Dmitriy lentamente se fue dejando llevar por el momento, sus mejillas se unieron lentamente recosto los labios sobre los suyos y la besó, Irina correspondió, levanto los brazos y tomó sus mejillas, mientras que él permanecía distante. Mientras que probaba sus labios sentía que estaba viviendo un sueño confuso, decidió dejar de un lado por un instante aquel odio en contra de Irina, para así poder corresponder como ella lo pedía. Los besos fueron cada vez más intensos, Irina bajó los brazos y lo abrazó con fuerza, mientras que él trataba de corresponder, levantó los brazos los colocó sobre sus caderas, ella lo estaba dando todo, sabía que una oportunidad similar no la podría tener. Con delicadeza arrebató el saco sobre sus hombros y luego lo dejó caer, cada vez que él intentaba detenerse o separarse ella lo evitaba.Irina colocó un poco de música para alivianar la tensión, aprovechaba cada movimiento para aferrarse más a él, se fue adaptando hasta que logró conseguir que él pudiera c
Dmitriy intentó detenerse, pero por más que lo quería hacer, su cuerpo y su corazón no se lo permitieron, lo que estaba viviendo era único y a pesar de su promesa, deseaba continuar sintiendo la piel de Irina.Trago saliva y continúo disfrutando del momento, estiró el brazo y se aferró de sus pechos, mientras que con la otra acariciaba su trasero, Irina cabalgó sobre él sin detenerse hasta que llegaron a su nivel máximo de placer, los gemidos que salían de ella hicieron que Dmitriy se estremeciera quisiera más de ella. Dmitriy la tomó de la cintura, y de manera ágil giró su cuerpo quedando él arriba, Irina levantó las piernas y con la punta de los dedos sostuvo sus tobillos.—Toma todo lo que quieras de mí, todo te pertenece a ti y a nadie más —aseguró ella con la voz temblorosa. Dmitriy ingreso en ella brindándole fuertes y largas estocadas, su piel se colocó de puntitos al sentir como su erguido miembro golpeaba contra su útero; Dmitriy dobló su cuerpo y la besó con intensidad, mo
Los rayos de luz ingresar a través de la ventana golpeando de frente contra sus rostros, Dmitriy despertó, una vez que abrió sus ojos lo primero que observó fue el rostro de Irina, era hermosa no lo podía negar, en medio de la confusión, se sentía culpable por haber traicionado la memoria de su difunta esposa.Pero, al mismo tiempo se sentía satisfecho, cómodo y feliz, de repente ella despertó, él movió el rostro para evitar tener el contacto directo, Irina sonrió, llevó una de sus manos hasta su mejilla e hizo que conectaran la mirada. Irina acercó los labios contra los suyos y le brindó un cálido beso, Dmitriy no se molestó al negarse, todo lo contrario correspondió con el mayor afecto, inexplicablemente él quería continuar, lo había disfrutado de manera especial, que necesitaba sentir nuevamente aquellas caricias recorrer su cuerpo.Irina de inmediato levantó su cuerpo y subió sobre él, para ella era su mejor despertar, por un largo tiempo añoraba estar al lado de su amor verdader
Aquella intervención había logrado que una lluvia de fuego se desatara en aquel lugar, Ivan arrugó las cejas buscado descubrir de quien se trataba aquella mujer que se acercaba meneando su cuerpo como una felina enfurecida. —He dicho que bajen las armas, ¿por qué no lo hacen? —reclamó mostrando molestia aquella mujer, por supuesto que Mía por nada del mundo bajo la guardia. —¿Quién demonios eres? —indagó observando su cuerpo de pies a cabeza. —Sé muy bien lo que estás buscando, o mejor dicho a quien buscas; nunca llegué a imaginar que mi trabajo fuera más fácil de lo esperado, pero claramente a la fuerza no vas a conseguir nada, solo un estúpido estaría seguro que podrá irrumpir en esta propiedad sabiendo la seguridad que hay. —Busco a mi prometido, no me iré de este lugar sin él, así que si no quieres arruinar tu bonito vestido te sugiero que te hagas de un lado, porque una lluvia de fuego recibirás de nuestra parte —aseguró Mía.—Abran la reja —ordenó Alexandra, pero aquellos ho
Una delgada lágrima rodó por la mejilla de Mía al presenciar aquella escena, por más que trataba de demostrar que era fuerte, no lo pudo conseguir, amaba con todas sus fuerzas a Dmitriy, y verlo desnudo en la misma cama con otra mujer la destruyó.Ivan una vez que observó aquella escena marcó una leve sonrisa en su rostro se alegraba por su jefe; Irina cubrió su cuerpo con una sábana, mientras que Dmitriy se levantó con intenciones de ir directo a la puerta.—Quieto, ni te molestes en acercarte para impedir lo inevitable, el destino de esta mujer ha terminado; me dejaste plantada frente al altar, he quedado como una tonta ante los invitados, mientras que tú estabas disfrutando de la compañía de esta mujerzuela —hablo Mía mostrando cuánto dolor había en su interior. —Oye cálmate —le habló Dmitriy mientras trataba de acercarse—. Claramente el error ha sido mío, no debí haberte ilusionado de aquella manera cuando no sentía nada por ti, te he causado un terrible daño; lo mejor es que reg
Luego de aquel disparo Irina inclinó la mirada observando su cuerpo, luego de haber revisado su cuerpo supo que ella no era la víctima, levantó el rostro observando que Ivan estaba forcejeando con Mía hasta lograr retirar la pistola de su mano.—Ustedes llévenla afuera, por nada permitan que escape —ordenó Ivan a los hombres al servicio de su jefe.Al mismo tiempo Irina e Ivan fijaron la mirada en Dmitriy, su cuerpo se desplomó, aquel proyectil había impactado en el hombro de Dmitriy una vez que Ivan empujó el brazo de Mía, porque de lo contrario en aquellos momentos Irina hubiese muerto. —¡Rayos!, me haré cargo de atender su herida, pero para lograrlo por favor trae un botiquín, necesito detener el sangrado, los inmundos corren en nuestra contra —Irina quedó estática, así que Ivan tuvo que repetir nuevamente sus palabras hasta hacer que ella reaccionara. Irina llevo una bata sobre su cuerpo y fue a toda prisa por un botiquín; Ivan ejecutaba todas sus maniobras buscando sacar el pro
Días más tarde.Dmitry se encontraba en un estado de salud aceptable; la convivencia con Irina mejoró de manera significativa; a pesar de que se encontraba en el interior de aquel hospital, Irina se encargó de que la pasara bien. Ella lo acompañó sin importar que él se rehusara; aquella cara amarga, llena de odio y dolor ella se había encargado de hacer que se disipara; durante aquellos días ella comprendió que lo mejor era tratar de iniciar nuevamente y no hacer que recordara un pasado donde todo era dudoso.Dmitry por supuesto que no era el hombre el cual solía demostrar sus sentimientos, y por más que se esforzaba en permanecer frío y distante, lo que ella lograba despertar en él era demasiado fuerte, imposible para que llegara a actuar de manera indiferente.El coqueteo, las miradas profundas, el roce de sus manos y aquellas sonrisas cargadas de seducción que se brindaban de manera inexplicable, tal y como si en su estómago tuviesen cientos de mariposas.Sus labios se unían sin p
Ninguno de los dos se había tomado el tiempo de ir hasta su casa; estaban disfrutando de su compañía que aún no deseaban regresar a su vida cotidiana.Luego de salir del hospital compraron ropa y luego fueron a un hotel; por supuesto lo único que deseaban era poder estar juntos y a solas, aquel momento por nada lo dejarían desaprovechar. Irina soltó los objetos sobre una mesa, Dmitriy ajustó la puerta y fue directo a ella, se encontraba sediento de sentir su piel; sus cuerpos se unieron, Dmitriy rodeó su cuerpo con los brazos, mientras que ella se aferró de su cuello. Sus miradas se conectaron y luego se unieron en un apasionado beso, la ropa les estorbo, como si fuese una competencia las prendas cayeron quedando en el menor tiempo posible con sus cuerpos al descubierto.Irina con los dedos le brindó unas cuantas caricias sobre su torso, mientras que él masajeaba su espalda, Dmitriy recostó sus labios en su cuello y la besó con intensidad, su piel se tornó de puntitos ante el contac