El corazón de Oleika parece saltarse un latido, ante la impresión de lo que tiene frente a ella, el magnífico cuerpo esculpido por tanto trabajo y luchas, daban una sensación de fuerza y poder.
Oleika trago saliva, en absoluto silencio, deslizo su mirada desde el atractivo rostro de su Alfa, bajando por su torso para encontrarse con el abdomen, lleno de músculos.
La luz que se colaba de la habitación era suficiente para que mostrara un juego de sombras ante su piel, sus brazos eran dos armas grandes, poderosas y sensuales.
Pero al llegar a la entrepierna, su piel se erizo en contraste con lo caliente que la sentía y no precisamente por el agua que continuaba corriendo por su cuerpo.
“Es muy… muy grande” Pensó, aunque no tenía con que compararlo, era imposible pensar otra cosa.
Un gruñido profundo y contenido en la garganta del Alfa la regresó al tema principal.
— Desnúdate—Ordenó de nuevo, esta vez acercándose de forma imponente a ella hasta quedar a solo unos centímetros.
Oleika sintió que el espacio a su alrededor se eliminaba a placer de los deseos del Alfa, se concentró en los ojos profundos y vibrantes del Alfa, ignorando por completo la recomendación de no verlo a los ojos que todos debían seguir al pie de la letra.
En ese instante el aire se sintió más pesado, su piel tenía una especie de escalofrío que después de recorrer su cuerpo se concentraba en su vientre.
“¿Qué es esto?” Se preguntó ante las nuevas sensaciones que la inundaban por primera vez.
Por más que se esforzaba no lograba respirar profundo y su pecho subía y bajaba agitado.
Pero en la intimidad de esas paredes Alfa Líder Malcolm acercó sus manos para tomar los tirantes del vestido que la cubría, para hacerlos a un lado y dejarlos caer a sus pies.
La sensación de fricción de su piel con la tela provoco en Oleika que se hincharan sus pezones al punto de dolerle.
— ¡Ah!— Exclamó ella sin poder evitarlo.
En ningún momento Alfa Líder Malcolm desvió la mirada de la de ella, incluso evitó tocarla en todo momento.
Sin detenerse se bajó hasta quedar a la altura de sus caderas para tomar las braguitas, igual de empapadas y bajarlas, para sacarlas por sus tobillos.
El silencio que los envolvía era como un campo magnético, que provocaba el latir errante del corazón de Oleika, en un momento era agitado y al siguiente parecía no hacerlo.
Una inspiración profunda y mal disimulada para expulsar el aire con un gruñido fue el único ruido que Alfa líder Malcolm hizo.
“No puedo moverme” Pensaba Oleika “¿Qué es esto que siento? Mis manos tiemblan y mi piel esta erizada, además de percibir un olor peculiar en su cercanía, pero… si no es miedo ¿Qué es?”
Alfa Líder Malcolm tomó la barra de jabón con sus manos y la recorrió de forma consiente y concentrada en cada una de las partes de su cuerpo.
Finalmente al quedar frente a frente, él entrecerró los ojos, inspirando de nuevo.
Las pupilas del mismo color de la noche se dilatan y los colmillos se expanden de nuevo en su boca.
Alfa Líder Malcolm da un paso hacia atrás de forma tan repentina que incluso Oleika sintió como el espacio entre ambos, volvía a llenarse con aire.
— ¿Por qué hueles a él? — Alfa Líder Malcolm había comenzado a respirar de forma agitada, su pecho subía y bajaba rápidamente, además de tener las manos hechas un par de puños.
Oleika tardó unos segundos en comprender qué era lo que estaba sucediendo pero era tarde, el alfa ya se había ido del lugar, dejando el eco de un gruñido lleno de rabia entre esas paredes, dejándola completamente sola.
Después de pasar de la neblina que era la presencia del alfa, ella finalmente salió del baño con el vestido cubriéndola, para encontrarse con la habitación vacía.
— Será mejor que me cambie. —Dijo para sí misma al ver el pequeño charco de agua que se estaba haciendo a sus pies.
Sin fijarse en nada más, Oleika se fue al final del pasillo donde le habían dado su habitación.
Al salir de ésta una duda no abandonaba su cabeza.
“¿Qué era lo que tenía tan enojado al Alfa este día?”
Oleika suspiró resignada, hasta que dos de las chicas de la cocina iban corriendo emocionadas en dirección de unos miradores.
“El Alfa Malcolm está peleando”
“Amo verlo luchar”
“Espero que no dañe mucho al guerrero que tendrá de oponente”
La voz de ambas era la combinación de gritos y vítores tan alegre que Oleika decidió seguirlas.
“¿Una lucha? ¿Será una especie de entrenamiento? “Pensó al mismo tiempo que seguía a las mujeres.
Al momento que llegó a ese arco de roca, lo miró.
En el centro de una gran explanada se encontraba un enorme lobo color negro como la noche, el pelaje era largo y brilloso con el contacto de los rayos del sol, sus pasos eran firmes y su mirada asesina.
Un escalofrío recorrió la espalda de Oleika como un aviso de lo que estaba por venir.
Frente a él se encontraba otro lobo, que a pesar de ser también un licántropo excelente no llegaba al mismo tamaño que el alfa.
El lobo negro se puso en posición de ataque y sin previo aviso se arrojó con sus ancas traseras de un solo salto hacia el cuello de su contrincante.
El guerrero pudo esquivar la mordida, no sin sufrir una lesión en una de sus patas.
El viento había comenzado a correr, levantando un polvo fino del suelo, haciendo una especie de neblina que ocultaba las fauces y movimientos de ambos lobos.
El frío de las rocas que Oleika estaba tocando se pasaba como un conjunto de espadas a través de su piel.
Más ataques, golpes, embestidas, la ventaja del Alfa Líder Malcolm sobre el otro guerrero era notable, aun así y a pesar de estar en el segundo piso del castillo, Oleika alcanzaba a ver las respiraciones agitadas del lobo color avellana.
“Ya está agotado” Piensa preocupada.
— No puede ser… — dijo una de las chicas que se encontraba a su lado— espero el guerrero Nick salga con vida.
Oleika se giró sin importarle si tenía o no derecho a hablarles.
— ¿Cómo? ¿No es un entrenamiento?— cuestionó escuchando los vítores e incluso quejas de algunos de los presentes.
La mirada de preocupación de la joven atravesó el cuerpo de Oleika.
— Por lo visto no— dijo la joven— todos los ataques del Alfa son hacia su cuello, quiere matarlo.
Oleika regresó su mirada hacia la pelea, un zumbido constante había aparecido en su nuca, como si la realidad estuviera jugando con su cabeza.
“¿Tendrá algo que ver con que le haya hablado?” pensaba Oleika culpándose ante esta masacre “¿seré yo la responsable de cada una de las heridas del guerrero Nick? pero ¿por qué?” pensaba ella buscando una respuesta a sus preguntas.
En ese momento sus ojos se concentraron en una sola cosa el lobo oscuro, brinco contra la pared utilizándola como trampolín para embestir de manera sorpresiva al lobo color avellana.
En esta ocasión el ataque dio frutos, lanzando al guerrero Nick por el suelo por varios metros hasta que se impactó con la pared, justo debajo donde se encontraba Oleika.
El lobo Alfa se acercó con paso seguro y lento y el corazón de Oleika parecía haberse detenido.
Nick intentaba levantarse, pero la debilidad de su cuerpo era tanta que volvía a caer al suelo.
El Alfa al llegar a la misma altura del guerrero, se abalanzó contra él en una mordida tal que lo llevaría a la muerte.
— ¡Nooooo!— gritó Oleika de forma instintiva.
En ese momento el Alfa se detuvo y levantó la cabeza para concentrar su mirada con la de ella, un escalofrío recorrió a la joven no sabía qué significaba eso.
“¿Era una amenaza por haberlo interrumpido? ¿Era una advertencia? ¿Sería ella la siguiente?”
Sin más el Alfa líder gruñó en dirección de su oponente vencido, para inmediatamente después salir corriendo en dirección del bosque.
Saludos !!!Alana Aguilar.
En medio de la noche, cuando todos excepto los guardias en turno deberían estar dormidos, Oleika se encuentra despierta con un grado de ansiedad que se ha vuelto común desde su llegada a éste lugar.Aun no se acostumbra a la inmensidad del castillo, y en la oscuridad cuando todo el movimiento se ha disminuido, el tamaño del castillo, incluso lo alto de las paredes la hace sentirse muy pequeña, demasiado insignificante.“Oleika ¿qué puedes hacer para darte a notar en este castillo tan enorme?” El pensamiento provoca una especie de pellizquito en su corazón.Deseaba formar parte de una manada, en el fondo lo sabía pero… ¿siendo esclava? Eso no era ser parte de...Eso significaba pertenecer a…Ser un objeto más y eso, no era lo que quería.Oleika iba caminando de forma inconsciente envuelta en sus pensamientos, pero su cuerpo tenía memoria y sabía a dónde debía ir… a la habitación del Alfa Líder Malcolm.Se quedó un momento frente a las enormes puertas.“¿Qué fue lo que sucedió hoy? Sabí
Como cualquier otro ciclo, la noche da paso al día, Oleika respira profundo un momento antes de abrir la puerta de la habitación de Alfa líder Malcolm.Pero sorpresivamente se encuentra con la habitación completamente vacía, a excepción de otra chica que se encuentra cambiando las cobijas de la cama.— ¿Qué pasa? ¿Dónde se encuentra el alfa? — Cuestionó Oleika con una voz tímida y evitando hacer contacto visual.En todo reino hay jerarquías y una persona libre que hiciera las labores de limpieza era digna de respecto de parte de una esclava, como ella.“Además” se dijo “no quería provocar una lucha contra ella y el alfa solo por hablarle, no sabía lo que había sucedido realmente ayer pero no quería arriesgarse”— Hoy se encuentra haciendo un recorrido de todos los territorios colindantes, normalmente se tarda todo el día, hasta el oscurecer.Oleika siente un alivio envolvente, no tendría que verlo pronto.“Me aterra pensar que quiera castigarme por haber entrado anoche” Piensa.— ¿ Y
De forma sorprendente había abierto los ojos completamente descansado, Alfa Líder Malcolm tenía siglos sufriendo de horribles pesadillas, dolorosas y perturbadoras, esa m*****a bruja había cumplido su promesa.Viviría su propio infierno y lo repetía una y otra vez cada noche al cerrar los ojos.“Esto parece un milagro de la Diosa Luna” Pensó con solo abrir los ojos y no sentir calambres en todo el cuerpo o estar con medio cuerpo transformado. “Finalmente pude dormir toda una noche”Sin esperar nada, se preparó para hacer una revisión de rutina en todas las orillas de su territorio, pero lo que le costaba hacer todo un día, en este momento y debido al exceso de energía lo terminó para antes que el sol llegara a lo alto en el cielo.La imagen de Oleika no lo abandonaba, el día anterior había perdido la compostura y el control.Sentir el olor de su guerrero en su cuerpo había despertado un deseo de sangre que pocas veces le había sucedido, ni en las noches de caza le había pasado igual.
Oleika siente que su corazón está a punto de salirse de su pecho.Estar sentada en la cama del Alfa Líder Malcolm es mucho más de lo que había pensado conseguir en toda su vida.Sus manos estaban sudorosas, su vista se nublaba ante las lágrimas que contenían, y el pavor de ver como arrojaba el cadáver de la que había sido un licántropo aun corría por sus venas.Debía mantenerse fuerte, debía mantenerse firme, para no terminar como ella.La visión del Alfa Líder más poderoso que había visto en toda su vida la hacía sentir pequeña, indefensa.Alfa Líder Malcolm se encontraba caminando como león enjaulado de un lado a otro, en absoluto silencio.Todo el camino la había mantenido así, en silencio.La tensión era tan fuerte que podría cortarse con cualquier movimiento imprevisto.— ¿Qué hacías en el bosque?— la voz fuerte, profunda y grave del Alfa vibró por todo el cuerpo de la pequeña Oleika.— Yo…— comenzó ella pero se había trabado ante los nervios que la consumían.“¿Qué debería decir
Ese sentimiento de rabia tan conocido para Malcolm estaba invadiendo su ser.“¿Acaso quería hacerlo creer que estaba perdiendo la razón? De haberlo hecho lo recordaría”El lobo dentro de Alfa Líder Malcolm erizó su pelaje alerta, se estaba alterando de la misma forma en que le sucedía cada vez que las cosas salían diferente a lo que él quería.— ¿Por qué mientes?— preguntó en voz profunda el Alfa al mismo tiempo que la movía para apartarla de la cama.En un momento de desconcierto Oleika alcanza a ver que justo donde estaba ella, la otra mano del Alfa se había vuelto garras y se había insertado en el colchón haciendo cortadas largas y de ser en ella… mortales.— No… no… estoy mintiendo— dijo con voz temblorosa Oleika y pasando saliva que parecía haberse atorado en su garganta.La mirada del Alfa Líder le eriza la piel, al mismo tiempo que provoca una sensación extraña como un cosquilleo dentro de ella.— Anoche…— comenzó a explicar insegura de estar haciendo lo correcto— intentando cal
Alfa Líder Malcolm se concentraba en una sola cosa.Eliminar a cualquiera que se atreviera a utilizar la debilidad de alguien más a su favor.— ¡¿Qué demonios estás diciendo?!— gritó como un rugido, al mismo tiempo que lanzaba contra la pared un pequeño florero que acababan de colocar sobre la mesa haciéndolo partirse en mil pedazos.Gerardo se mantuvo impasible, ya estaba acostumbrado a esos arranques de ira de su Alfa.Décadas atrás, cuando apenas era un joven, había sido rescatado, como muchos otros por Alfa Líder Malcolm.De forma discreta movió su mano hacia su cabeza justo donde hacía falta su oreja.Gerardo negó y se concentró en su presente, no tenía tiempo para recordar pesadillas pasadas.— Tenemos una invitación— dijo serio— para una de las manadas en las que tenemos mayor sospecha de uso de esclavos.— Finalmente y ahora ¿que planean?— cuestionó el Alfa sintiendo entre sus colmillos ese sabor a sangre que anticipaba siempre previo a una lucha.— Nos han invitado a una pres
Oleika se siente cálida, cómoda y sobre todo arropada.Aunque los rayos del sol van directamente en sus ojos despertándola de los sueños en los que se encontraba.“¿Qué sucede?” pensó al mismo tiempo que se daba cuenta que estaba siendo movida, esa calidez que sentía por todo su cuerpo, eran los brazos de Alfa Líder Malcolm cargándola de nuevo.Al abrir los ojos con cuidado, noto que él la estaba poniendo en un sillón, en una especie de auto modificado.Inmediatamente después el Alfa sale del auto, cierra la puerta dejándola completamente sola aunque alcanza a distinguir a ciertas partes de una conversación.… Ella irá conmigo…… Solo tienes unos minutos…… No importa, quiero que me acompañe y no hay cambio de planes…Inmediatamente después Alfa Líder Malcolm abre la puerta subiéndose al auto con ella.El ambiente se vuelve espeso, el aire es más denso a su alrededor y Oleika concentra toda su energía en no tocar al Alfa.Su cuerpo aún se sentía extraño por haber pasado la noche con el
Malcolm siente que su cuerpo está a punto de cambiar y su lobo desea tomar el control en absoluto.Destruir a cada uno de los presentes y arrancarle la lengua al que tenía frente a él.Fue una gran muestra de autocontrol, permitir que Oleika saliera de este lugar, él no recibía órdenes de nadie, pero debía mantener su fachada, debía saber quiénes formaban parte del grupo selecto, para agregarlos a la mira y ver cuál era esa sorpresa de la que tanto se enorgullece el Alfa Líder Maximiliano.— Me acaban de informar que llegaron los otros dos invitados.— Avisó Alfa Líder Maximiliano.Por la puerta, entraron Alfa Líder Emilio, de la manada Luna Creciente y Alfa Líder Salvador, perteneciente a la manada Luna Eterna.Ambos dieron pasos firmes, pero al encontrarse con la mirada de Malcolm titubearon un momento, aunque rápido se compusieron y continuaron acercándose.Por todos era conocido el rostro y sobre todo el carácter explosivo de Malcolm.— Bienvenidos señores— dio inicio el anfitrión c