Capitulo 47. Ada sentía como su mundo se desmoronaba bajos sus pies. Llevaba un rato intentando levantar a Lukyan del suelo pero esta, estaba resultando una tarea imposible. Cuando creía que no despertaría este abrió los ojos y con mucho esfuerzo Ada consiguió que se pusiera en pie. El camino hasta el dormitorio comenzaba a pasarle factura a Ada que llevaba casi en su totalidad el cuerpo de Lukyan sobre ella. Creyó escuchar el sonido de una puerta al abrirse y no se equivocó, una sonrisa apareció sobre su rostro, por fin alguien la ayudaría a llevar a Lukyan hasta su dormitorio. La sonrisa de Ada apenas duró unos segundos, Helena parada en la puerta del que Ada creía que era su dormitorio la miraba con la rabia encendida en sus ojos. Se acercó hasta ella y la empujó consiguiendo que Ada cayera al suelo en el proceso. Mientras Ada permanecía tirada en el suelo Helena agarró a Lukyan y lo condujo hasta el dormitorio. —¿Un médico? Llamar a un médico. Gritó Helena a pleno pulmón. L
Capítulo 48. Ivan se encontraba en la oscuridad de su habitación sopesando sus opciones. Abrió la puerta y llamo a una de las chicas de servicio que pasaban por allí. —¡Necesito que llames a Helena y lo necesito ya! Exigió Ivan de modo autoritario. —Como ordene señor. La chica agachó inmediatamente la cabeza y prácticamente salió corriendo en busca de Helena. Helena llegó unos minutos después y le exigió ir hasta la biblioteca, no quería que nadie pudiera malinterpretar su cercanía con Iván. Entraron a la biblioteca y Helena se quedó cerca de la ventana. Vladimir por su parte se quedó a una distancia prudente, vigilando de cerca los pasos de Iván. —¿Cuánta poción les has dado a Lukyan, Helena? Si te pasas con la dosis su mente puede perderse en el olvido. Ivan hizo una pausa y tomó asiento sobre una de las mesas de lectura. El deseaba que Lukyan muriera pero quería que fuera a sus manos y viendo en sus ojos grabado el signo de la derrota. —No vuelvas a atacar a Ada, todavía me
Capítulo 49.Las dudas asaltaban a Ada, y eso no la dejaba descansar todo lo que necesitaba, desde su nueva posición tenía la excusa perfecta para ver a Lukyan. Así que todos los días ella era la encargada de servir su comida, esa era una buena excusa para poder ver cómo evolucionaba.Ada cogió el carrito de la comida y comenzó a empujarlo hasta el dormitorio de Lukyan. Hoy era un día gris y la niebla cubría todo el bosque, al abrir la puerta se sorprendió gratamente. Extrañamente Helena no estaba allí, y una fuerza incontrolable se apoderó de ella. Aunque Ada había intentado ignorar sus pensamientos, su mente comenzó a divagar hacia Lukyan. Había algo en él que la intrigaba, necesitaba resolver todas sus dudas y este era sin duda el mejor momento para hacerlo.—¿Cómo te encuentras hoy? Has vuelto a desmayarte? Preguntó Ada mostrando seguridad.—Ada, murmuro Lukyan.Ada se quedó sorprendida por qué este la llamara por su nombre aunque no se había dignado a mirarla.Lukyan ni siquiera
Capitulo 50. La luz del atardecer se filtraba a través de las ramas de los árboles, creando sombras danzantes en el suelo del bosque. Ada estaba sentada en un banco del jardín observando el bosque, con su mente agitada por la preocupación que sentía por Lukyan. La maldición que tenía no solo había afectado su salud, sino que también parecía nublar su juicio. Ella sabía que necesitaba la ayuda de Ivan, pero tenía serias dudas de si este la querría ayudar ya que sabía que Iván aborrecía con toda su alma a Lukyan, y una cosa era ayudarla a ella a desarrollar todo su potencial y otra bien distinta era salvar a su hermano. "Debo encontrar la manera de curarlo", pensó para sí misma mientras miraba en la distancia. Sin embargo, la inquietud en su pecho aumentaba con cada momento que pasaba sin resultado. "¿Qué hice mal? ¿Por qué no funcionó?" Ivan la miraba en la distancia, no entendía lo que le había pasado con esa mujer. El solo la quería para lograr sus fines y en cambio ahora no sop
Capítulo 51Cuando él médico llegó a la habitación de Lukyan, Helena lo abordó para que la tratara a ella primero. Ada no se sorprendió por esa actitud, lo único que la apenaba es que nadie parecía darse cuenta de lo egoísta que era. Mientras Helena era atendida por el médico Ada se sentó en el borde de la cama, con la mirada fija en Lukyan, quien yacía inconsciente. La palidez de su rostro contrastaba con la sangre que aún portaba en su ropa. La hemorragia que había sufrido había dejado una marca profunda en su interior; la incertidumbre la atormentaba.Iván, con sus ojos oscuros y su risa fácil, entró de nuevo a la habitación, Ada ni siquiera se había dado cuenta de que él se había marchado en busca del médico. Su presencia solía ser un alivio, al menos la mayoría de las veces, pero ahora, sentía que su peso aumentaba el aire ya cargado por toda su ansiedad. —No deberías estar aquí —dijo Iván, tomando la silla frente a Ada —¿Por qué te preocupas por él? Está herido, y ni siquiera l
Capítulo 52. Ada observó cómo la luz del atardecer teñía el cielo de tonos anaranjados y morados mientras caminaba hacia el lugar donde sabía que Ivan se encontraría. Había pasado toda la jornada de trabajo con la mente en un solo pensamiento: el cumpleaños de Ivan. A pesar de la rutina diaria y las exigentes exigencias del trabajo en el castillo Ada sentía pena por Iván, nadie se merecía pasar su cumpleaños solo y sin un pastel. Ada tenía claro que Ivan no era bueno ni confiable, también sabía de su deseo de acabar con Lukyan pero sentía cierta empatía por él, su madre no estaba siendo justa, se había escudado en su dolor y había olvidado a sus otros dos hijos. En ese momento Ada decidió que ella haría que ese día fuera especial. Había estado preparando un pastel y aunque no era el más bonito del mundo, era un bonito gesto o al menos eso es lo que ella creyó. Cuando finalmente lo vio, sentado en un banco del jardín, escondió el pastel a su espalda y caminó sonriente. —¿Qué es eso
Capítulo 53. La tarde se desvanecía en tonos oscuros, y la brisa cargada de tensión parecía anunciar una tormenta inminente. Ivan caminaba con paso firme, su mente llena de pensamientos turbulentos que apenas podía contener. La negativa de Ada a ser su compañera resonaba todavía en su mente como un eco infinito, cada palabra, cada gesto, aumentaban su enfado. No era la primera vez que sentía que su valor era cuestionado, pero esta vez era diferente. El rechazo de Ada era un golpe directo, un recordatorio brutal de que él siempre estaba a la sombra de Lukyan. Recordó las palabras que había escuchado en su infancia: "Siempre hay alguien mejor que tú". Esa sombra lo había perseguido toda su vida, desde los días en que su padre se inclinaba hacia su hermano mayor, el bravucón, el “perfecto” Lukyan. La verdad de su propia mediocridad lo carcomía, y cada fracaso se transformaba en una llama que avivaba su resentimiento hacia Lukyan. Se detuvo un momento en un pequeño claro, donde el aire
Capitulo 54 . —¿Qué haces aquí Sergey? preguntó Lukyan sintiendo como un fuerte mareo se apoderaba de él. —Hay que salir ahora mismo de aquí, Iván tiene sitiado el castillo, si permanecemos unos segundos más aquí, él acabará con todos nosotros. Respondió Sergey de manera desesperada. Mientras tanto Iván situaba a cada uno de sus hombres en las entradas principales. Había llegado su momento y no lo iba a desaprovechar. Sergey dirigía la pequeña avanzadilla por los antiguos túneles del castillo, esperando que Iván hubiera olvidado esa salida. Apenas si había conseguido encontrar a cinco de sus hombres entre el caos que reinaba en el castillo pero Sergey estaba totalmente seguro de su fidelidad hacia Lukyan. Lukyan por su parte caminaba con cierta dificultad detrás de Sergey, no se encontraba bien físicamente aún no se había recuperado por completo y tampoco se sentía capaz de dar órdenes a sus soldados. Espada en mano, como si se tratará de una batalla medieval Iván asaltó el cas