[MATÍAS]
He planeado durante todo el vuelo que decirle. No estoy seguro de que haya palabras suficientes para decirle cuanto le amo y la necesito. Tampoco sé si será capaz de perdonar el terrible error que he cometido con ella. Solo sé que necesito su calor, su sonrisa, que la necesito entera a mi lado. Quiero regresar a ese paraíso que era nuestro amor, donde me encontraba cada vez que ella me miraba de la manera que lo hacía.
Camino por la recepción del hotel intentando pasar de ser percibido, pero hay tanta gente aquí que no se si logre mi misión. Llego a la registración y no queda otra opción que decirle al hombre que está allí quien soy para que me ayude a obtener una habitación y la ubicación de quien estoy buscando. No me gusta utilizar mi “fama” para obtener lo que necesito, pero en este caso no ha quedado otra opción ya que no querí
[AITANA]Aun me cuesta creer que haya venido a buscarme hasta aquí. Siento como sus labios me besan sin cesar y como sus manos van viajando por mi cuerpo mientras yo me pierdo en este mar de sensaciones que me provoca. Nos dijimos muchas cosas, y aun esas dudas de que todo esto resulte me invaden, pero también me invade el infinito amor que siento por él.Me estoy quemando a cada beso y caricia que me da. La sensación de sus manos colándose por debajo de mi falda me enloquece y mucho mas la manera que me está sujetando de mis muslos obligándome a enredar mis piernas en el —Me estaba muriendo sin ti. — Me susurra dando una corta pausa entre nuestras bocas.—Y tú me estas matando con esta perfecta manera de tocarme. — Digo de manera incoherente y esta vez soy yo quien ataca su boca sintiendo que puedo respirar de él.Conmigo enredada en él, camina hasta la cama y m
[MATÍAS]Al abrir la puerta me encuentro con un hombre de cabello negro bastante alto que me mira sorprendido. No sé si es por quien soy o por la habitación en la que estoy.—Discúlpame, creo que me he equivocado de habitación. Yo estoy buscando a Aitana Di Luna. — Dice confundido.—No, no te has equivocado. Está es su habitación, ¿Quién eres tú? — Pregunto, pero estoy casi seguro de saber quién es.—Mi nombre es Leonel Lozada, soy uno de los conferencistas aquí y había quedado de desayunar con Aitana. — Me explica y creo que no se ha dado cuenta de quién soy ni que hago aquí.—Vale, ya le digo. — Es lo único que le respondo y cierro la puerta dejándole claro que no entrara.Voy hacia donde está la cama y me paro justo enfrente de la misma. Me mira expectante y realmente
[MATÍAS]Coloco la bandeja con el desayuno que hemos ordenado sobre la cama y vuelvo a acomodarme junto a ella. Haberla recuperado ha sido un milagro. Tenía tanto miedo de que no pudiese perdonar las duras palabras que le he dicho...—¿Y qué tal esta? — Le pregunto mientras prueba las tortitas con sirope.Parece que lo está disfrutando muchísimo... —Tengo tanta hambre que así estuviesen fatales las comería igual. — Dice riéndose.—¿Tanta energía te he quitado? — Cuestiono sonriente.—¡Matías! — Exclama y me da un pequeño golpe en el pecho.—¿Qué? ¿Acaso no es cierto lo que digo? — Pregunto haciéndome el inocente y tomo mi taza de café.—Un poco si... — Responde tímidamente y toma de su café. La observo detenidamente y no
[MATÍAS] La observo colocarse el traje de baño y no entiendo cómo puede estar tranquila. Yo solo la puedo observar y pensar que puede que este embarazada. Con tan solo eso mi corazón late más rápido de lo normal y una sensación de nervios invade mi estomago. Me acerco a ella sin dejar de mirarla y me sonríe —Guapo, ya... detengámonos un momento y vayamos a la playa. — Me dice entre risas al creer que la llevare nuevamente a la cama para seguir amándonos como dos locos. —Estoy de acuerdo que necesitamos un descanso, pero más que nada por algo biológico. — Comento entre risas y luego la abrazo contra mí. —Pero, no te miro así solo porque muero por volverme a perder entre las sabanas contigo, si no po
[MATÍAS] Después de dos días maravillosos los dos solos en Barcelona, ha llegado la hora de buscar a nuestro hijo para que ellos dos se regresen a su casa, aunque estoy deseando poder quedarme con ellos esta y todo el resto de las noches. —Mueres de ganas de verlo, ¿no? — Le pregunto antes de abrir la puerta de la casa y ella me mira fulminándome con la mirada. —Matías... por favor. — Me dice seria. —Es hora de vengarme por todo lo que me has hecho estos dos últimos días. — Me defiendo con una media sonrisa malvada en mi rostro. Me mira totalmente confundida y me encanta —¿De que estás hablando? — Pregunta finalmente. —¿No sabes de que hablo? — —No... — Dejo la llave puesta en la puerta y la tomo por la cintura para que no haya distancia entre los dos —Hablo de que me estás haciendo morir de la curiosidad con lo de si seremos padres o no... y segundo, tuve que soportar a tu amiguito Leonel toda la cena anoche. — Me quej
[MATÍAS] Dejo las maletas en la sala de su casa mientras que ella acuesta a nuestro hijo en su cama ya que se ha quedado completamente dormido en el camino. Voy hacia la habitación de él y solo me quedo mirándolos bajo el marco de la puerta. —Buenas noches mi príncipe. — Le dice dándole un beso en la frente y lo cubre con la sabana. Ella camina hacia mí y me abraza sin movernos de aquí. Enredo mis brazos en su cintura y me pierdo en su aroma. —Me encanta el perfume de tu piel. — Le susurro al oído provocando una sonrisa de sus labios. —Te amo mucho Matías... — Dice y me abraza con más fuerza. —Y yo a ti cariño, pero no estés nerviosa, todo saldrá bien. — Aliento sabiendo que desde que salió de la farmacia donde nos detuvimos camino aquí, ha estado más nerviosa que nunca. —Admiro lo tranquilo que estás. — Me dice entre risas mientras caminamos abrazados por el pasillo. —Ni tanto... estoy muy ansioso. — Le confieso. —Ahor
[AITANA]《Aun no puedo creer que vaya a ser mamá.》 Es una sensación demasiado especial la que me invade. Es una mezcla de felicidad y pánico. Sé que no será muy diferente a haber criado a Daniel porque soy su mamá desde el día que nació, pero este miedo es diferente. Es un miedo a lo que me espera estos próximos nueve meses, miedo al parto... 《No quiero ni pensar en ello.》 Siento la yema de los dedos del papá de mi hijo acariciando mi vientre mientras esta acostado a mi lado después de haberme hecho el amor. Sus dedos siguen dibujando círculos en mí, y yo solo puedo llevar mi mano a su cabello y enredar mis dedos en su cabello que tan enamorada me tiene por su desordenado estilo.—¿Qué haces guapo? — Le pregunto al ver lo concentrado que está en su tarea y que no deja de mirar su mano y mi abdomen.—Estoy contemplando este milagro. &m
[MATÍAS]La observo dormir plácidamente a mi lado en este nuevo amanecer juntos y no puedo dejar de pensar en me hará padre. Es una sensación tan extraña, con Daniel me ha tocado asumir que ya soy padre de un niño de seis años, me ha tocado describir como es, que le gusta, que cosas compartir con él, pero no pude formar parte de sus primeros años. Si bien Aitana me ha mostrado fotos de él de bebé, no es lo mismo, me hubiese encantado vivir la experiencia que estoy viviendo ahora, aunque sé también que no hubiese sido lo mismo. Después de todo, lo de Carla y yo ha sido una simple noche, quizás la hubiera acompañado en el proceso, pero no sé si hubiese formado algo con ella. Son tantos los sentimientos que me invaden en este momento y tanta mi confusión que no sé si