La tensión y nerviosismo estaban al borde del colapso para Wils, había cruzado una línea esperando hacer una buena acción pero le estaba resultando todo lo contrario, nada como el lo esperaba.
—Creo que mantener el balance entre las nueve facciones es algo muy importante para usted.—Decidió hablar aunque seguía sin alzar la mirada.—Todo por lo que usted luchó puede desmoronarse en un momento. —¡Oh mi querido Wils! Me has dado un buen motivo para ir hasta allá y detener esa pelea.—Lo agarró con sus brazos colocándolos en sus hombros sumiendo el cuerpo receptor un par de centímetros.—No puedo permitir que todo mi esfuerzo caiga de esa forma. Al sentir los fuertes brazos, Wils se sintió paralizado de miedo creyendo que podía morir en ese momento. Cerró los ojos presionándolos fuertemente al igual que sus labios, esto para pedir de manera espiritual que nada le pasara. Pasaron algunos segundos con los que sintió alivio pues dejó de sentir el peligro y las manos que le habían sometido. Abrió sus ojos girando un poco a su izquierda viendo que su jefe caminaba rumbo al gran salón. Su misión había sido un éxito aunque el precio fue el susto de su vida. Conforme lo veía avanzar entendió que el costo había valido la pena y ahora solo deseaba seguirlo para conocer el desenlace de ese gran evento, claro guardando su distancia de él. Krof avanzó lentamente por los pasillos de aquella fortaleza, una en la que las mayores defensas eran sus muros y su elevada altura para ingresar. Por otro lado la defensa más mortal que poseía era la infinidad de hombres lobo que habitaban ahí. Caminaba como si de su casa se tratara y no era para menos pues el había aportado gran cantidad de dinero a lo largo de los años para aquel lugar. Aunque no era el dueño total fungía como tal. Para llegar al gran salón pasó por dos grandes pasillos que conectaban muchas habitaciones entre si. Llegó a la parte final del pasillo para encontrarse con una entrada secreta la cual se activaba con un botón en el techo. Uno que solo podía ser activado por un ágil individuo que lograra tocarlo para activarlo. En general todo el lugar tenia un toque obscuro y gótico que te invitaba a caminar con cautela por el. El pasillo final no era la excepción, muy cerca de la bajada secreta habían dos estatuas de gárgolas colocadas como si estas la protegieran. Además de un depresivo decorado en las paredes con colores grises y rostros pintados en cuadros muy expresivos. Aunque era algo difícil de comprender no dejaba de ser elegante. En cuestión de segundos llegó a la parte baja de la fortaleza, donde estaba muy cerca de la reunión que los demás estaban teniendo. De hecho ya podían oírse los gritos, aullidos y todos los elementos auditivos que componían el escándalo. Conforme se acercaba, la adrenalina y su instinto de lucha se elevaban al grado de hacerlo babear y convertir sus perdidos ojos en una mirada propia de una beshia salvaje a punto de atacar. Los gritos que los lobos daban hubieron hecho temer a cualquier ser con sentido del miedo pero para New no era el caso. Por el contrario sentía una gran emoción por llegar a aquella reunión. El piso retumbaba en todo el nivel por los brincos e intensos movimientos de toda la jauría que infestaba al gran salón. New no dudó en acercarse logrando ver con sus propios ojos el desorden que había. Decenas de hombres lobos rodeaban todo el lugar amenazandose unos a otros con la intensión de atacar. Eran retenidos por los líderes de las divisiones de los nueve clanes que buscaban arreglar la situación con diálogo. Sus voces se escuchaban cansadas y deseosas de terminar con aquella discusión aunque lo único que quedara como solución fuera un ataque. Por muy furiosos que todos se sintieran sabían que un ataque de aquella magnitud no convenía a nadie pero el temperamento y el calor que se sentía tentava a hacerlo. —¡Esa mujer nos pertenece!—Gritaba furioso uno de ellos que ya tenía el pecho descubierto mostrando unos grandes pectorales cubiertos por pelos de color café.—El querer quitarnosla es un acto de guerra. —No les pertenece solo porque tu lo dices.—Respondió otro que resaltaba en el círculo central. El ya no tenía su rostro humano, estaba completamente transformado en una bestia a la cual solo le restaba convertir su cuerpo para tener cubierta su transformación. —¡Nosotros llegamos primero! New se fue acercando poco a poco hasta llegar a la primera fila. Los lobos que lo vieron abrieron paso haciéndose a un lado rápidamente respetando la jerarquía del jefe. —¡Entonces vamos a pelear!—Pidió uno de ellos mostrándole los colmillos a su adversario. —¡El ganador se va quedar con todo, la mujer y los hombres del perdedor.—El ambiente se puso tenso pero afortunadamente New ya estaba ahí y todos lo habían notado. Abrieron paso y lo miraron. —Entonces, todos quieren pelear. ¿No es así?—Preguntó mientras analizaba rápidamente la situación, buscando principalmente a la mujer de la que tanto se hablaba, pero no tuvo éxito, solo lograba ver a los lobos y sentir algo muy extraño que nublaba sus sentidos. —Gran jefe, es una sorpresa verlo aquí.—Se dirigió a él uno de los furiosos hombres lobo.—Esta mujer la encontramos en nuestro territorio, es nuestro botín pero todos ellos la quieren reclamar. New por fin pudo ver a la mujer de la que hablaba pero no pudo analizarla del todo pues quedó mareado incluso antes de poder mirarla a los ojos. —¿Qué pasa?—Se preguntó en voz baja intentando mirar a aquella mujer. Le costó mucho trabajo hacerlo y sintió como la adrenalina que segundos antes lo inundó se desvanecía poco a poco dejando en su lugar un profundo interés por ella. —¿Por qué todos tienen interés en esta mujer?—Trataba de disimular lo mareado mientras se acercaba aún más a ella. Decir lo que le estaba pasando era sinónimo de mostrar debilidad e incluso que era vulnerable y un líder alfa no debía hacerlo. Nadie le respondió o al menos sus oídos y mente no prestaron atención. Lo único a lo que mostró interés fue a los grandes y hermosos ojos de color azul que poseía esa mujer. Tenían un brillo único que les hacía compararse con un par de joyas. New se acercó para tomarla del brazo. Su intención era alzar la voz y exhibirla ante los lobos para solucionar el problema pero al tocarla vinieron a su mente varias imágenes como si de premoniciones se trataran. Imágenes que no pudo comprender del todo. Después de unos momentos la soltó muy nervioso y notó que el mareo había pasado. —¿Qué fue eso?—Preguntó aún más intrigado y sintiendo que había recuperado todo su poder. —Lo que viste fue el futuro.—La mujer le habló por primera vez, lo hizo con voz dulce y muy calmada. —Pudiste verlo gracias a mi collar. Esta joya es la que tus súbditos desean en verdad y no a mi.—Mostró un hermoso collar al cual no se le podía distinguir alguna forma pues brillaba demasiado.—Yo poseo el collar de "Media Luna" New había escuchado acerca del collar antes. Estaba completamente recuperado e igual de interesado por el objeto como todos los ahí presentes, así que resolvió el problema imponiéndo su autoridad. —¡Esta mujer pasará a mi propiedad mientras logramos encontrar una solución, váyanse ahora mismo todos y vengan mañana cuando se oculte el sol para tomar una decisión!New había llevado a la aún desconocida mujer a su oficina en la parte alta del lugar. Le había costado un poco de trabajo que los lobos le hicieran caso pero entendieron que estaban enojados y que pelear entre todos sería un error, así que se alejaron aceptando que su líder guarneciera el botín de aquella noche. —¿Qué es todo eso que vi?—Le preguntó con voz gruesa y autoritaria, como si de una prisionera se tratara. La mujer estaba sentada mirando fijamente a New como si no le tuviera miedo. —¿De dónde sacaste ese amuleto?Ella, quien tenía un rostro fino y muy serio se mantenía sin decir una sola palabra. Solo miraba al hombre lobo y su interés por el tema. —¡Respóndeme mujer, no tengo tiempo para admirar tu silencio!—Sus ojos cambiaron de color para reafirmar su intriga y desesperación.—¿Por qué vi esas imágenes en cuánto te toqué?—Se llaman premoniciones, líder lobo.—Dijo ella mientras sacaba de su pecho el collar, esta vez no estaba brillando así que se podía apreciar su forma
Ambos hombres lobo se lanzaron al ataque sin decir más palabras. El escenario era la oficina de Krow, un lugar que hasta ese momento ni había conocido el desorden o la destrucción.Comenzaron a darse golpes con sus puños, los dos su figura humana, pero sus movimientos eran mucho más rápido e incluso muy difícil seguirlos de manera visual. La velocidad de un hombre lobo es muy superior a un ser humano normal. Tienen la capacidad en sus cuerpos, de evadir el peso de la gravedad fortaleciendo sus músculos a tal manera que pueden ser manipulados ganas rápido sin sufrir ningún desgarre. Esta habilidad es propia de la fusión de sangre entre estas dos especies. Krow se defendía evadiendo todos y cada uno de los golpes que intentaba lanzar su adversario quien no hacía más que atacar descontroladamente. Aunque sus velocidades eran iguales, Krow seguía una estrategia, obligando a su rival a cansarse y mostrar desesperación. Buscaba el punto exacto para contraatacar. Objetos volaban y se destr
El combate había terminado dejando un claro vencedor. Hasta este momento, la joven bruja se atrevió a participar para dirigirse al líder que había derrotado a su ex seguidor.—Eres tan fuerte y poderoso como dicen los rumores,—Se dirigía a él mientras se levantaba para caminar hacia el centro de la habitación, justo donde estaba el cadáver del hombre lobo.—Espero que esto te haya bastado para creer en mis palabras y entender que las premoniciones que te digo no fallan. —Para nada, esto me hace desconfiar más de ti.—Respondió Krow terminando con la confianza de la bruja. —¿Cómo dices?—Estaba desconcertada, nunca imaginó que sus pruebas no bastarán, era su as bajo la manga para ganarse la confianza del hombre lobo.—Este ataque no demuestra una predicción de tu parte.—Krow se arreglaba la camisa, justo en la parte del cuello. Al terminar el combate, debía ponerse presentable físicamente como era su costumbre. —Pudiste hechizarlo para que me atacara y soltarte ese cuento de la predicci
El lugar al que habían llegado no era para nada atractivo. Un sitio muy tétrico cuyo ambiente no era nada ideal para la pareja, quienes en otras circunstancias habrían podido aprovechar para conocerse de distinta manera.—Este lugar es tan profano y sucio, me imagino que las brujas deben estar ya muy acostumbradas a lugares así.—Krow no tuvo ninguna precaución para decir estás palabras, no le importaba en lo absoluto ofender o quedar bien con ella.—¿A qué te refieres?—Preguntó muy indignada por dicho comentario. —No creo que los de tu especie vivan en el cielo.—¿El cielo? Tienes toda la razón, nosotros no vivimos ahí pero es algo muy similar.—Ambos seguían caminando muy lentamente por ma entrada de aquella cavernas que conducían al cementerio. La noche estaba en su mejor apogeo y las nubes estaban tan obscuras que los ojos se esforzaban al doble por ver. —Nuestro sistema y forma de vida son muy buenas, hacemos lo que queremos y no nos falta nada para vivir bien. Somos la especie más
La noche tenía ese brillo escalofriante que muestra cuando algo del otro mundo se avecina. Ese brillo que nos deleita pero a su vez nos produce escalofríos.Tanto el hombre lobo como la bruja estaban acostumbrados a este brillo y caminar entre sus redes con tanta facilidad que al verlos provocarían confianza.—Excelente, ahora solo debemos ir ahí para comunicarnos con él.—Ilian estaba muy segura del ritual que habían ido hacer ahí. Caso contrario de New, quién por más vueltas que le diera solo estaba ahí por petición de la bella mujer.Llegaron a la tumba que había señalado el lobo minutos antes. Ella fue la encargada de levantar el collar y mostrárselo para reafirmar que lo conocía. —No quiero dudar de tu instinto y tu súper visión pero, ¿Estás seguro que es de tu familia?Krow no lo analizó más, le había bastado con la primera vez para tenerlo claro. —Si, estoy seguro. Hazlo ya antes que me arrepienta. La bruja hizo caso, dejando el collar a un lado y después con un poco de magia,
La noche avanzaba así como la frustración de Krow, al no recibir las respuestas que buscaba se puso tenso.La bruja, quien sabia que no tenía tiempo para seguir con ese ritmo y con esas interrupciones, trató de imponerse colocándose de frente al él, lanzándole un hechizo.—¡Espíritu, te ordeno que me digas por qué tenías ese collar!—Sus palabras las acompañó al poner su mano derecha en la frente de aquel espíritu. De ella liberó una energía color verde con la que intentaba someterlo. El aura que de hizo en el lugar fue tan fuerte que levantó el polvo que había acumulado.—Eres un sirviente de mi poder, respóndeme.—Basta bruja, déjame en paz. -Suplicó mientras se retorcía por el aparente dolor.—Èl me lo dió… él me lo dió.La bruja no se detuvo a pesar de las súplicas. Aumentó más su poder para someterlo completamente. —¿Dónde está el hermano New? Lo estamos buscando.—Yo no sé donde está.—Su voz era acompañada del verdadero dolor. —La última vez que lo vi fue cuando me dió el collar.
Los dos hermanos se habían encontrado aunque no como Krow lo había imaginado. Se encontró con la noticia que su hermano mayor no estaba muerto y estaba justo enfrente de él, tratando de matarlo. —¿Tú eres Krater New?—Preguntó la bruja bastante sorprendida. —Deberías estar muerto. ¿Qué sucedió?—Una sucia bruja tiene el valor de hablarme, eso es molesto.—Su voz era muy gruesa, como si sus cuerdas vocales estuvieran igual de grandes e inflamadas que él. —Suenas muy sorprendida, acaso ¿Tú me quisiste matar?—No, yo jamás intenté algo así, es solo que la información que me dieron... pensé que era confiable.—Información de la secta de brujas, esas perras desearían que yo estuviera muerto.—Se levantó dejando ver sus imponentes tres metros de altura.—¡Que bajo has caído Krow! Aliándote con esa sucia especie, ellas son peores que los humanos.—¡Cállate Krater!—Se levantó igual de molesto y con las mismas ganas de seguir peleando.—¡El único traidor que se alió con otra especie, eres tú. —¿T
El tiempo avanzaba lentamente, el destino que les esperaba no era muy bueno. Afortunadamente para las brujas, crecieron con la idea que el destino podía cambiarse.-¡Rápido Krow, ponte detrás de mi! -Pidió mientras liberaba sus brazos de la manta negra de su vestuario. Estaba preparándose para lanzar un hechizo. -¡Tenemos que salir de aquí lo antes posible!-Vete tú si quieres. -Le respondió mientras su rostro comenzaba a transformarse mostrando más características de bestia. -Yo voy a pelear.-¡No seas estúpido, esos lobos están bañados con el resplandor de la luna nueva, no se agotarán ni sufrirán heridas! -Inisistia desesperada para que su acompañante aceptara irse con ella.-Yo se perfectamente los secretos de los hombres lobo. -Su soberbia se mantenía aún en ese momento en el que el peligro era inminente. -No necesitas explicarme lo que somos y todo lo que podemos hacer. Los voy a vencer sabiendo eso.-Es muy noble y valiente todo lo que dices, pero yo te necesito con vida. Sin t