Xana se mantuvo en el lugar mirando en dirección a donde había escuchado aquel sonido, pero no se movió de la cama. No sabía que hacer realmente. Al menos allí en medio podía escapar a tiempo en caso que alguien la atacara, aunque no creía que con tantos alfas alguien se atreviese. Y si se acercaba a ver y le ocurría algo podría poner en problemas a White. Y no deseaba eso. Era su primera vez fuera de la manada y quería dar una buena impresión como Luna y pareja de él.Se mantuvo en alerta por algunos minutos hasta que el sonido se detuvo siendo sustituido por una pequeña mancha negra que se asomó por el borde de la puerta que daba a la terraza. La cortina que se ondeaba con la suave brisa primero lo cubrió para después correrse y dejar a la vista lo que sería la cabeza… de un cachorro.¿Qué hacía un cachorro allí? Sobre todo, porque estaban en un segundo piso.Y este la miraba fijamente, con un interés que la hizo sentirse incómoda.-Hola- intentó comenzar una conversación para al me
White volvía a la habitación después de dar el saludo oficial al alfa de la manada donde estaban y acto de respeto a los demás. Dejar sola a su mate en aquel lugar no lo tenía nada cómodo, sobre todo porque ella era humana. Si algo le pasaba, aun si ella era cazadora y sabía cómo defenderse no podría hacerle frente a ningún lobo. Dios, la preocupación lo estaba agobiando.-Xana- murmuró apretando el paso hasta el pasillo que daba a la habitación hasta que encontró a alguien en medio del trayecto con una bandeja de comida pero que no se atrevía a tocar. Se acercó al empleado que al momento se inclinó.-Es para nuestros invitados-White revisó la bandeja y olió encontrando que no había nada extraño, incluso había algunos platillos que un humano fácilmente podría digerir.-Yo lo llevo- agarró la bandeja rápidamente y caminó en dirección a la habitación.-Entendido Alfa White, con permiso- el lobo hizo una reverencia retrocediendo dejando que este entrara.Al momento White abrió la puerta
Sky revisaba todos los documentos cuando la puerta fue tocada de forma efusiva.-¿Qué ocurre?- esperaba que ningún problema más porque con todo el trabajo que tenía era más que suficiente, más cuidar a los cachorros del alfa y mantener a la manada en orden.-Beta- el lobo entró haciendo una reverencia- Hay un problema en los límites de la manada- sonaba agitado.El lobo alzó los ojos del papel que leía frunciendo el ceño.-¿Un ataque- vio al lobo negar- ¿Cazadores?- volvió a negar- ¿Humanos?- otra vez negó y el ceño de Sky se frunció aún más- ¿Intrusos?-Más bien… el nuevo doctor… o doctora- dijo este- o es al menos lo que ella dice.Sky inclinó la cabeza y soltó un suspiro. Si los guardias no dejaban pasar al recién llegado es porque algo les levantaba las alarmas. Y era normal, White no se encontraba en ese momento.-Iré personalmente a ver- dijo dejando los papeles.Primero revisó a los dos cachorros que estaban en ese momento en clases y tras verificar que estaban tranquilos y dar
Sky llevó a Morgana en dirección hacia su propia casa siendo el blanco de la mirada de muchos a lo largo del camino. Y es que no podía negar el hecho de que ella se veía bien. Resaltaba bastante para ser una hembra. De por si su color de pelaje era considerado hermoso. Además, que ella no se esforzaba por esconder su olor y mucho menos mostrar el hecho que era una hembra en etapa fértil. Solo había que ver la forma en que ella caminaba, pero a la vez parecía tener una barrera a su alrededor que por mucho que atrajera, nadie se le acercaba.-El alfa no se encuentra en la manada en estos momentos- dijo él transformándose delante de la entrada y mirándola por encima del hombro notando que ella recorría su epsalda y cuerpo desnudo de arriba abajo. Intentó no tenerlo en cuenta- Habrá que esperar a que él vuelva para que te ubi…-me quedaré en tu casa- dijo ella con una sonrisa volviendo a su rostro con una expresión de que parecía haberle gustado lo que había visto.Sky la miró con el ceño
Sky volvió tres horas después a la misma habitación a la que había jurado no volver, siendo en ese momento terco e irracional. Ahora, con la mente algo más fría, si se le podía decir. En su mano llevaba un plato de comida. Se suponía que se la llevaría uno de los guardias, pero él… quería ver que estaba haciendo la loba.Le había enviado hacía una hora algunos los documentos médicos archivados de la manada, pero estaba seguro que ella ni siquiera les había puesto atención. Morgana no le ponía atención a nada por demasiado tiempo, al menos eso era lo que recordaba de ella.Se detuvo en seco. ¿habría cambiado? Negó con la cabeza. No lo creía, uno podía hacerlo un poco pero no toda su esencia. Pero grande fue su sorpresa al entrar a la habitación y si, encontrar a la loba durmiendo profundamente en la cama, abrazada a la almohada y ajena a su llegada. Pero no fue ni su rostro tranquilo, ni su cabello todo alborotado a medio secar, ni su cuerpo sin una prenda puesta… fue el despliegue de
-AAAAAHHH- un grito desgarrador inundó toda la habitación.-Puja, tu puedes- una voz femenina dio aliento.-Duele- otra respondía en medio de jadeos y llanto para después gritar de nuevo.El vientre abultado se movía de un lado a otro de forma anormal casi como queriendo desgarrar la piel desde adentro. La mujer estaba empapada en sudor junto a su cabello dorado todo pegado a su frente, su piel erizada por completo, la sábana debajo de ella manchada de sangre, y aun así no había atisbo de esperanza que diera a luz. Y es que era natural… lo que llevaba adentro no era un bebé humano.Jadeó con fuerza con las lágrimas empañando su vista e intentó mover sus manos de forma forzosa, pero estas se encontraban amarradas tan reciamente que sus muñecas tenían un halo rojo y las sogas que la aguantaban tenían rastros de sangre.-Ahhhhhh- Xana gritó para después apretar sus labios, llorar y gritar no la sacaría de ese momento tan tortuoso. Se concentró y respiró profundo a pesar de las olas de do
La prioridad eran sus cachorros, esos que gemían en la pequeña cesta en sus brazos envueltos en un paño para que no le diera el aire frío.Xana corría sin mirar atrás a pesar del dolor desgarrador de su interior. Después de haber dado a luz normalmente debería descansar, dormir, amamantar… bueno a sus hijos que en este caso no eran humanos sino dos pequeños cachorros de lobo, en cambio atravesaba el bosque huyendo de su pueblo que solo quería matar a sus hijos, hijos que habían sido concebidos debido a ellos mismos. Ahora querían limpiarse las manos.Ah, estaba tan agotada de todo, desde niña siempre había sido así, su destino siempre dependiendo de los demás, y solo cuando recibió un poco de afecto aún si era ilusorio en los brazos de aquel… lobo, estimulado por el celo había sentido que su vida podría terminar tranquila, pero no… ahora estaba allí corriendo con tal de salir de aquel lugar, poner a salvo a sus hijos y no ser atrapada.Xana no supo cuando tiempo corrió, pero tuvo que
Debía estar cerca. Era lo que se repetía Xana una y otra vez con cada paso que daba. Su cuerpo estaba llegando al límite y realmente deseaba descansar, pero eso era un lujo que no podía darse, sobre todo cuando sus cachorros dependían de ella. Al menos ya había dejado de sangrar, pero necesitaría una limpieza urgente en cuanto encontrara agua.Escuchaba un río cerca y eso le hizo palpitar su pecho. Sabía la geografía de la zona debido a sus aventuras cuando era joven y este era el límite entre el territorio humano y el de los lobos, una vez cruzara este estaría a salvo y más cerca del padre de sus hijos.Y necesitaba que fuera pronto. Sus pies se arrastraban por la tierra debido a la falta de comida y agua después de dos días y medio caminando y además alimentando a sus crías. Si a eso le sumaba que acababa de dar a luz y de la hemorragia que le siguió, solo su voluntad de madre la mantenía en pie.Avanzó con la esperanza de llegar al territorio lobuno. Desde tiempos que ella ni siqui