𝑪𝒂𝒑𝒊𝒕𝒖𝒍𝒐 3
Durante tres meses, Daliana había estado atrapada en un ciclo de insomnio. La causa: un sueño recurrente que la visitaba noche tras noche. Todo comenzó cuando fue testigo de un grupo de mujeres danzando en un círculo de piedras, Una experiencia que dejó una marca indeleble en su mente. Las noches se llenaban de sudor y su cuerpo empapaba las sábanas, Mientras que el día la encontraba agotada, Con un vacío en el pecho que no podía explicar.Gabriel, su esposo, observaba con preocupación. Desde el marco de la puerta del baño, la veía lavarse los dientes, perdida en sus pensamientos. Su comportamiento había cambiado y él lo notaba. Decidido a confrontarla, se acercó y la rodeó con sus brazos protectores. —¿Te encuentras bien, mi amor? —Preguntó con suavidad.— He notado que llevas días así, como si estuvieras aquí pero a la vez no. —Daliana levantó la vista, Encontrando sus ojos en el espejo. Terminó de enjuagarse antes de responder. —No tengo nada, amor. No te preocupes. Estoy cansada, eso es todo. La investigación sobre esas piedras nos ha agotado. —Sin embargo, Había más. Daliana había guardado un secreto que ahora sentía la necesidad de compartir. O al menos eso creia. —Esa noche en que fuimos a ver al padre Arran... —Empezó a explicar—, cuando hicimos la fogata y ustedes comenzaron a beber, yo me alejé un poco.- —Sí, amor, recuerdo que te ausentaste un rato —respondió Gabriel, intrigado.Daliana continuó, Relatando su encuentro con las misteriosas piedras en el bosque. Había seguido a una mujer que la guió hasta allí, En donde presenció una danza y escuchó cantos que parecían de otro mundo. Desde esa noche, Los sueños no la dejaron en paz. —¿Estás segura de lo que viste? —Preguntó Gabriel, sorprendido—. ¿Y no me comentaste nada? Estoy impresionado. ¿Qué tipo de sueños tienes? —Sueño que regreso a ese lugar... —Daliana titubeó—. Mejor te cuento luego. Estoy muy cansada. —Está bien, amor. Vamos a dormir.—Con un beso en el hombro, Gabriel la calmó. Juntos se acostaron, y Daliana finalmente se dejó llevar por el sueño profundo que tanto necesitaba.Daliana se encontraba en un bosque, un lugar enigmático y misterioso, Iluminado únicamente por la tenue luz de la luna. A pesar de la penumbra, Sus ojos se iban acostumbrando lentamente, Revelando sombras de árboles altos y hojas que susurraban al viento, Mientras avanzaba, Un sonido familiar llegó a sus oídos. Era un murmullo distante, Algo que resonaba en su memoria pero que no lograba identificar del todo. Intrigada y un poco asustada, Decidió seguir el sonido, esperando encontrar su origen.Al acercarse, Daliana se dio cuenta de que el ruido provenía de un grupo de voces femeninas. Estaban cantando una melodía que le resultaba extrañamente reconfortante y perturbadora al mismo tiempo. Las voces eran suaves pero poderosas, Llenas de emoción y misterio, La canción, Aunque en un idioma que no podía reconocer, Parecía contar una historia antigua. Había algo en la armonía de las voces que la envolvía, haciéndola sentir parte de algo mucho más grande de lo que podía entender en ese momento.Daliana continuó su camino hacia las voces, guiada por la curiosidad y una inexplicable sensación de pertenencia. El bosque, Aunque sombrío, Parecía cobrar vida con cada paso que daba, Como si el propio suelo estuviera respondiendo al canto.Finalmente, Tras pasar entre un par de árboles especialmente altos, Daliana vislumbró las rocas en forma de circulo, Las cuales reconocio de inmediato. Allí en ese lugar el cual era bañado por la luz plateada de la luna, Se encontraban varias mujeres, Las cuales se encontraban dentro del circulo de piedras. Sus rostros eran serenos y sus miradas, sabias.Daliana se detuvo a una distancia prudente, observando en silencio. Las mujeres, Al notar su presencia, Le sonrieron con calidez, invitándola a unirse a su círculo. En ese instante, Daliana comprendió que el bosque no era simplemente un lugar físico, sino un umbral hacia algo más profundo y significativo en su interior. Con un paso decidido, Daliana se adentró hacia donde se encontraban las mujeres, lista para descubrir lo que este encuentro misterioso le tenía reservado. Las bellas damas, Con una gracia casi etérea, Se apartaron para permitir que Daliana avanzara hacia el centro del círculo, Donde una imponente piedra la esperaba.La piedra, bañada por la luz de la luna, parecía vibrar con una energía indescriptible. Sin embargo, justo cuando Daliana llegó frente a ella, un zumbido ensordecedor llenó el aire. El sonido, Que al principio parecía un murmullo distante, Rápidamente se transformó en el estruendo de un enjambre de abejas. El ruido era tan intenso y abrumador que Daliana sintió un dolor punzante en sus oídos. Instintivamente, Se cubrió los oídos con las manos y dejó escapar un grito de angustia.En medio de su tormento auditivo, Daliana sintió una mano suave posarse sobre su hombro. Era una de las mujeres del círculo, quien con una mirada tranquila y reconfortante, le susurró palabras que, aunque ininteligibles, lograron calmar su espíritu. Las otras mujeres se unieron en un canto suave, y poco a poco, el zumbido comenzó a disminuir hasta convertirse en un susurro lejano.Daliana se despertó con una sensación inusual, una mezcla de curiosidad que la rodeaba como un manto. Era como si su sueño hubiera sido más que una simple fantasía nocturna, Como si el bosque que había visitado realmente la estuviera llamando. Las imágenes de árboles altos y sombras danzantes permanecían vívidas en su mente, y las piedras antiguas parecían susurrarle secretos olvidados.Sin poder conciliar el sueño nuevamente, Daliana decidió levantarse de la cama. El reloj en su teléfono marcaba las 5:47 de la mañana, Una hora en la que el mundo aún dormía, Envuelto en la quietud del amanecer. El silencio de la casa contrastaba con la urgencia inexplicable que sentía en su interior, Mientras se sentaba en el borde de la cama, Intentaba descifrar el significado de aquel sueño tan real. Cada detalle del bosque, Cada piedra que había visto en su sueño, Parecía tener un propósito, Un mensaje que debía comprender.Daliana sabía que no podía ignorar lo que sentía. El bosque la llamaba, y aunque no entendía del todo por qué, Estaba decidida a desentrañar el misterio. Se prometió a sí misma que, cuando el sol estuviera en lo alto, Seguiría ese impulso y buscaría aquel lugar que tanto resonaba en su corazón, Con el primer rayo de luz, se prepararía para una aventura que, en lo más profundo de su ser, sabía que cambiaría su vida para siempre.Totalmente decidida se levantó de la cama, Se dirigió al armario con pasos silenciosos, Procurando no hacer ruido. Al abrirlo, Un abanico de colores y texturas la recibió, Reflejando su buen gusto y estilo. Después de una breve contemplación, Eligió un vestido que sabía que sería perfecto para la ocasión, El vestido largo, de un delicado color celeste, Tenía un cuello cuadrado que acentuaba su busto con elegancia. Las mangas farol le daban un aire etéreo y hacían que sus brazos lucieran más delgados. Los pliegues y el lazo en la espalda resaltaban su figura de manera sutil pero efectiva. Con el vestido puesto, Parecía una muñeca de porcelana, Un reflejo de gracia y belleza. Para completar su atuendo, Optó por unas zapatillas con tacón bajo en forma de pirámide, De color blanco, Que le proporcionaban comodidad sin sacrificar el estilo.Ya lista, Daliana tomó su teléfono móvil y, Con cuidado, Salió de la casa. Se movió en silencio, asegurándose de no despertar a su esposo ni al padre Arran, Quienes aún dormían plácidamente. Sabía que su partida a esas horas podría levantar preguntas, Pero la emoción de lo desconocido pesaba más que cualquier duda. La brisa de la mañana la recibió al salir, Energizándola para el camino que tenía por delante. Con determinación, se adentró en el sendero que la conduciría hacia el bosque.Daliana se adentró en el bosque, admirando el bello paisaje que tenía frente a ella nuevamente. Los árboles se mecían al ritmo del viento, Haciendo que se movieran sus lacios cabellos negros los cuales estaban sueltos, Incluso el viento acariciaba su piel, Al percatarse que a lo lejos, Un sonido familiar llamaba su atención. Comenzó a caminar con lentitud, Luego aceleró el paso hasta correr. Cada vez que corría, El sonido se hacía más claro, O más bien, Ella se acercaba a él. Sus piernas empezaban a cansarse, Sintiéndolas como gelatina, Pero en su corazón sabía que algo la esperaba. —Ya mero me acerco... solo un poco más...—Cuando finalmente sus piernas no pudieron aguantar más, Su cuerpo cae al suelo, Golpeándose con fuerza, Intentó levantarse, Pero no tuvo exito ya que su tobillo se encontraba lastimado por la caida que se dio. —No puede ser, cómo duele... pero eso no me va a impedir llegar. Algo me está llamando.—Se levantó con cuidado, Apoyándose en los árboles mas cercanos para no caer nuevamente al piso. Cuando por fin logra llegar al círculo de piedras, Queda asombrada pues estas piedras llevaban demasiada antigüedad, Y lo mas impresionante aun es que nadie sabe el porque tomaron esa posición, el circulo estaba tan perfecto. —Es increíble, lo bien que están puestas..— Comienza a acercarse aun mas a las piedras observándolas con gran asombro, Al ver su teléfono se percata que no tiene señal. —Y al parecer no tengo señal. No podré llamar a mi esposo para que venga por mí. Rayos.— Con un suspiro de desespero se sacude la cabeza para después concentrarse en el paisaje glorioso que tenia frente suyo.Comenzó a adentrarse al circulo para poder acercarse a una enorme piedra la cual destacaba pues era tan enorme del resto, El ruido del enjambre aumento bastante ocacionando que ella gritara del dolor ya que sus tímpanos sentía que se reventarían, Inmediatamente se tapo los odios dejando caer su teléfono al piso.Cerrando sus ojos con fuerza y toco la enorme piedra para poder apoyarse en ella pero en el momento en que las llemas de sus dedos la tocan cae en un sueño profundo, Perdiendo asi la conciencia y su cuerpo cae nuevamente al piso. En el lugar donde antes estaba ella solo se encontraba su teléfono tirado cerca de la piedra, no había rastro alguno de Daliana.Daliana se encontraba en una situación crítica y aterradora. Su encuentro con la enorme piedra había desencadenado una serie de eventos completamente inesperados. Después de tocarla, había caído en un profundo sueño, y al despertar, se encontró en un lugar desconocido. — Cuanto tiempo llevare dormida.... esta totalmente obscuro, no veo nada..— Desorientada y con miedo, Daliana intentó orientarse en la oscuridad. El bosque, que antes conocía tan bien, ahora parecía un laberinto lleno de sombras y caminos desconocidos.Intento buscar su teléfono pero no pudo encontrarlo en ninguna parte, Al no poder encontrarlo entro en panico, Pues habia sido un regalo de se esposo. —Que raro, debió caer por aca cerca, Donde demonios esta, Gabriel me matara si no lo encuentro, Gasto tanto en ese telefono.—Su teléfono, Su única conexión con el mundo moderno, Estaba perdido, Y el dolor en su tobillo le recordaba lo vulnerable que era en ese momento.Dudosa comienza a caminar para poder regresar a la casa, Pero todo parecía diferente, El camino que había casi saliendo del bosque no estaba, Así que se sentía totalmente desorientada. — Ah ya no se si es por aquí, Todo parece tan diferente...¡Gabriel amor, aquí estoy!¡ayuda!.— La falta de respuesta de Gabriel solo aumentó su ansiedad mientras gritaba su nombre sin obtener respuesta alguna.Con la esperanza de encontrar ayuda, Divisó a lo lejos una figura humana. Al acercarse, Se dio cuenta de que el hombre vestía un traje de soldado de época, Algo que parecía salido de un libro de historia. El encuentro se tornó peligroso cuando el soldado, Al verla, Colocó una espada en su cuello, Observándola con una mirada que la hizo temblar de miedo.El soldado, Con una actitud amenazante, Parecía tener intenciones poco amistosas. Daliana, asustada, intentó mantener la calma mientras pensaba en cómo podría escapar de esa situación. Su mente trabajaba a toda velocidad, Buscando una forma de salir de allí y regresar a un lugar seguro.Daliana sabía que tenía que ser valiente y astuta para salir de esta pesadilla. La oscuridad y el tiempo parecían haberse detenido, Pero su instinto de supervivencia estaba más despierto que nunca. ¿Qué había detrás de la misteriosa piedra y cómo podría regresar a su mundo? Estas eran preguntas que necesitaban respuestas urgentes. — Pero miren que tenemos aqui, una hermosa joven rondando por el bosque, Sola a esta obscura noche, no estas nada mal, tienes un buen pecho, creo queme podre divertir contigo esta noche.—Hola mis bell@ lectores, Espero que sea de su agrado este libro que estoy escribiendo para ustedes. Les agradezco de todo corazón la oportunidad que me dan ustedes al estar aquí, El ver cada vista que tiene mi libro hace que mi corazón se llene de alegría tan grande. Sin mas los dejo con la lectura. ATT: Karen Dayana Hernandez.
Capitulo 4 — Pero miren que tenemos aqui, Una hermosa joven merodeando por el bosque, Sola a esta obscura noche, No estas nada mal, Tienes un buen pecho, Creo que me podre divertir contigo esta noche.— Daliana sabia que tenia que escapar de ahí pues sus instintos le decían que tenia que correr, Porque del contrario la iba a matar, Intenta darse la vuelta para correr, Al hacer eso la espada le hace un pequeño corte el cual sintió ardor, Pero aquel soldado no la iba a dejar escapar así como si nada, La tomo del brazo para girarla hacia el, En cuanto Daliana vio su rostro por la iluminación de la luz de la luna su expresión cambio de susto a aterrador, El hombre que intentaba hacerle daño ¿Era su esposo?, No.. algo era diferente, Se sentia como si fuese otro hombre el cual pareciera tener un corazon totalmente lleno de maldad.Daliana le da una bofetada que hace que el rostro del soldado se girara con gran fuerza, Error, Hizo que se enfureciera. — Te voy a enseñar a respetar, Porque al
Capitulo 5Daliana se encontraba en la habitación, ultimando los detalles de su atuendo. Una vez satisfecha con su apariencia, Decidió dar el primer paso hacia la libertad que le otorgaba su vestido. Con la frente en alto y una mezcla de determinación y nerviosismo, Abrió la puerta y salió al pasillo.Al cruzar el umbral, El aire fresco la envolvió, Pero lo que realmente la impactó fueron las miradas que la aguardaban. Varios hombres, Entre los cuales se encontraba el señor que había entrado sin permiso mientras ella se duchaba, Giraron sus cabezas al unísono, Como si un imán invisible los hubiera atraído hacia la figura que emergía con gracia del interior de su habitación.Daliana llevaba puesto un precioso vestido largo de tela de tartán escocés, Cuyo patrón en tonos verdes y azules oscuros contrastaba elegantemente con su piel. El vestido alcanzaba sus tobillos, Proyectando una imagen de sofisticación y confianza. El corpiño, Ajustado y con un escote cuadrado, Realzaba su figura, m
Capitulo 6En medio de ese ambiente cargado de tensión y esperanza, Andrew permaneció todo el tiempo necesario a su lado, Su presencia fue un faro en la tempestad. Las primeras luces del amanecer se filtraban a través de la ventana, Trayendo consigo momentos de esperanza. Aunque el cuerpo de Daliana se enontraba debilitado por la herida sufrida en la batalla , Su espíritu seguía fuerte, Mostrándose decidido a aferrarse a la vida, ella había hecho lo que debía.Después de una semana postrada en cama, Daliana abrió los ojos. Su visión era borrosa al principio, Como si el mundo estuviera sumido en un sueño nebuloso, Pero conforme pasaba el tiempo, Los contornos se fueron definiendo hasta que pudo visualizar a Andrew, Quien se encontraba sentado a su lado en la cama, Recargándose sobre el colchón y probablemente soñando con tiempos más sencillos y pasificos.La joven, Sorprendida por el hecho de que el apuesto escocés había estado cuidándola mientras permanecía inconsciente, Sintió una pun
Capitulo 7Una vez que Daliana se encontró recuperada de su herida, Emprendieron el viaje hacia el Castillo Leoch. Tras la fuerte batalla en la que estuvo involucrada, Andrew había insistido en que era mejor avanzar de noche, Esquivando así a los temidos casacas rojas. La luna iluminaba tenuemente el camino mientras el grupo se adentraba en el bosque, El susurro de las hojas y el crujir de las ramas eran el único testigo de su travesía.Después de varias horas de marcha, Decidió hacer una parada para descansar. Forbes, El hombre robusto de rostro noble y corazón amable, Se ofreció para hacer una fogata. Su figura imponente aportaba una sensación de seguridad al grupo, Y al poco tiempo el fuego comenzó a crepitar, Iluminando la oscuridad circundante y brindando calor a sus cuerpos cansados. Los demás hombres se agruparon alrededor de las llamas, Compartiendo bromas entre risas y comentarios despreocupados. Sin embargo, Daliana, Sentada recargada contra un gigantesco árbol, No se sentía
Capitulo 8La luz del sol se iba desplazando desde la ventana al piso, Caminando hacia la cama de Daliana y recorriendo suavemente su rostro. La calidez del sol matutino era un despertar brusco para una mente todavía perdida en la confusión del día anterior. Frustrada por la cruda realidad que la rodeaba, Se levantó de la cama con pereza. —No puedo creer que sea hoy —Murmuró, Mientras una sombra de angustia se dibujaba en su frente—. ¿Cómo puedo regresar a mi época?, Tengo que pensar muy bien cómo le hice para venir aquí... Yo que recuerde...Hmmm...Toqué la piedra con mi mano derecha..Y después todo se puso borroso...—Desesperada, Sus manos se enredaron en sus cabellos, Tratando de aclarar los pensamientos que la atormentaban. Luego, Posó las manos sobre sus piernas y miró fijamente su anillo, El símbolo de un amor que había sido verdadero, Pero que ahora parecía un eco distante de lo que alguna vez fue. En aquel anillo, Pequeños diamantes estaban incrustados, Pero al inspeccionarlo
Capitulo 9Daliana se encontraba en su nueva habitación matrimonial, Un espacio que se había transformado en un refugio acogedor tras la celebración de su boda. Sentada frente al tocador, Apenas vestida con su camisón y un corsét que delineaba su figura, Se dedicaba a quitarse el collar que había llevado durante la fiesta. En ese momento, La puerta se abrió de golpe, Dejando entrar a Andrew, Quien quedó paralizado al verla. Con una expresión de sorpresa y pena, Cerró la puerta rápidamente, Mientras sus mejillas ardían, Por lo que intentaba disimular su incomodidad, Pero no pudo evitar quedar paralizado por un instante.Ella, Consciente del efecto que provocaba en él, Sonreía disimuladamente para aliviar la tensión que llenaba la habitación.—Parece que la fiesta de la boda aún sigue. Para ser sincera, No creo que se vayan a la cama muy pronto que digamos.—Comentó Daliana, Tratando de jugar con la situación, Aunque su tono revelaba un ligero nerviosismo.Andrew dejó escapar un suspiro m
Capitulo 10Después de una noche entera llena de placer, Daliana se despertó sintiéndose envuelta en la calidez del perfecto y musculoso cuerpo de Andrew, Quien aún yacía dormido a su lado. A medida que sus ojos se acostumbraban a la luz suave y matutina que se filtraba por las cortinas, Su atención se centró en las cicatrices que adornaban la piel de él. Con delicadeza, Comenzó a acariciar esas marcas, Entendiendo el dolor por el que su ahora esposo había tenido que pasar. Las cicatrices eran un relato silencioso de torturas, Algunas visibles, Otras más recientes, Y cada una contaba una parte de la historia de Andrew, Una historia que a Daliana le dolía imaginar con vase a lo que Andrew le habia contado.Con suma precaución, Decidió retirarse de la cama. No quería interrumpir su sueño plácido, Se levantó con cuidado, Caminando hacia la silla donde había dejado una manta la noche anterior. La tomó y la envolvió alrededor de su cuerpo, Sintiendo el suave tejido contra su piel. La sed la
Capitulo 11Desde que el matrimonio entre Daliana y Andrew se consumió, Habían pasado tres largos meses marcados por la distancia y la incertidumbre. Ella se había convertido en el pilar de apoyo para el Duque Gregorio, Ayudándole con masajes que aliviaban, Aunque solo temporalmente, Ya que el dolor era constante que le causaba la peculiaridad de sus piernas, Los días eran pesados, Y cada hora transcurrida parecía un peso más que cargar en su corazón, Quien extrañaba a su esposo profundamente.Andrew, Por su parte, Había sido enviado en un viaje urgente por encargo del duque mismo. En las tierras del norte, Había estado investigando asuntos que podrían poner en peligro no solo su hogar, Sino también la vida de aquellos que amaba. Tras semanas de arduo trabajo, Finalmente había conseguido cumplir con la misión y así regresar al castillo con el anhelo de reunirse con su amada esposa.Al entrar en la enorme casa de Leoch, El aroma familiar de la comida y la suavidad de las telas lo envol