Después de cenar, acompañe a mi madre a su dormitorio, se cambió de ropa poniendo su pijama, tumbandose en la cama pero sin dejar de llorar, intente por todos los medios que pude de que se durmiera, pero ella no quería por si llamaban del hospital, así que le prometí que yo iría esa misma noche al hospital y que me quedaría con mi padre, pero se tenía que dormir, Así fue como la convenci, se tomó sus pastillas y poco a poco se fue quedando dormida,Aunque sabía que en la UCI no me iban a dejar entrar, quise cumplir la promesa que le acababa de hacer a mi madre, cuando ya la vi que estaba durmiendo tranquilamente, me marche de su dormitorio hacia la cocina donde estaba mi nana, viendo como recogía las tazas sucias.— Nana me marcho, voy al hospital si mi madre se despierta dile que me llame —- le dije— Pero Vanesa cariño, sabes que no te van a dejar entrar a ver a tu padre, tienes unos horarios — me dijo mi nana— Ya lo sé, pero se lo he prometido a mi madre, me quedaré toda la noche e
Estabamos hablando Roy y yo sentados tranquilamente en las sillas de aquella sala, cuando vi cómo la enfermera se acercaba a nosotros, muy seria— Señorita Miller, puede pasar solo unos minutos, su padre está muy mal y no debe cansarlo, según me ha dicho el doctor que lo atiende, su padre no debe de esforzarse mucho en hablar — me dijo, — Se lo agradezco mucho, de verdad — le dije mirando después a Roy, cogiendo él mi mano apretandolaLa enfermera y yo nos acercamos hasta la sala de la UCI, quedando inerte e inmovil en la puerta mirando a mi padre. Tenía en casi todo su cuerpo, cables, tubos conectados a una máquina donde ponía sus constantes y en su brazo tenía un gotero por donde le introducian los calmantes. Poco a poco me fui acercando a su cama, acaricie su pelo y su mejilla, cuando de pronto abrió los ojos mirándonos los dos mientras una lágrima caía por su mejilla-— !! Vanesa ¡¡ hija, ¿me podrás perdonar lo que te hice? — me dijo con dificultad, ya que parecía que las palabra
Roy aparco el coche en el garaje de su casa, ya que era un adosado, bajamos entrando después dentro de la casa, fijandome en que todo lo que había en el salón era de estilo moderno, los cuadros, los muebles, la decoración, todo completamente valdria demasiado dinero — Ven, te voy a enseñar tu dormitorio, espero que te guste la casa, mi madre me ha contratado una mujer que viene dos dias a la semana, pero como veras esta todo impecable y limpio — me dijo— Ya lo veo, ¿cuánto tiempo pasas aquí? — pregunte— Poco, pero ahora que tengo una invitada especial, trabajaré desde casa, así que no pienses que te vas a librar tan facilmente de mi — me dijo sonriendoRoy me cogió de la mano, para ir a lo que iba a ser mi dormitorio, abrió la puerta y cuando entre no me podía creer que fuera tan grande y tan bonita, Las cortinas, la ropa de la cama, los cojines, el sofá que había, era todo a juego, abrió una de las dos puertas que había cerradas en aquel dormitorio enseñándome un precioso y gran v
Después de comer me tumbe en el sofa con mi cabeza apoyada en la pierna de Roy mientras veiamos una pelicula, despertandome las caricias en mi pelo y en mis mejillas, sintiendo los dedos de él, nos quedamos mirándonos los dos, viendo la preciosa sonrisa de sus labios— Creo que te has quedado dormida — me dijo— Lo siento, seran las hormonas –dije riendo– estoy cansada Roy, llevo unos días que casi no he podido dormir bien — ¿Quieres que te lleve a la cama en brazos? — me dijo— Oye, no estaria mal — le dije bromeandoMe iba a levantar del sofa, pero él cumplio con lo que me dijo, me cogió en brazos, aunque le gritaba y movía mis piernas para que me dejara en el suelo riendo los dos, llegó conmigo en sus brazos hasta el dormitorio dejandome con suavidad en la cama, poniendo sus brazos a cada lado de mi cabeza sin apartar su mirada de la mía, fijandome como iba acercando sus labios a los míos, pero enseguida me aparte viendo la cara de asombro que puso, pero yo amaba y mucho a mi mari
Nos marchamos de la consulta del médico saliendo a la calle acercándonos a donde Roy aparco su coche, arrancó enseguida para volver a su casa, dejándolo seguidamente en el garaje de su casa, mirando algo extrañado al coche que también estaba aparcado en el mismo garage.— ¿Conoces el coche que hay aparcado en tu garage? — pregunte algo intrigada— Creo que si, vamos baja, ahora veremos qué hace aquí – me dijo muy serio— ¿Pero de quién es el coche? — pregunte— Ahora la conoces, es de mi madre — me respondió, cogiendo mi manoEntramos en la casa, recibiendonos una mujer muy sonriente que no tendría más de cincuenta y pocos años, pelo tintado pero muy arreglado, de figura delgada, llevando un vestido de un famoso diseñador.— Hola cariño, ya veo que llegastes a casa ¿quién es la jovencita que te acompaña? — le preguntó a Roy, cogiendo su mejilla con sus dedos, dándole varios besos— Vanesa cariño, te presento a mi madre Marta — me dijo Roy— Encantada de conocerla señora — le respondí
Después de besarme con deseo y lujuria sintiendo como un escalofrío me recorría mi espalda, al tener sus calientes y suaves labios junto a mis labios, nos quedamos mirándonos, mientras Roy me miraba los labios y mis ojos— Me estoy enamorando de ti, no sé cuándo ni cómo empecé a sentir lo que siento, pero estoy loco por ti, te deseo Vanesa y no sabes cuanto — me dijo— Yo, yo lo siento Roy y te agradezco tu sinceridad, pero amo a Aaron y no podría corresponderte — le dije— Te entiendo muy bien, pero deja que por lo menos intente demostrar lo que eres para mi, si luego no me deseas o no me amas, me apartare de tu lado y ya nunca me verás — me dijo, lamiendo seguidamente mis labiosNos levantamos de la cama, marchandonos los dos hacia la cocina donde vimos a su madre sentada en una silla de la isla, tomando su taza de café recién hecho, ya que en toda la casa se olía ese olor tan delicioso para mi— Buenos días Marta — le dije yo— Buenos días preciosa, el café está recién hecho, si qu
A la semana siguiente estabamos los dos solos en casa, tumbados en la alfombra viendo la tele esperando a que nos trajeran la comida que Roy pidió por teléfono. Escuche como una melodía, levantandose él para coger de mi bolso mi teléfono, dandomelo después en la mano.— ¿Digame? — pregunte— Hola Vanesa hija ¿como estais?¿y el embarazo de mi niña, lo llevas bien? – preguntó mi madre— Hola mama, todo esta bien, queda poco para que el médico me diga si es niño o niña, pero por ahora estamos muy bien ¿y en casa, como estais? — pregunte— Todo bien cariño, que ganas de coger a mi nieto en brazos, Vanesa una cosa hija, creo que están vigilando la casa, cuando vengais, tener cuidado, tu marido habra contratado seguramente detectives para encontrarte, por favor mi niña, que no quiero perderte otra vez — me dijo— No te preocupes mami, no me van a reconocer, además tenemos que ir Roy y yo a casa, vamos a sacar la empresa de papa hacia adelante, ya te contare cuando vayamos, Roy tiene un buen
Fue la única vez que Roy y yo follamos, ya no hubo más contacto sexual entre los dos, aunque quede muy complacida ya que hacía mucho tiempo que no había tenido relaciones y las hormonas del embarazo me estaban volviendo loca. Tres semanas me dijo el médico cuando lo visite la vez anterior y allí estabamos Roy y yo en la consulta esperando a que nos llamaran,Cuando entramos el médico nos saludó, sentandonos enfrente de él en las sillas que habían— Hola pareja ¿cómo te encuentras Vanesa? — pregunto— Muy bien, solo que las hormonas me están volviendo loca, no deseo mas que hacer el amor y tocarme para calmarme ¿es normal lo que me esta pasando? — le pregunte al médico, escuchando sus carcajadas— Vanesa, creo que eres un poco rebelde, eres la primera mujer que recuerde, que me habla tan claro como tu lo estas haciendo, hay aparatos que venden o este hombre que te acompaña siempre a mi consulta, el podria tambien ayudarte con ese problema — me dijo el médico riendo sin cesar, haciéndome