La loba miró al cielo que amanecía, sintiendo las primeras gotas de lluvia caer sobre su rostro. Suspiró profundamente, sintiéndose envuelta por aquella fría mañana y por una sensación melancólica que crecía cada vez más en su corazón.
Alice se preguntó toda la noche si su creencia en una paz duradera entre las manadas era posible, o si solo se estaba engañando, deseando creer que lo que había sido su deseo toda su vida, casarse con Jamie, también podría ser una unión entre aquellos que tenía e