Dos días tarde en volver a trabajar en la empresa de mi marido, una vez que ya me repuse de su noche de amor loca, nos fuimos los dos en su coche aparcando Aaron en el garage y como todo un caballero me abrió la puerta ayudándome a bajar del vehículo. Entramos en el edificio Taylor saludandonos el guardia que había en la puerta, dirigiéndonos los dos después hacia el ascensor, para subir a la planta donde tenía Aaron su despacho, entrando con nosotros en el ascensor Kevin, fijandome en la mirada que tenía Aaron mientras lo miraba — Buenos días, jefe –dijo Kevin– buenos días preciosa ¿ya te encuentras bien?, se te ha echado de menos en la empresa – me dijo a mi— Gracias por preguntar, ya estoy bien y de vuelta al trabajo — respondí, escuchando carraspear a mi esposo—- Bueno me bajo aquí, espero verte a la hora del almuerzo – me dijo sonriendo— No aguanto a ese payaso, no se que intenciones tiene contigo, seguro que estará deseando meterte en su cama — me dijo Aaron muy serio, haci
No se el tiempo que me tuvo retenida, consiguiendo de mi lo que se propuso cuando me vio sola en aquella sala, dejandome despues arrodillada en el suelo llorando, mientras intentaba ponerme la ropa bien, Cuando cogi fuerzas y me levante, escuche la voz de mi marido llamandome, me seque las lagrimas con mis dedos e intenté reponerme de la violacion que acababa de hacerme Kevin, para que mi esposo no se enterara, viendo en el suelo el condón que Kevin uso conmigo, retirandolo con mi pie debajo de la estantería para que Aaron no lo viera y no me preguntara, ya que no hubiera resistido a decirle que me había violado Kevin, ya que se que lo hubiera matado y arruinaria la vida de mi esposo.— Hola amor, Gigi dice que llevas bastante tiempo aquí abajo, ¿no encuentras el informe? — preguntó mi esposo— Creo que ya lo tengo, esto es muy grande y me ha costado mucho — le dije, sintiendo sus cálidos brazos rodeando mi cuerpo— Anda si ya lo tienes vámonos, no me gusta que estés aquí abajo sola,
Pero Kevin me cogió de la muñeca, sentandome en su regazo mientras todos los empleados que habían desayunando nos miraban— Déjame de una puta vez en paz, no soy tuya ni sere tampoco de nadie, y menos soy la puta del jefe, como todos pensais ¿vale? — grite levantandome de las piernas de Kevin marchando de la cafetería llorandoPor un momento me fui a la calle, necesitaba algo de aire en mis pulmones, ya que me estaba ahogando, una vez que ya me sentia mas tranquila, subí al ascensor bajando en la planta donde estaba el despacho de mi esposo, entre en el cuarto de baño para lavarme la cara y que Aaron no se diera cuenta de que había llorado. Ya me estaba secando la cara, cuando vi entrar a Kevin sonriendo, cerró la puerta con cerrojo mientras nos mirábamos— Lárgate o gritaré, Aaron está en su despacho — grite— No hay nadie, tu amante y su amigo hace minutos que se fueron, y Gigi aún está en la cafetería desayunando, estamos solos princesa — me dijo— Kevin por favor, déjame en paz,
Me marché del dormitorio, baje los escalones para poner fin a aquello, pero los escuche hablar sentados los dos en la cama— Blanca está embarazada, dice que es tuyo de una vez que lo hicisteis en el baño de un bar, — dijo ella— Blanca no podía quedar embarazada, yo mismo maté a mi hijo y la destroce por dentro — dijo Aaron— Ya lo se Aaron, pero la cirugia hace milagros, está esperando un hijo tuyo — le escuche decir a esa mujerAarón se levantó como si la cama tuviera pinchos, pasándose las manos por su pelo, mientras miraba al vacío— Aaron, ella aún te ama, ¿y tú aún la quieres? se que si por tu silencio, tienes que hacerte cargo de Blanca y de tu hijo — le dijo la mujer— Lo haré, no dejaré a Blanca sola en estos momentos, estaré siempre a su lado, dile que no se preocupe — contestó el— ¿Y a Vanesa, que le dirías? — pregunto— Por ahora no tiene porque enterarse, es una buena chica y se que comprenderá la situación cuando se lo diga, pero ahora prefiero no decir nada — ese fue
Después de cenar, acompañe a mi madre a su dormitorio, se cambió de ropa poniendo su pijama, tumbandose en la cama pero sin dejar de llorar, intente por todos los medios que pude de que se durmiera, pero ella no quería por si llamaban del hospital, así que le prometí que yo iría esa misma noche al hospital y que me quedaría con mi padre, pero se tenía que dormir, Así fue como la convenci, se tomó sus pastillas y poco a poco se fue quedando dormida,Aunque sabía que en la UCI no me iban a dejar entrar, quise cumplir la promesa que le acababa de hacer a mi madre, cuando ya la vi que estaba durmiendo tranquilamente, me marche de su dormitorio hacia la cocina donde estaba mi nana, viendo como recogía las tazas sucias.— Nana me marcho, voy al hospital si mi madre se despierta dile que me llame —- le dije— Pero Vanesa cariño, sabes que no te van a dejar entrar a ver a tu padre, tienes unos horarios — me dijo mi nana— Ya lo sé, pero se lo he prometido a mi madre, me quedaré toda la noche e
Estabamos hablando Roy y yo sentados tranquilamente en las sillas de aquella sala, cuando vi cómo la enfermera se acercaba a nosotros, muy seria— Señorita Miller, puede pasar solo unos minutos, su padre está muy mal y no debe cansarlo, según me ha dicho el doctor que lo atiende, su padre no debe de esforzarse mucho en hablar — me dijo, — Se lo agradezco mucho, de verdad — le dije mirando después a Roy, cogiendo él mi mano apretandolaLa enfermera y yo nos acercamos hasta la sala de la UCI, quedando inerte e inmovil en la puerta mirando a mi padre. Tenía en casi todo su cuerpo, cables, tubos conectados a una máquina donde ponía sus constantes y en su brazo tenía un gotero por donde le introducian los calmantes. Poco a poco me fui acercando a su cama, acaricie su pelo y su mejilla, cuando de pronto abrió los ojos mirándonos los dos mientras una lágrima caía por su mejilla-— !! Vanesa ¡¡ hija, ¿me podrás perdonar lo que te hice? — me dijo con dificultad, ya que parecía que las palabra
Roy aparco el coche en el garaje de su casa, ya que era un adosado, bajamos entrando después dentro de la casa, fijandome en que todo lo que había en el salón era de estilo moderno, los cuadros, los muebles, la decoración, todo completamente valdria demasiado dinero — Ven, te voy a enseñar tu dormitorio, espero que te guste la casa, mi madre me ha contratado una mujer que viene dos dias a la semana, pero como veras esta todo impecable y limpio — me dijo— Ya lo veo, ¿cuánto tiempo pasas aquí? — pregunte— Poco, pero ahora que tengo una invitada especial, trabajaré desde casa, así que no pienses que te vas a librar tan facilmente de mi — me dijo sonriendoRoy me cogió de la mano, para ir a lo que iba a ser mi dormitorio, abrió la puerta y cuando entre no me podía creer que fuera tan grande y tan bonita, Las cortinas, la ropa de la cama, los cojines, el sofá que había, era todo a juego, abrió una de las dos puertas que había cerradas en aquel dormitorio enseñándome un precioso y gran v
Después de comer me tumbe en el sofa con mi cabeza apoyada en la pierna de Roy mientras veiamos una pelicula, despertandome las caricias en mi pelo y en mis mejillas, sintiendo los dedos de él, nos quedamos mirándonos los dos, viendo la preciosa sonrisa de sus labios— Creo que te has quedado dormida — me dijo— Lo siento, seran las hormonas –dije riendo– estoy cansada Roy, llevo unos días que casi no he podido dormir bien — ¿Quieres que te lleve a la cama en brazos? — me dijo— Oye, no estaria mal — le dije bromeandoMe iba a levantar del sofa, pero él cumplio con lo que me dijo, me cogió en brazos, aunque le gritaba y movía mis piernas para que me dejara en el suelo riendo los dos, llegó conmigo en sus brazos hasta el dormitorio dejandome con suavidad en la cama, poniendo sus brazos a cada lado de mi cabeza sin apartar su mirada de la mía, fijandome como iba acercando sus labios a los míos, pero enseguida me aparte viendo la cara de asombro que puso, pero yo amaba y mucho a mi mari