Xana tenía la mirada perdida en el cielo. Allí, en medio de aquel maravilloso lugar las estrellas se veían increíbles. Tantas que apenas podía contarlas. Se sentía relajada como nunca, satisfecha, su cabeza sobre el brazo del alfa a su lado, que tenía durmiendo a Sibyl sobre su pecho, y ella a Nill. Ambos, después de jugar en exceso se les había mermado toda la energía.-Sabes… cuando era mucho más joven y vivía con Ans, solíamos ir a cazar varias veces al mes. Nos quedábamos por la noche despiertos viendo las estrellas y él me enseñaba sobre ellas.White, que también miraba el cielo giró su rostro hacia ella. Podía notar el brillo de los ojos cuando hablaba de ese humano que la había criado como si fuese una hija. Admiración y cariño que esta vez no lo hizo sentir celoso.-Yo sigo buscando el rastro de él- le confesó y Xana pestañeó girando su rostro hacia él- White le sonrió- No se me ha olvidado, si él sigue vivo lo encontraré para ti.El rostro de Xana se suavizó y una lágrima cor
Xana se sentía desfallecer y a la vez quería que siguiera. Acaso eso era normal.Estaba cansada, le dolían los muslos, la cadera, sus labios estaban hinchados, su vientre lleno, y aun así…-Más- soltó sin darse cuenta solo siguiendo lo que su mente mandaba.Y sus palabras solo provocaron que la cadera del lobo detrás de ella embistiera con más fuerza, enterrándose en su interior. El sonido que se provocaba ante la unión de ellos resultaba igual de obsceno que erótico.Sintió como el cuerpo del alfa se recostaba contra el de ella dejándola acostada en la cama boca abajo, aun sin salir de ella. Una de las manos de él acunó su seno y apretó el pezón sacándole un gemido.-Antes me estabas diciendo que me contuviera- White le lamió su oreja- Pero mírate ahora, estás completamente excitada aun si ya te corriste dos veces. Sigues húmeda, caliente y suave aquí- embistió otra vez sacándole un gemido.Y es que no mentía. Tras correrse la primera vez fue como si un calor en su vientre se hubiera
Celeste sostuvo a su hijo en sus brazos con lágrimas en sus ojos y estas fueron aún más cuando Xana, con ayuda de White que aguantaba el pie herido del cachorro, comenzó a hurgar en la herida. Pocos segundos después el pequeño se sacudió ante el dolor.-Aguántalo duro, o puede enterrarse mucho más- Xana intentó maniobrar lo más rápido que podía para aligerar el sufrimiento del pequeño.White controlaba su fuerza en lo que sostenía el tobillo del paciente, y tuvo que aguatar rápido el otro que iba directo al rostro de Xana.-Alfa, lo siento- Celeste intentó disculparse, pero White negó.-No hay razón para ello.La mujer apretó sus labios y besó la coronilla de la cabeza de su hijo. En todo aquel proceso su pareja entró y palideció aún más. Incluso el alfa tuvo que usar sus feromonas para mantener a raya al lobo, ya que podía reaccionar de forma intuitiva al escuchar los quejidos tanto de su pareja como de su hijo.Pasaron al menos dos minutos más cuando Xana se enderezó poniendo un peq
White se apretaba el entrecejo.-¿Estás seguro de ello?- le preguntó serio a Sky delante de él.-No le puedo dar seguridad todavía, pero es lo que han averiguado nuestros investigadores. No pueden actuar como desearían debido a las restricciones para acceder al territorio humano.White se quedó pensativo.-Tal vez pueda pedir algún permiso especial aprovechando que ahora irá hacia la reunión con los alfas.-¿A qué se refiere?- Sky no comprendía pero sabía que su alfa ya estaba pensando en una solución.-Sabes que dentro de poco se acerca el eclipse de Luna Nueva. Tal vez podamos usar ese evento para solicitar alguna reunión con los humanos y crear una oportunidad para buscar a Ans.El rostro de Sky se iluminó.-Sabe que eso no será nada fácil.-Sería más complicado antes pero ahora Xana es la Luna de mi manada, y esa persona es alguien especial que la crío y protegió. Con un poco de presión creo poder lograr apoyo por parte de las demás manadas.El beta se quedó pensativo.-Si ese es
El rostro de Xana pasó del asombro a ponerse sombría ante aquella pregunta, porque era algo que, aunque no lo hablaba, ni White la forzaba, la afectaba en gran medida. Por suerte al haber conversado de ello con Celeste antes no la golpeó tan duro como creyó.White, al momento comprendió la situación y actuó como pareja responsable. Le había dado el libro a su hijo para que comprendiera la razón por la que él había aceptado a Xana, y porque la quería tanto, y la importancia de las parejas, pero nunca pensó que llegarían a hacerle aquella pregunta.Se acercó y se sentó del otro lado de Sibyl y le sobó la cabeza.-Tu madre de momento no puede- eso pareció decepcionar al cachorro- pero es por algo especial. Como sabes los cachorros gemelos en los lobos es muy complicado por no decir imposible, y ella fue bendecida por la Diosa Luna para tenerlos a los dos juntos. Por lo que su cuerpo quedó muy delicado y la misma Diosa Luna le dijo que debía enfocarse en cuidarlos a ustedes y hacerlos cre
Xana miraba por encima de su hombro con cada paso que daba White debajo de ella. Habían salido a mitad de la noche para llegar al amanecer y todavía el llanto de sus hijos resonaba en su cabeza.-¿Estás seguro que ellos se van a quedar bien?- preguntó ella apretando sus manos sobre el espeso pelaje del lobo.White bufó.-Van a estar bien. Solo llorarán un par de horas y después harán un desastre aprovechado que no estaremos. Darán un buen dolor de cabeza, aunque saben que no deben excederse. Al inicio cuando tenía que salir de viaje y ellos tenían que quedarse era lo mismo. Aunque debo reconocer que nunca habían llorado tan fuerte.Y es que lo habían hecho por varias horas antes que ellos hubieran salido por fin y todavía siguieron. Él había notado que a Xana casi se le había roto el corazón viéndolos, y le hubiera encantado que ella se quedara con ellos, sobre todo ahora que su relación había mejorado tanto, pero Xana ya era la Luna de la manada. Y esta era una reunión a la que no po
Xana podía sentir el cuerpo de White cada vez más tenso. La apretaba contra él y la envolvía con sus feromonas con insistencia y cada parte de él le decía que no se moviera, pero ella… sentía que debía hacer más. No era normal esa curiosidad que estaba sintiendo en ese momento y que la obligaba a ver por el costado del alfa.Solo pudo correrse un poco, apenas algo y solo pudo ver un pequeño reflejo, apenas un mechón de cabello rubio pero que a la vez hizo resonar algo en ella. Su corazón comenzó a latir sin sentido y acto seguido el gruñido de White se hizo más audible. Ella miró hacia arriba confundida encontrando una expresión en el alfa que no le gustó para nada.-¿White?-Alfas- una voz masculina los interrumpió y los dos nombrados giraron la cabeza a un lado encontrando a un lobo que inclinó su cabeza y su cola en sumisión- Bienvenidos, permítanme llevarlos a sus habitaciones.Ciliam fue el primero en responder con una sonrisa.-Está bien- y miró la espalda de White que aún mante
Xana se mantuvo en el lugar mirando en dirección a donde había escuchado aquel sonido, pero no se movió de la cama. No sabía que hacer realmente. Al menos allí en medio podía escapar a tiempo en caso que alguien la atacara, aunque no creía que con tantos alfas alguien se atreviese. Y si se acercaba a ver y le ocurría algo podría poner en problemas a White. Y no deseaba eso. Era su primera vez fuera de la manada y quería dar una buena impresión como Luna y pareja de él.Se mantuvo en alerta por algunos minutos hasta que el sonido se detuvo siendo sustituido por una pequeña mancha negra que se asomó por el borde de la puerta que daba a la terraza. La cortina que se ondeaba con la suave brisa primero lo cubrió para después correrse y dejar a la vista lo que sería la cabeza… de un cachorro.¿Qué hacía un cachorro allí? Sobre todo, porque estaban en un segundo piso.Y este la miraba fijamente, con un interés que la hizo sentirse incómoda.-Hola- intentó comenzar una conversación para al me