué hice mal? ¿Por qué no funcionó?" Ivan la miraba en la distancia, no entendía lo que le había pasado con esa mujer. El solo la quería para lograr sus fines y en cambio ahora no sop
Capítulo 51Cuando él médico llegó a la habitación de Lukyan, Helena lo abordó para que la tratara a ella primero. Ada no se sorprendió por esa actitud, lo único que la apenaba es que nadie parecía darse cuenta de lo egoísta que era. Mientras Helena era atendida por el médico Ada se sentó en el borde de la cama, con la mirada fija en Lukyan, quien yacía inconsciente. La palidez de su rostro contrastaba con la sangre que aún portaba en su ropa. La hemorragia que había sufrido había dejado una marca profunda en su interior; la incertidumbre la atormentaba.Iván, con sus ojos oscuros y su risa fácil, entró de nuevo a la habitación, Ada ni siquiera se había dado cuenta de que él se había marchado en busca del médico. Su presencia solía ser un alivio, al menos la mayoría de las veces, pero ahora, sentía que su peso aumentaba el aire ya cargado por toda su ansiedad. —No deberías estar aquí —dijo Iván, tomando la silla frente a Ada —¿Por qué te preocupas por él? Está herido, y ni siquiera l