Mansión de Nikolas.Dos semanas después...—Los preparativos para la fiesta anual de fin de año están casi listo. Las invitaciones fueron entregadas y tus padres no podrán venir. Están viajando con los padres de Kylian por Latinoamérica. Por ahora están en Costa Rica, pero al parecer recibirán la Navidad en Argentina y el Año Nuevo en México. ¿Vas a estar esta vez con ellos? —le preguntó Spencer, bajando las escaleras al calabozo.—Tengo que ver si Selene quiere venir conmigo. Apenas esta semana volvió a su vida normal y no quiero presionarla —un soldado le abrió las puertas y ambos entraron—. ¿No sabes si vino hoy?—Estaba comprando algunos adornos de Navidad con las sirvientas. Se están llevando bastante bien. No la incomodan y Bárbara me dijo que todos están felices de que esté de vuelta —Nikolas asintió—. Siempre fue querida aquí, pero quien sabe por qué ella salió corriendo de Grecia.—Esas son cosas que tienes que averiguar para mí —contestó el mafioso y vió con una sonrisa al h
Selene estaba caminando en el jardín de la mansión de Nikolas. Era algo completamente doloroso, porque al griego no le gustaban las flores, ya que siempre se morían y eran frágiles. Daphne le dijo que ese era un regalo por su aniversario. Ella tampoco iba a cuidarlo y era mantenido por los empleados de la mansión. Selene siempre quiso tener un lugar para ella, en donde pudiese escapar cuando se sintiera agobiada. Se lo comentaba siempre a Nikolas y la escuchaba con atención. Se le ocurrió decir que quería un amplio jardín para cuando tuviese su propia casa y en cierta parte, le dolió el hecho de que su idea se la robara y le entregara a Daphne todo lo que ella quería.Sus pies descalzos en el césped se sentían bien, era tan relajante y la hacía pensar mejor. Le preguntaría a Nikolas si podía cuidar del jardín en vez de los empleados. De verdad que a ella le gustaba cuidar las plantas. Al fondo había un huerto pequeño, con flores, plantas medicinales y algunas de comida. También le pre
Algunos años atrás...Se acercaba la época favorita de Selene. La Navidad estaba a solo dos noches de llegar y la organización era un completo caos, pero no del malo. Era el caos perfecto que siempre hacía Selene, para tener organizado todo y pasar una hermosa cena en familia. Ella fue separada de los suyos por una deuda, pero nunca la reprimieron para que creciera siendo una marginada. Al inicio, los padres de Nikolas estuvieron reacios para lo que fuera que hiciera ella, pero Nikolas los hizo entrar en razón con facilidad.El mafioso estaba metido en su trabajo mientras Selene terminaba de hacer algunos de sus platos aprendidos en sus primeros meses. Era la primera vez que volvía a la mansión después de haber empezado a estudiar.—Creo que podemos incluir a los soldados en la cena. Tendremos el plato principal y un postre. No quiero servir mucha comida porque tal vez Nikolas los reprenda por quedar demasiado llenos —miraba a la jefa de cocina—. ¿Les gustará la comida típica?—No som
En la actualidad...Selene estaba escuchando todo sobre la boda, pero se mantenía firme en querer algo pequeño y con pocas personas. No tenía problema con que fuera la organización de Grecia y el Sacerdocio, pero no quería a más nadie en la ceremonia. De solo pensar que llegaran más desconocidos le aterraba. No es que fuera mezquina o mala, pero casarse con Nikolas era una tarea difícil.Más cuando Daphne se había encargado de dejar un legado de maldad en la sociedad y no sabía si todos esperaban lo mismo por su parte.—Seríamos unas cinco mil personas —le explicaba Nikolas a la planificadora de la boda—. Necesito un lugar cómodo para que estén todos y realmente seguro. —Eso es demasiado... —se quejó Selene, mirando al mafioso—. Quiero algo pequeño.—Serás mi esposa y no voy a minimizar tu puesto desde el inicio —le hizo una seña a la planificadora para que saliera de su oficina—. La dueña de Grecia puede darse el lujo de hacer todo pequeño después, pero tu ingreso a mi organización
Selene estaba nerviosa, a diferencia de Nikolas, que parecía tan experto y sin ningún tipo de temor a tocarla. Ella no podía entender que no sintiera nada. Sería la tercera vez que estuviesen juntos, pero más aterrada no podía estar. Si esto era algo normal y cotidiano para él, para Selene era más complicado. Se sentía sucia y poco digna de ser tocada o querida. El sexo le daba miedo y no quería imaginar que iba a tener dolor. Nikolas siempre fue muy cuidadoso con ella, pero eso no le quitaba los nervios que podía sentir.—Solo déjalo que pase, Sel. No pienses tanto y permite que te quiera de la manera en la que te lo mereces. Quiero que estés tranquila y olvides todo lo que está perturbando tu mente —la abrazó, mientras el agua caía y mojaba ambos cuerpos—. Eres jodidamente hermosa.—¿Solo mi cuerpo?—No, Sel. Tú mejor que nadie sabe que yo no solo deseo tu cuerpo —besó sus labios—. Lo único es que el agua caliente pronto se irá. —¿No pagaste el servicio de agua?—No y voy a reventa
—Por esa razón, hoy les vengo a presentar a alguien que ya conocen y que en unas semanas se convertirá en mi esposa. Selene ven aquí, por favor —le extendió la mano y la miró con orgullo—. Le he propuesto matrimonio y nos casaremos en unas semanas. Espero que sepan cuál es la nueva posición de Selene y todo el respeto que se merece, le sea dado sin problema.Aunque no sonaba como una amenaza, la organización entendió el significado de cada palabra. Sus soldados sabían la relación especial que ambos mantenían desde jóvenes, pero nadie se interpuso ni protestó ante el anuncio del mafioso. Era la fiesta de fin de año y se había convertido en algo único después de tanto tiempo.—¿Estás diciendo que Selene va a reemplazar a mi hermana? —cuestionó Karen, hirviendo de la ira—. Yo me quedé y me hice cargo de la organización durante todo este tiempo, Nikolas. ¿Cómo puedes tomar a una extraña como esposa?Nikolas vió a Karen y le resultó un fastidio ante sus planes. No podía matarla ni echarla
La fiesta de fin de año no fue como se esperaba. Sí, única y se recordaría para toda la vida, pero Nikolas y Selene no lo imaginaron de esa manera. Ambos estaban metidos en su mundo, tratando de ver como afrontaban lo que estaba por suceder. A Nikolas le daba vuelta la cabeza nuevamente, por la confesión de Selene sobre Daphne y ahora, también debía pensar en Sasha dejando a la mafia y el Sacerdocio.¿En qué momento cambió todo si solo estuvo tres minutos de felicidad con Selene?—¿Por qué están ellos aquí? —preguntó Karen desde su asiento. De repente, la oficina de Nikolas era demasiado pequeña para tanta gente. El poder era innegable, el temor, el aura era asfixiante y la poca amabilidad reflejada en los rostros de los hombres, era considerada pecado para ellos. —Todos vienen conmigo —respondió Selene. Se sentía un poco intimidada, pero a la vez, le encantaba ver como sus amigas tenían una bonita relación con sus esposos. Nada comparado a lo que siempre vivió con Daphne y Nikolas
Varios años atrás.—Selene, es que debes de entender que hago esto porque te amo y eres mi mejor amiga. Así funciona la mafia y tú estás empeñada en no entrar en razón —decía Daphne, mientras veía a la chica tirada en el suelo—. Nikolas está cansado de ti y me ha pedido a mí que haga todo esto...Ella alzó la vista al escucharla mencionar el nombre del hombre que siempre ha amado en silencio. Después de que Nikolas le dijera que si podía llevarla a mirar las estrellas en la montaña secreta favorita de los dos, Selene no cabía de emoción. Había pasado un tiempo desde la última vez que tuvo la dicha de compartir a solas con él. Eran de esos amigos inseparables, pero muchas cosas cambiaron... eso más que todo por las cosas que Daphne decía de ambos.—Estoy haciendo esto por tu bien, Selene. Nikolas no sabe como actuar contigo. Tiene lástima de ti y por eso me manda a mí. Eres mi mejor amiga y te amo, Selene, pero Niko es mi esposo y no puedo permitirme desobedecerlo —se agachó para verla