Roy aparco el coche en el garaje de su casa, ya que era un adosado, bajamos entrando después dentro de la casa, fijandome en que todo lo que había en el salón era de estilo moderno, los cuadros, los muebles, la decoración, todo completamente valdria demasiado dinero — Ven, te voy a enseñar tu dormitorio, espero que te guste la casa, mi madre me ha contratado una mujer que viene dos dias a la semana, pero como veras esta todo impecable y limpio — me dijo— Ya lo veo, ¿cuánto tiempo pasas aquí? — pregunte— Poco, pero ahora que tengo una invitada especial, trabajaré desde casa, así que no pienses que te vas a librar tan facilmente de mi — me dijo sonriendoRoy me cogió de la mano, para ir a lo que iba a ser mi dormitorio, abrió la puerta y cuando entre no me podía creer que fuera tan grande y tan bonita, Las cortinas, la ropa de la cama, los cojines, el sofá que había, era todo a juego, abrió una de las dos puertas que había cerradas en aquel dormitorio enseñándome un precioso y gran v
Después de comer me tumbe en el sofa con mi cabeza apoyada en la pierna de Roy mientras veiamos una pelicula, despertandome las caricias en mi pelo y en mis mejillas, sintiendo los dedos de él, nos quedamos mirándonos los dos, viendo la preciosa sonrisa de sus labios— Creo que te has quedado dormida — me dijo— Lo siento, seran las hormonas –dije riendo– estoy cansada Roy, llevo unos días que casi no he podido dormir bien — ¿Quieres que te lleve a la cama en brazos? — me dijo— Oye, no estaria mal — le dije bromeandoMe iba a levantar del sofa, pero él cumplio con lo que me dijo, me cogió en brazos, aunque le gritaba y movía mis piernas para que me dejara en el suelo riendo los dos, llegó conmigo en sus brazos hasta el dormitorio dejandome con suavidad en la cama, poniendo sus brazos a cada lado de mi cabeza sin apartar su mirada de la mía, fijandome como iba acercando sus labios a los míos, pero enseguida me aparte viendo la cara de asombro que puso, pero yo amaba y mucho a mi mari
Nos marchamos de la consulta del médico saliendo a la calle acercándonos a donde Roy aparco su coche, arrancó enseguida para volver a su casa, dejándolo seguidamente en el garaje de su casa, mirando algo extrañado al coche que también estaba aparcado en el mismo garage.— ¿Conoces el coche que hay aparcado en tu garage? — pregunte algo intrigada— Creo que si, vamos baja, ahora veremos qué hace aquí – me dijo muy serio— ¿Pero de quién es el coche? — pregunte— Ahora la conoces, es de mi madre — me respondió, cogiendo mi manoEntramos en la casa, recibiendonos una mujer muy sonriente que no tendría más de cincuenta y pocos años, pelo tintado pero muy arreglado, de figura delgada, llevando un vestido de un famoso diseñador.— Hola cariño, ya veo que llegastes a casa ¿quién es la jovencita que te acompaña? — le preguntó a Roy, cogiendo su mejilla con sus dedos, dándole varios besos— Vanesa cariño, te presento a mi madre Marta — me dijo Roy— Encantada de conocerla señora — le respondí
Después de besarme con deseo y lujuria sintiendo como un escalofrío me recorría mi espalda, al tener sus calientes y suaves labios junto a mis labios, nos quedamos mirándonos, mientras Roy me miraba los labios y mis ojos— Me estoy enamorando de ti, no sé cuándo ni cómo empecé a sentir lo que siento, pero estoy loco por ti, te deseo Vanesa y no sabes cuanto — me dijo— Yo, yo lo siento Roy y te agradezco tu sinceridad, pero amo a Aaron y no podría corresponderte — le dije— Te entiendo muy bien, pero deja que por lo menos intente demostrar lo que eres para mi, si luego no me deseas o no me amas, me apartare de tu lado y ya nunca me verás — me dijo, lamiendo seguidamente mis labiosNos levantamos de la cama, marchandonos los dos hacia la cocina donde vimos a su madre sentada en una silla de la isla, tomando su taza de café recién hecho, ya que en toda la casa se olía ese olor tan delicioso para mi— Buenos días Marta — le dije yo— Buenos días preciosa, el café está recién hecho, si qu
A la semana siguiente estabamos los dos solos en casa, tumbados en la alfombra viendo la tele esperando a que nos trajeran la comida que Roy pidió por teléfono. Escuche como una melodía, levantandose él para coger de mi bolso mi teléfono, dandomelo después en la mano.— ¿Digame? — pregunte— Hola Vanesa hija ¿como estais?¿y el embarazo de mi niña, lo llevas bien? – preguntó mi madre— Hola mama, todo esta bien, queda poco para que el médico me diga si es niño o niña, pero por ahora estamos muy bien ¿y en casa, como estais? — pregunte— Todo bien cariño, que ganas de coger a mi nieto en brazos, Vanesa una cosa hija, creo que están vigilando la casa, cuando vengais, tener cuidado, tu marido habra contratado seguramente detectives para encontrarte, por favor mi niña, que no quiero perderte otra vez — me dijo— No te preocupes mami, no me van a reconocer, además tenemos que ir Roy y yo a casa, vamos a sacar la empresa de papa hacia adelante, ya te contare cuando vayamos, Roy tiene un buen
Fue la única vez que Roy y yo follamos, ya no hubo más contacto sexual entre los dos, aunque quede muy complacida ya que hacía mucho tiempo que no había tenido relaciones y las hormonas del embarazo me estaban volviendo loca. Tres semanas me dijo el médico cuando lo visite la vez anterior y allí estabamos Roy y yo en la consulta esperando a que nos llamaran,Cuando entramos el médico nos saludó, sentandonos enfrente de él en las sillas que habían— Hola pareja ¿cómo te encuentras Vanesa? — pregunto— Muy bien, solo que las hormonas me están volviendo loca, no deseo mas que hacer el amor y tocarme para calmarme ¿es normal lo que me esta pasando? — le pregunte al médico, escuchando sus carcajadas— Vanesa, creo que eres un poco rebelde, eres la primera mujer que recuerde, que me habla tan claro como tu lo estas haciendo, hay aparatos que venden o este hombre que te acompaña siempre a mi consulta, el podria tambien ayudarte con ese problema — me dijo el médico riendo sin cesar, haciéndome
Roy y yo entramos en el despacho que era de mi padre y donde vi por primera vez a Aaron, sentado en la silla que había enfrente de la mesa del despacho, con su impecable y caro traje, muy serio, con las piernas cruzadas, mirandome con cierta picardía y desconfianza de que yo fuera lo que él necesitaba. Sonreí por un momento acariciando el sillón recordando ese momento tan duro que fue para mi, mientras Roy abría y cerraba los cajones de la mesa buscando los documentos que necesitábamos.— ¿Te recuerda algo especial ese sillón? — me pregunto mirandome serio— No, solo el sillón no, este era el despacho de mi padre como sabes y aqui mismo me vendió a Taylor, — le dije— Lo siento mucho pequeña, pero piensa que ahora serás dueña de una empresa que te hará millonaria — comentó— Nos hará Roy, tu tambien seras participe de ella, no lo olvides — le dije acercandome a donde Roy estaba, mirandonos los dos— Si no quieres que te folle aqui mismo, no me mires asi — me dijo rodeando mi cuerpo co
Roy y yo seguimos con nuestro plan de destrozar a Aaron, mientras él me seguía enseñando a ser una buena sumisa en su habitación. Segui con los controles neonatales y visitando tranquilamente a mi madre y a nana, mientras nuestros abogados revisaban los documentos y preparaban nuestra sociedad, reuniéndose Roy con los abogados y los socios que nos interesaban, recaudando para nosotros millones de dólares, gracias a la mayoría de socios que dejaron de ser socios de las empresas Taylor para unirse a nuestra empresa, LUCAS Y TYR. Roy y yo estabamos muy contentos y seguimos con nuestra vida, aunque yo aún no había pedido el divorcio con Aaron, pero pensaba en el poco tiempo que nos faltaba para enfrentarme cara a cara con mi marido..Una mañana nos levantamos de la cama Roy y yo, entrando poco después al cuarto de baño para asearme entrando el tambien detras de mi, — Vanesa cariño, no tienes hoy muy buena cara ¿te sucede algo? — me pregunto— No estoy muy bien la verdad, siento alguna mo