Capítulo 42. Ada se detuvo por un momento, sintiendo como una mezcla de tristeza y resentimiento crecía en su interior, mientras aquella escena se desplegaba ante sus ojos. El suave roce de los labios de Lukyan y Helena era un eco de una intimidad que ella había anhelado, un recuerdo doloroso de lo que alguna vez había sido su relación con Lukyan. Con el estómago revuelto, continuó con su tarea, tratando de no dejar que sus emociones se manifestaran en su rostro. Mientras escuchaba el murmullo de sus risas de fondo, se centró en el aroma del café recién hecho y el crujido del pan tostado. Cada sonido parecía amplificarse en su mente, un recordatorio constante de su lugar en ese castillo. A pesar de sus esfuerzos, un retazo de su corazón anhelaba la calidez que antes había compartido con Lukyan, la complicidad que había sido reemplazada por los insultos y las humillaciones. Suspiro profundamente y colocó el desayuno sobre la mesa. Inmediatamente después de hacerlo se puso a recoger l
Capítulo 43 Ivan se encontraba en su habitación organizando unos papeles cuando tocaron a la puerta. Dio permiso para entrar y para su sorpresa la persona que ingresó en su habitación no fue otra nada más que Ada. Miro el reloj y se sorprendió un poco al ver que Ada había llegado mucho antes de lo previsto, así que rápidamente guardó los papeles que tenía frente a él y le entregó el libro que le había preparado. Ivan observó la expresión en el rostro de Ada mientras le entregaba el libro. Desde el primer vistazo, supo que había algo único en él. La encuadernación era de un cuero suave, con un delicado grabado de símbolos antiguos que resplandecían bajo la luz tenue de la habitación. A medida que Ada lo abría, sus dedos rozaban las páginas, y una chispa pareció encenderse en sus ojos. —¿Qué es esto, Ivan? preguntó Ada, llena de curiosidad y de asombro. —Este es el libro del que te hablé. No es como los que hayas podido ver antes. Este... tiene un poder especial, es único. Respond
Capítulo 44 Ada caminaba furiosa empujando el carrito de la comida, la distancia entre la cocina y el dormitorio de Lukyan se le hizo demasiado corta. Estaba muy enfadada y era algo que no podía ocultar, por lo que cuando llegó a la puerta del dormitorio de Lukyan respiró varias veces intentando tranquilizarse. Tocó dos veces con su puño en la puerta y esperó hasta que Lukyan le diera permiso para ingresar en la habitación. Esa orden no tardó demasiado en llegar. Ada abrió la puerta y empujó el carrito de la comida hasta el interior. Mientras dejaba la comida pesadamente sobre la mesa frente a él, se atrevió a cuestionarlo. Dejó los platos sobre la mesa y lo miró directamente a los ojos. —Sabes, si aquí la jornada de trabajo no termina en todo el día ¡prefiero irme de aquí! Si te soy sincera creo que explotas a la servidumbre. Dijo Ada escupiendo con rabia cada una de sus palabras. Lukyan no levantó la cabeza de su plato, continuó cortando el filete en trozos. —No puedes irte,
Capitulo 45. Ada iba a abrir la puerta del dormitorio de Lukyan cuando la puerta se abrió de repente, Helena parada delante de ella le cerraba el paso y la miraba con asombro. —¿Me dejas salir por favor? dijo Ada sin levantar la mirada del suelo. Helena se hizo a un lado y dejó que ella saliera del dormitorio de su prometido. Helena no podía hacer nada más que sentirse inquieta, la ropa de la mugrosa de Ada estaba desordenada al igual que su cabello. Un miedo atroz la invadió de un instante a otro. No quería, y no podía perder a Lukyan. De ninguna de las maneras lo podía permitir, había arriesgado y sacrificado tanto que no podía perderlo todo ahora. Odiaba con todo su ser a Ada, esa mujer amenazaba con destruir todo su mundo. Con su carita de niña buena y su mirada inocente parecía un mismísimo ángel. Pero ella sabía que Ada era el mismísimo demonio encarnado. No debía de haber aceptado la ayuda de Iván, ahora por aceptar su ayuda no podía eliminarla y eso estaba volviendo loca
Capitulo 46. Ada entró en la habitación de Iván, sintiendo el peso del cansancio en todo su cuerpo, hoy sin duda había sido un día muy largo y cargado de trabajo. —Ven, acércate, he preparado algo para ti. Dijo Iván con una sonrisa inquietante. Ada caminó unos pasos y se colocó al lado de Iván, este había dispuesto una mesa en el centro de la habitación y sobre la mesa había dibujados símbolos antiguos y velas encendidas. Tumbado entre las velas había un pequeño zorro con un pelaje deslucido y ojos tristes que parecían reflejar su sufrimiento. —¿Qué le ocurre? preguntó Ada preocupada por el pequeño animal. —Está maldito y tú lo tienes que sanar. Ada retrocedió un par de pasos asustada, durante días había estado preparándose para este momento. Había dedicado horas a meditar y a conectar con sus poderes internos. Pero no estaba segura de poder conseguirlo. Sabía que para romper una maldición tenía que crear una conexión con la esencia del ser maldito y eso no era para nada sencil
Capitulo 47. Ada sentía como su mundo se desmoronaba bajos sus pies. Llevaba un rato intentando levantar a Lukyan del suelo pero esta, estaba resultando una tarea imposible. Cuando creía que no despertaría este abrió los ojos y con mucho esfuerzo Ada consiguió que se pusiera en pie. El camino hasta el dormitorio comenzaba a pasarle factura a Ada que llevaba casi en su totalidad el cuerpo de Lukyan sobre ella. Creyó escuchar el sonido de una puerta al abrirse y no se equivocó, una sonrisa apareció sobre su rostro, por fin alguien la ayudaría a llevar a Lukyan hasta su dormitorio. La sonrisa de Ada apenas duró unos segundos, Helena parada en la puerta del que Ada creía que era su dormitorio la miraba con la rabia encendida en sus ojos. Se acercó hasta ella y la empujó consiguiendo que Ada cayera al suelo en el proceso. Mientras Ada permanecía tirada en el suelo Helena agarró a Lukyan y lo condujo hasta el dormitorio. —¿Un médico? Llamar a un médico. Gritó Helena a pleno pulmón. L
Capítulo 48. Ivan se encontraba en la oscuridad de su habitación sopesando sus opciones. Abrió la puerta y llamo a una de las chicas de servicio que pasaban por allí. —¡Necesito que llames a Helena y lo necesito ya! Exigió Ivan de modo autoritario. —Como ordene señor. La chica agachó inmediatamente la cabeza y prácticamente salió corriendo en busca de Helena. Helena llegó unos minutos después y le exigió ir hasta la biblioteca, no quería que nadie pudiera malinterpretar su cercanía con Iván. Entraron a la biblioteca y Helena se quedó cerca de la ventana. Vladimir por su parte se quedó a una distancia prudente, vigilando de cerca los pasos de Iván. —¿Cuánta poción les has dado a Lukyan, Helena? Si te pasas con la dosis su mente puede perderse en el olvido. Ivan hizo una pausa y tomó asiento sobre una de las mesas de lectura. El deseaba que Lukyan muriera pero quería que fuera a sus manos y viendo en sus ojos grabado el signo de la derrota. —No vuelvas a atacar a Ada, todavía me
Capítulo 49.Las dudas asaltaban a Ada, y eso no la dejaba descansar todo lo que necesitaba, desde su nueva posición tenía la excusa perfecta para ver a Lukyan. Así que todos los días ella era la encargada de servir su comida, esa era una buena excusa para poder ver cómo evolucionaba.Ada cogió el carrito de la comida y comenzó a empujarlo hasta el dormitorio de Lukyan. Hoy era un día gris y la niebla cubría todo el bosque, al abrir la puerta se sorprendió gratamente. Extrañamente Helena no estaba allí, y una fuerza incontrolable se apoderó de ella. Aunque Ada había intentado ignorar sus pensamientos, su mente comenzó a divagar hacia Lukyan. Había algo en él que la intrigaba, necesitaba resolver todas sus dudas y este era sin duda el mejor momento para hacerlo.—¿Cómo te encuentras hoy? Has vuelto a desmayarte? Preguntó Ada mostrando seguridad.—Ada, murmuro Lukyan.Ada se quedó sorprendida por qué este la llamara por su nombre aunque no se había dignado a mirarla.Lukyan ni siquiera