Selene estuvo serena durante todo el tiempo que estuvo con las chicas. No quería levantar sospechas y solo quería hablar con Nikolas sobre lo que estaba pasando con Gabriel. Nunca supo cuando fue el momento en el que el alemán cambió tanto. Un día estaban bien y de la noche a la mañana empezó a darle empujones o esos arrebatos extraños. La griega le tenía bastante miedo, pero más miedo le tenía a Nikolas y a lo que pudiera hacerle a Gabriel. Sabía que todavía no la había golpeado, pero después de pensarlo tanto, no quería que el hombre muriera por un empujón. Eso acabaría con la poca estabilidad mental que le había dejado Daphne.No sabía que el hombre al que le puso sus ojos aun siendo una niña, le traería tantas cosas de adulta.—¿Qué pasa, Selene? Tú no eres cobarde, así que puedes decirle las cosas a Nikolas. Le daré una oportunidad más a Gabriel y si la pierde, las consecuencias no dependerán de mí —susurró, viéndose al espejo. Tenía su pijama puesta, lista para dormir. Su perí
¿Cuánto tiempo tuvo que pasar para que Nikolas supiera que algo andaba mal? Serían unos minutos. Selene no se quitaba los pendientes que le habían regalado y que le servían de GPS al mafioso. Por eso le pareció extraño cuando era casi medianoche en Alemania y Selene estaba saliendo de su casa muy rápido.Era la una de la madrugada en Grecia y tenía entendido que ella solo salía si Gabriel se lo permitía. Las chicas habían comentado en el grupo que ya más bien se iban a acostar. Los empleados de la casa les estaban mostrando una sala de cine y Selene se había ido a bañar. —¿En cuánto tiempo se baña una mujer? —preguntó en voz alta, viendo su reloj, que ella iba cada vez más lejos de esa casa.Nikolas acababa de terminar un trabajo con un banquero. Ahora era accionista en un banco. Miró a Spencer que estaba extrañado con esa pregunta.—¿Lo preguntas por Selene? —se sintió idiota porque era más que obvio, pero bueno, tenía sus días—. Probablemente, una media hora. Si se lava el cabello
Te toma un tiempo volver a la realidad. Saber que no fuiste mala, pero te trataron como basura. Hirieron tu propio orgullo y te denigraron por cosas que jamás hiciste, eso fue lo que marcó siempre a Selene. Nunca había dicho en voz alta y se prohibía tanto, decir los sentimientos que albergaba por Nikolas, pero le resultaba hilarante que la culparan de todo, cuando ella era la menos que demostraba.A Selene le dolía la cabeza, los golpes ya hacían estragos en su magullado cuerpo. Estaba escuchando lo que sucedía a su lado, pero no le estaba prestando atención. Sasha y Aysel habían encontrado una habitación que era donde trataban a Gabriel cuando llegaba heridoPero lamentablemente, no tenían para borrarle la memoria.—No hay nada grave. Debes de tener dolor de cabeza nada más. ¿Te duele algo? —le preguntó la turca, al ver que solo eran golpes en la cabeza. Estaba asustada de que Selene tuviese algún coágulo o algo más grave en su interior.—Aquí está la ropa limpia. Deja que las chica
Selene estaba sentada dentro del jet privado con rumbo a Grecia. No le importaba lo que le había sucedido a Gabriel. Solo esperaba que Nikolas hubiese acabado con todas las personas que se decidieron ser más miserables, que seres humanos decentes y permitir que se drogara y la golpeara.—Sel... —escuchó la voz del mafioso, que venía por el pasillo. Ella estaba viendo hacia la ventana y no supo si estaban volando o en el aeropuerto.Es exactamente, como cuando físicamente estás presente, pero mentalmente ausente. Así estaba ella. Muy ida y metida en su mundo, tratando de que las cosas no le afectaran tanto, pero le estaba costando mucho trabajo en no pensar en nada.—Vamos de regreso a casa. Llegarás a mi apartamento. Estaremos juntos hasta que puedas volver a estar en la calle sin sentirte como ahora —le explicó, el rostro de Selene ya no tenía color y la inflamación era cada vez peor.—Gabriel... —mencionó su nombre sin mirarlo a los ojos.—Va en otro avión a la mansión principal. Me
Mansión de Nikolas.Dos semanas después...—Los preparativos para la fiesta anual de fin de año están casi listo. Las invitaciones fueron entregadas y tus padres no podrán venir. Están viajando con los padres de Kylian por Latinoamérica. Por ahora están en Costa Rica, pero al parecer recibirán la Navidad en Argentina y el Año Nuevo en México. ¿Vas a estar esta vez con ellos? —le preguntó Spencer, bajando las escaleras al calabozo.—Tengo que ver si Selene quiere venir conmigo. Apenas esta semana volvió a su vida normal y no quiero presionarla —un soldado le abrió las puertas y ambos entraron—. ¿No sabes si vino hoy?—Estaba comprando algunos adornos de Navidad con las sirvientas. Se están llevando bastante bien. No la incomodan y Bárbara me dijo que todos están felices de que esté de vuelta —Nikolas asintió—. Siempre fue querida aquí, pero quien sabe por qué ella salió corriendo de Grecia.—Esas son cosas que tienes que averiguar para mí —contestó el mafioso y vió con una sonrisa al h
Selene estaba caminando en el jardín de la mansión de Nikolas. Era algo completamente doloroso, porque al griego no le gustaban las flores, ya que siempre se morían y eran frágiles. Daphne le dijo que ese era un regalo por su aniversario. Ella tampoco iba a cuidarlo y era mantenido por los empleados de la mansión. Selene siempre quiso tener un lugar para ella, en donde pudiese escapar cuando se sintiera agobiada. Se lo comentaba siempre a Nikolas y la escuchaba con atención. Se le ocurrió decir que quería un amplio jardín para cuando tuviese su propia casa y en cierta parte, le dolió el hecho de que su idea se la robara y le entregara a Daphne todo lo que ella quería.Sus pies descalzos en el césped se sentían bien, era tan relajante y la hacía pensar mejor. Le preguntaría a Nikolas si podía cuidar del jardín en vez de los empleados. De verdad que a ella le gustaba cuidar las plantas. Al fondo había un huerto pequeño, con flores, plantas medicinales y algunas de comida. También le pre
Algunos años atrás...Se acercaba la época favorita de Selene. La Navidad estaba a solo dos noches de llegar y la organización era un completo caos, pero no del malo. Era el caos perfecto que siempre hacía Selene, para tener organizado todo y pasar una hermosa cena en familia. Ella fue separada de los suyos por una deuda, pero nunca la reprimieron para que creciera siendo una marginada. Al inicio, los padres de Nikolas estuvieron reacios para lo que fuera que hiciera ella, pero Nikolas los hizo entrar en razón con facilidad.El mafioso estaba metido en su trabajo mientras Selene terminaba de hacer algunos de sus platos aprendidos en sus primeros meses. Era la primera vez que volvía a la mansión después de haber empezado a estudiar.—Creo que podemos incluir a los soldados en la cena. Tendremos el plato principal y un postre. No quiero servir mucha comida porque tal vez Nikolas los reprenda por quedar demasiado llenos —miraba a la jefa de cocina—. ¿Les gustará la comida típica?—No som
En la actualidad...Selene estaba escuchando todo sobre la boda, pero se mantenía firme en querer algo pequeño y con pocas personas. No tenía problema con que fuera la organización de Grecia y el Sacerdocio, pero no quería a más nadie en la ceremonia. De solo pensar que llegaran más desconocidos le aterraba. No es que fuera mezquina o mala, pero casarse con Nikolas era una tarea difícil.Más cuando Daphne se había encargado de dejar un legado de maldad en la sociedad y no sabía si todos esperaban lo mismo por su parte.—Seríamos unas cinco mil personas —le explicaba Nikolas a la planificadora de la boda—. Necesito un lugar cómodo para que estén todos y realmente seguro. —Eso es demasiado... —se quejó Selene, mirando al mafioso—. Quiero algo pequeño.—Serás mi esposa y no voy a minimizar tu puesto desde el inicio —le hizo una seña a la planificadora para que saliera de su oficina—. La dueña de Grecia puede darse el lujo de hacer todo pequeño después, pero tu ingreso a mi organización