Nathan
La mirada interrogativa de mi amigo me ponía de los nervios. Sentía que iba a estallar en cualquier momento y no quería que él me viese.
Me di cuenta del dolor en mi brazo. Éste era muy leve, pero esperaba que no volviese a molestarme, al menos no por ahora. Todavía sentía la necesidad de seguir durmiendo, y a pesar de haber estado durmiendo en un auto y no en una cómoda cama, me sentía cómodo allí. Pero sabía que Derek no me preguntaba si estaba bien físicamente, lo preguntaba por el sueño. Lo recordé todo de inmediato. La presión en mi pecho me invadió.
—¿Por qué? ¿Qué dije?
—Pedías perdón —respondió. Creo que fue eso lo último que le dije a Dani—. ¿Estás bien?
—Sí —mentí, sin ganas de ha
DaniMirando las noticias en la televisión, me enteré que hubo un asesinato en el edificio donde Nathan vive. O vivía… Era una empleada, una recepcionista que recién entraba a su turno y que fue asesinada con un disparo en el pecho, el cual la dejó sin vida en pocos minutos. Los inquilinos escucharon el fuerte ruido y bajaron a ver qué estaba pasando y encontraron el cuerpo de la muchacha de no más de 27 años. Los vecinos llamaron a la policía y a la ambulancia y éstos llegaron casi de inmediato. Las cámaras de seguridad mostraron a unas personas vestidas de negro, entraron como si nada, la chica intentó detenerlos y uno de ellos simplemente le disparó. Los tipos subieron las escaleras. Los vecinos reportaron disparos en uno de los departamentos y lo comunicaron a la policía. Cuando oí esta parte, casi se me sale el corazón del pecho al imagi
DaniLe di la dirección del hospital a mis padres, los datos del piso y la habitación en la que me encontraba. Dijeron que comprarían boletos para llegar. Cuando corté la llamada, al rato, tal vez a los veinte minutos, me enviaron un mensaje comunicándome que ya tenían sus boletos comprados y que al día siguiente llegarían en la tarde a verme. Iba a decirles la verdad de en qué trabajaba, me desmentiría sola y confesaría que jamás trabajé en una cafetería nocturna, sino que trabajaba en un bar y que fue allí donde todo pasó. Mis padres se molestarían por la mentira y me dirían que esos lugares no son para mí porque corría mucho peligro estando cerca de borrachos acosadores, pero no importaba. Era algo de muy poca importancia comparado otras cosas que estaban pasando. Suspiré con alivio porque pronto estarían
NathanSi mi madre fuese capaz de delatarnos con la policía alguna vez, estaría muerta para mí. Literalmente. Ya no la consideraría mi madre. Ella no tenía por qué meterse en esto, así que era mejor que se callara la boca o jamás la perdonaría. Es irónico, pues hace rato me bajé del auto con una crisis existencial sobre mi vida y mis errores y hasta quise dejar a mis amigos para llamar a la policía y delatarme yo mismo, pero ahora con mi madre, todo era distinto. Ahora que tenía miedo de que alguien más me delatase o hiciese alguna estúpida, es cuando no quería que nada de mi pasado saliera a la luz. En cierta parte se me hacía de pensar que mi madre pudiese llegar a delatarnos. Digo, ella pudo haber llamada la policía cuando estábamos en Londres, puso haber dicho todo lo que sabía, pero no lo hizo, solo se fue. ¿P
NathanMi madre me llamó poco después de que le colgara a Derek. Me sentí nervioso cuando vi que ella. No quería despedirme. No era bueno para estas cosas. Menos despidiéndome de mi madre. Cuando ella se marcó de Inglaterra, dejó una nota, no tuvimos nunca una charla de despedida cara a cara. Ahora nos tocaba decir adiós cuando apenas nos habíamos dicho hola. Esperaba no largarme a llorar en el proceso. Sabía que ella lloraría.—Hola, mamá —respondí.Oí un suspiro de alivio del otro lado de la línea.—¡Nathan, hola! Lo siento si te molesto… Derek me dijo que habló contigo y que podía llamarte.—Sí, está bien. Y no me molestas —dije.—Bien… ¿Cómo estás? —se le quebró la voz, pero lo intent
NathanEsta era la charla más tranquila que había tenido con mi madre en muchísimo tiempo. Creo que era la primera vez que conectábamos después de todo. Perdimos esa conexión que teníamos cuando vivíamos juntos y yo era adolescente, pero la recuperamos un poco hoy. Bueno, la situación nos obligaba a recuperarla. Tengo que confesar que algo de paz había dentro de mí ahora que ella y yo hablábamos tan amorosamente. Pedirle perdón de una manera tan sincera y abierta me llenaba de cierta paz que no lograba comprender. Supongo que pedir perdón era parte del proceso de sanación para dejar de una vez atrás el hecho de que mi madre se haya ido de la casa.—Entonces alguna idea de dónde van a ir sí tienen —asimiló.—No, la verdad es que no. Conduciremos sin rumbo fijo. Ya veremos qué hacer. Es algo
Dani Mis padres estaban sentados a los costados de mi cama. Mamá a la derecha y mi padre a la izquierda. Me sentía en un maldito interrogatorio, sentía que, si decía algo mal, todo podía salirse de control. Pero la verdad es que eran mis padres, ellos no podían delatarme si se me escapaba que mi novio Nathan era un loco que había estado en la mafia en el pasado y que por eso pasó todo lo que pasó. Un huelo se instaló en mi pecho cuando me di cuenta que pensé en él con el título de novio… Nosotros no pudimos llegar a eso. Todo se fue a la mierda justo cuando pudimos confesar lo que sentíamos.Tenía muchas ganas de decirle la verdad a alguien, creo que ni siquiera a un psicólogo podría contarle los sucesos reales y por qué estaba tan devastada, pues esto era un asunto criminal, una persona había muerto, yo hab&iacut
Dani—Dani, necesito que me expliques qué es lo que está pasando, por favor. ¿Por qué el oficial dice que tu ex novio tiene algo que ver con el suceso en el bar? ¿Has tenido un novio más y no nos has contado?Mi mamá era capaz de armar un papelón. Con sus preguntas ya me hacía sentir un poco avergonzada e incómoda. No estábamos ella, papá y yo solos, también estaban los oficiales de policía presenciando todo y no era el momento preciso para que mi madre se molestara y comenzara a regañarme. Podía aguantar su rabia por un momento hasta que los policías se fuera. Ya bastante difícil era tener que tener a dos oficiales haciéndome preguntas muy complicadas como para que ella se sumara y me dejara más nerviosa.—Mamá, después hablaremos de eso —respondí, deteniéndola.
Dani Pasaron dos días desde que mis padres viajaron a Seattle a verme y mi madre seguía sin mencionar nada respecto a mi supuesto ex novio, pero la tensión seguía en el ambiente. Ella me atendía, me ayudaba y me preguntaba si necesitaba alguna cosa, pero su servicio no era del todo afectuoso, pues se la notaba molesta por ello. Era curioso que le molestara más que tuviese un ex novio que no mencioné, en vez de molestarle más que le mentí sobre mi trabajo de fin de semana. Pero así eran las cosas con ella. Guardarme un secreto parecía ser más ofensivo que mentirle en la cara. Sé que aquí se involucraba su miedo de que me haya metido con un chico que ahora era sospechoso de un crimen, lo entendía, y lo sentía mucho, pero la necesitaba de mi lado, calmada y apoyándome desde el lugar más sincero y sin rencores. No era un momento fácil para ninguno de nosotros. Sin embargo, tengo que admitir que yo también le guardaba un pequeño rencor a ella por lo que i