Huang y Renzo compartieron una mirada significativa, y con delicadeza, Huang se marcho tras las mujeres, y Renzo se quedó con los hombres.— Ve lo que provocas cabron. — se quejó Francisco. — La serpiente se enojó conmigo y yo ni pio dije. — Se lamento dejando caer la cabeza entre sus manos.— ¿Por qué tu estomago es tan débil? — se quejó Yaozu. — Porque no imaginas que estas destripando a alguien y listo, ¿sabes lo que me costará calmar a Emily ahora? — no, si Yaozu ya se veía de rodillas suplicando por una mirada de Emily.— Tu hermana no llora, y lo sabes, esto no es por el embarazo, esto es porque tu esposa se le hace tierna, ¿por qué no pudiste conseguir una mujer como la de Suh-Hee? alguien igual que tú, sin corazón. — se quejó Song y Suh-Hee, chasqueo la lengua.— Andrea tiene corazón, solo es selectiva con quien entra en él. — refuto la cabeza del tigre.— ¿Y por qué se fue si tu tampoco hiciste nada? — pregunto Richard que también había quedado solo.— Por la misma razón por
No soy yo, eres tú, dijo Takashi ese día en medio de la cocina, para luego agregar, solo seremos ambos mi conejito, seremos nuestros cachorros y nosotros.Mia lloro en sus brazo, lloro tanto, que Takashi sentía que moriría, aun así, no dijo nada, solo la abrazo, allí en la cocina y luego en la cama, la abrazo aún mas fuerte, mientras sus grandes manos acariciaban su espalda, y cuando se durmió, no dejo de acariciarla, era como si quisiera aliviar su alma, el alma de una joven, que habían torturado, que habían despedazado y aun así, Mia brillaba como un sol, no solo para Takashi, era toda la familia Zhao, no era pena, mucho menos lastima, porque ante los ojos de este clan de mafiosos, Mia era resiliencia, Mia era fuerza y voluntad, Mia era alguien digno de respetar, como un náufrago que logra llegar a destino, como un explorador perdido que al fin a encontrado el camino, como lo que era, una persona que siguió adelante, aun sintiendo que ya nada tenía, ni para dar, ni para recibir, aun
La morada de la familia Ferrante era fácil de identificar, ya que era una de las más pobres y descuidadas del asentamiento, era una pequeña choza de madera y cartón, con plástico en lugar de chapas o losa y una puerta que parecía a punto de caerse.Lizbeth Zhao, se bajó del vehículo siempre custodiada por los hombres de confianza de Shen y se acercó a la choza, donde justo una mujer de baja estatura salía.— Oh. — dijo quién era la madre de Mia.— Hola señora Sara, mi nombre es Lizbeth Zhao y estoy aquí a pedido de Mia, su hija. — la mujer dio un paso atrás, tomando su pecho y sus ojos se cubrieron de lágrimas.— Mi niña, mi Mia, no me diga… ¿la encontraron? ¿Dónde está? La señora policía dijo que el señor Mirko se la llevo, dígame que no es así, por favor, dígame que ella escapo. — la mujer temblaba de pies a cabeza, y su voz era tan elevada por el miedo, que pronto su esposo e hijos salieron de la choza.— ¿Qué ocurre? — indago Manolo, colocando detrás suyo a Sara.— Encontraron a M
Sara observo por los cristales entintados el bello paisaje de esas tierras extrañas donde la vida la había llevado, nunca había visto un verde tan verde en las copas de los árboles, el aire de lugar, incluso le parecía más aromático, puro, limpio, aunque su corazón palpitaba con ansiedad, preguntándose como estaría su niña, recordaba aquella última vez que la vio, tan pálida y ojerosa, piel sobre huesos, y todas esas heridas en su blanquecina piel, no parecía su hija, más se asemejaba a una muñeca maltrecha, y así su mente la torturo, durante todo el largo camino en automóvil, pues ella iba en uno con la señora Lizbeth, sus hijas iban en otro y su hijo y esposo en un tercero, claro que ellos no iban solo en los automóviles, un grupo de hombres armados los acompañaba, y Sara se inquietaba aún más, el nuevo esposo de su hija era un mafioso, eso había dicho la señora Lizbeth, pero ¿hacia la diferencia? Aun recordaba que ella trato de hacerse a la idea de que con el señor Mirko su hija es
Mia se acerco a su padre, ignorando las palabras de su hermana, pero sobre ella ya cargaba la culpa de saber que Alan estaría marcado por su causa.— Padre. — dijo con voz débil, sintiendo que aun estaba bajo el yugo de la mirada acerada del mayor.— Tienes cara de verme a los ojos, ¿sabes lo que tu deshonra nos ha causado? — suficiente se dijo Takashi y le hizo una seña a quien estaba traduciendo cada palabra del padre de su esposa.— Bienvenidos. — se obligó a magullar Takashi, porque malditamente podía darle la bienvenida a su suegra y cuñado, mas no a ese idiota, pero su cultura, y tradición lo obligaban, pues Mia no era la única que cargaba con ese peso. — Estan en las tierras del tigre blanco, este es nuestro clan y mientras permanezcan aquí, deberán hablar en inglés, así se nos será mas fácil para todos el entendernos ¿lo comprende? — dijo Takashi al pararse tras Mia, haciéndolo lucir aun mas grande de lo que ya era. — Soy Takashi Zhao, soy el esposo de Mia. — aseguro elevando
El silencio acompaño a Mia y sus hermanas, mientras su madre cada tanto acariciaba su cabello, como cerciorándose que si era su niña, que estaba a su lado.— Mia. — dijo de pronto Sol. — sabes que solo estaba bromeando hace un rato ¿verdad? — Mia solo sonrió. — Yo sé que tú eres pura, solo que…— Le estabas tomando el pelo a Alan, lo se. — raro se dijo una de las manitas, pero no se la podria culpar, sus culturas eran diferentes, desconocían al completo la forma de ser de las jóvenes gitanas, que mientras para los hombres hablar de honor y de la virginidad de sus hijas era un orgullo, ellas lo utilizaban para molestar, era su forma de queja.— Mia. — dijo Candela y la joven la vio a punto de bajar del vehículo. — ¿crees que pueda conseguir un esposo tan grande como el tuyo?— Candela. — la regaño su madre y las manitas rieron por solo ver reír a Mia.— No lo sé, no he visto a nadie tan alto como mi esposo. — Sara se percató de la nota de orgullo que había en la voz de su hija, y resp
Mia:Felicidad, creí saber lo que era, pensé por un breve momento encontrarla al lado de Takashi… y así es, pero ahora la felicidad que siento en mi corazón , en mi ser, es mucho más grande, ver a mi madre llorar de felicidad, saber que mi padre no era todo lo que yo pensaba, y aunque me sentí terriblemente mal al ver el cuerpo de mi hermano marcado, cierta parte dentro de mi me hizo comprender que tan importante soy para él, para ellos, el escuchar las bromas de mis hermanas, como si el hecho de que las despreciaron a tal punto de que nadie queria desposarse con ellas, no fuese problema.. fue algo muy fuerte, mas, porque todos ellos en verdad pensaban que yo había huido, y aun así, aun creyendo que había escapado, dejándolos a su suerte, olvidados en mi corazón, en mi alma, aun de esa forma, ellos no me guardaban rencor, solo rezaban por mí, porque mi suerte cambiara, ellos estaban dispuestos a vivir aun más miserablemente de lo que alguna vez vivieron, si con ello se aseguraban de
Las manitas discutieron durante toda la noche, ¿qué debían hacer? ¿Por qué Takashi había asegurado que Mia no podía tener hijos? Si ahora la señora afirmaba que no había tenido su periodo y, aun así, el censo fue unánime, ninguna diría nada, porque ese debía a su señora y si ella no queria levantar especulaciones por algo era ¿verdad?— ¿Por qué mi familia no puede estar en el desayuno de la casa grande? — pregunto cuando ya casi estaban dentro de su hogar, de regreso del desayuno y Takashi le dio un dulce beso antes de responder.— El desayuno es muy importante e íntimo en mi hogar Conejito, durante el día, mis hermanos y hermanas llevan a cabo sus tareas, entonces, siempre esta el riesgo de no regresar a casa es por ello que almorzaremos todos los días con tu familia, pero el desayuno… ¿Por qué estás llorando? — indago con preocupación Takashi y un poco de temor a que Mia no estuviera de acuerdo en no compartir el desayuno con su familia.— Porque eso es muy triste Takashi, ustedes…