Ya de regreso en casa, y habiendo dormido en sus habitaciones, Emily y Marge realizaron, editaron y subieron no solo el video de las sugerencias ganadoras del concurso para “poner en jaque” a Javier, sino también el que anunciaba la encantadora noticia que le daba un final feliz a la presión que los seguidores de EmiCrusher habían ejercido sobre el renuente multimillonario e hizo realidad el sueño de la influencer de contraer matrimonio con el apuesto dueño de una de las principales criptomonedas del mundo.
—Estoy muy feliz y quiero agradecerles a todos ustedes su apoyo —dijo Emily en el especial que realizó por el feliz anuncio de su boda, que se llevaría a cabo en menos de veinticinco días—. Este será un mes lleno de concursos, especiales, streams y juegos en vivo, en el que les estaré dando exclusivas sob
La llamada se prolongó más de lo que Marge consideraba conveniente y eso solo podía significar que iba a haber problemas, o que ya los había, pero que estaban por empeorar. No pudiéndose concentrar en su trabajo, por la ansiedad que cada minuto se hacía menos tolerable, Marge se acercó a la puerta de la habitación de Emily para intentar escuchar cualquier cosa que le diera una idea de lo que estaba sucediendo. Cuando llegó y, oyendo solo un lejano murmullo, adhirió su oreja, con la esperanza de escuchar mejor, la puerta se abrió contra su cara.—¡Ay!—¡Qué haces, chismosa!—Lo siento, lo siento. —Se disculpó Marge—. Es que no podía soportarlo más, te demoraste un mont&oac
El taxista tardó casi veinte minutos en acomodar el equipaje de la mamá de Emily y, pese a tener un vehículo con un baúl grande, las tres mujeres debieron estrecharse en el asiento trasero para dar espacio a las maletas de Estefanía, a las que tampoco bastó con ocupar el asiento del copiloto.—¿Es que piensas quedarte a vivir conmigo y te has empacado la sala? —preguntó Emily cuando, exasperada, vio que casi tuvo que cargar a Marge en sus piernas para que cupieran en el taxi.—No seas exagerada, chiquita, que son solo unas cositas —contestó Estefanía—. Lo indispensable para el tiempo que queda hasta tu boda.—Te apuesto que se alarga a dos o tres años, después de tu boda —susurró
Cuando Emily regresó del baño, encontró a Marge escuchando, con la mirada inquieta, al hombre que se había apropiado de su puesto. Pensó en rescatarla llevándola a bailar, pero eso implicaba dejar la mesa sola y la posibilidad de perder las botellas. Sin saber qué hacer, pensó en sentarse e intentar alejar al invasor con alguna conversación desagradable, pero antes de que pudiera poner su lindo trasero en el sillón, vio venir a su madre, acompañada de un apuesto joven que tenía la edad para ser el hermano de Emily.«Nunca va a cambiar», pensó.—Ven, vamos a bailar —dijo Emily al llegar a la mesa, tomando la mano de Marge.—Espera, chiquita, quiero que conozcas a Michael. —Escuc
El estado de humor de Emily no estaba para hacer videos, tampoco para jugar videojuegos, ni siquiera de forma individual, y Marge tuvo que suplir su falta de ánimo haciendo publicaciones de fotos pasadas y lanzando una encuesta sobre el mejor sitio para realizar la despedida de soltera, anticipándose así a las locuras que Estefanía pudiera tener en mente, además de no perder el contacto con los seguidores.En tanto, Emily estaba encerrada en el cuarto de Marge, después de la invasión que su mamá hiciera del suyo, mirando la pantalla del celular con el número de su papá, sin atreverse a marcarle, pero deseando hacerlo. Solo bastaba con que su dedo se impulsara y presionara la tecla verde, nada más, un paso tan simple, pero complicado al mismo tiempo.Cuando su mamá ll
Pasó el día y el papá de Emily no encontró un espacio para llamarla. «Seguro y ha estado con los gemelos en la piscina, todo el día», pensó la joven. «Mañana me llamará, sin duda». En tanto, Marge organizó la cita de streaming con XinaCool y le comentó el favor que requería EmiCrusher para que postulara un sitio en donde celebrar la despedida de soltera, en la encuesta que había organizado para eso, y que llamara a todos su seguidores a votar por su opción.»¿Me puedes explicar por qué necesitas que mi propuesta gane?Escribió XinaCool.»Emily no quiere que gane la propuesta de su mamá. ¿Puedes ayudarla?&
No entendían cómo era posible que la propuesta de Estefanía le estuviera ganando, por tantos votos de diferencia, a la de XinaCool, una influencer que, desde el lanzamiento de la encuesta, había logrado acumular más de veinticuatro mil votos y que, con el “empujón” que le hizo Emily en el streaming, había logrado casi diez mil más.—Ya casi llego a cincuenta mil, chicas —dijo Estefanía, ajena a la consternación de las dos jóvenes—. ¿No les parece increíble?Increíble sí era, pensó Emily, pero para nada le parecía una buena noticia. Al fin se atrevió a preguntar.—¿Cómo lo lograste, mamá?Último capítulo